Torrelavega logra detener la sangría poblacional mientras Santander caerá sin freno los próximos años

Gente paseando por Santander con mascarilla.

Torrelavega está consiguiendo frenar la tendencia a la baja de su población y las últimas proyecciones estadísticas le dan un respiro hasta 2028, momento en que ya no podrá evitar situarse por debajo de los 50.000 habitantes, con todas las consecuencias económicas que conlleva esa barrera. Por contra, Santander no conoce fondo en su pérdida de población y acabará teniendo el tamaño que ahora tiene, por ejemplo, Badajoz, con 150.000 habitantes, tras acumular pérdidas de población de en torno a 1.000 habitantes por año.

Torrelavega tiene tres años para frenar la pérdida de población y paliar el quebranto económico que se le avecina

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Las previsiones que realiza el Instituto Cántabro de Estadística (ICANE) están fundamentadas en las tendencias actuales de movimiento de población, barajando una serie de variables, como crecimiento vegetativo y saldo migratorio, que le llevan a extrapolar resultados con una gran precisión. A título de ejemplo, si la previsión de población en Torrelavega que se hacía para 2019 era de 51.506 habitantes, los resultados ya conocidos del padrón arrojan un resultado de 51.494 habitantes, 12 menos de los previstos.

El caso de Torrelavega es especialmente sensible ya que sus ingresos como municipio dependen de si está por encima o por debajo del umbral de población de 50.000 habitantes. Torrelavega estaba hace un año en puertas de traspasar ese umbral y perder sustanciales ingresos del Estado. Las previsiones indicaban que se situaría por debajo de los 50.000 habitantes en 2021. Sin embargo, las últimas proyecciones le dan una prórroga hasta 2028 en que, entonces sí, se situará en los 49.845 habitantes.

De este modo, Torrelavega, más que ganar población, lo que está consiguiendo es ralentizar la hemorragia de vecinos, ya que seguirá perdiendo a razón de 200 habitantes por año. Actualmente, la capital del Besaya cuenta con 51.494 vecinos, lejos ya de los 57.493 que tenía en 1998, pero el proceso de declive población es continuo. Este año puede acabar cerrándolo con 51.327 y en 2022 tendrá 50.981. Con una caída aproximada de 200 habitantes anuales, su última cifra por encima de los 50.000 será en 2027 en que tendrá 50.047. La tendencia, no obstante, no se detendrá ahí y Torrelavega seguirá encogiendo de tamaño poblacional: en 2039 tendrá 47.352 vecinos, 4.000 menos que en la actualidad, según las proyecciones del ICANE.

Descenso en Santander

En la capital de Cantabria la tendencia también es a la baja pero mucho más acusada que en la ciudad del Besaya. Santander tiene actualmente 172.539 habitantes y perderá entre un millar y 2.000 habitantes cada año, según el organismo estadístico dependiente del Gobierno autonómico, hasta situarse en los 149.598 vecinos en 2039, es decir, perderá 23.000 habitantes en las próximas dos décadas, que es prácticamente el equivalente a toda la población del municipio de Piélagos de la actualidad (24.000 habitantes).

Santander entonces pasará a formar parte del grupo de ciudades que ronda los 150.000 habitantes y entre las que se encuentra Badajoz, Salamanca, Huelva o Marbella, entre otras. Cantabria en su conjunto no se salva de este declive poblacional. La comunidad autónoma tendrá 30.000 habitantes menos cuando suenen las campanadas de Nochevieja dentro de 20 años.

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Publicado el
17 de octubre de 2020 - 20:57 h

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