La Policía Local de Santander recibió un aviso del 112 por el mal estado de la pasarela la víspera del accidente mortal
La Policía Local de Santander recibió el pasado lunes 2 de marzo un aviso del Centro de Emergencias 112 Cantabria alertando del mal estado de conservación de la pasarela que colapsó tan solo unas horas después, en la tarde del martes, provocando la muerte de cinco jóvenes de entre 19 y 22 años, la desaparición de una sexta víctima de 19 años que los equipos de rescate siguen buscando en el mar y la hospitalización de la única superviviente hasta la fecha del grupo de estudiantes de FP que se encontraba dando un paseo por la senda costera de la ciudad, en la zona cercana a la playa de El Bocal, cuando sufrieron el accidente.
Esta comunicación por parte del 112 a la Policía Local de Santander se produjo tras la llamada previa al centro de emergencias de Fernando Cabellos, un vecino de la zona de Monte que pasea diariamente por ese entorno y que este pasado lunes había avisado hasta en dos ocasiones del deterioro evidente de la pasarela al detectar que había un riesgo serio de accidente.
“Yo no llevo teléfono nunca. Fui para casa y dije: 'Voy a llamar porque si pasan muchas personas, con el peso, se va a hundir'. Llamé al 112 hacia la una de la tarde”, relató este ciudadano de 73 años a elDiario.es. En conversación con este periódico, el vecino explicó también que le habían preguntado “dónde era exactamente y cómo era” y él le detalló que se trataba de “un puente que hay en dirección hacia Cueto” y que “no tenía pérdida”.
Tras varias horas sin dar explicaciones al respecto, ni desde el Centro de Emergencias 112 Cantabria ni desde el Ayuntamiento de Santander, escudándose en ambos casos en la investigación judicial abierta para dilucidar los motivos del accidente mortal y las posibles responsabilidades penales por la falta de actuación y conservación de la pasarela que cedió bajo los pies de los jóvenes estudiantes, el equipo de gobierno que lidera la alcaldesa, Gema Igual, (PP), ha reconocido mediante un comunicado enviado a los medios que ha pedido ya un informe a la Policía Local acerca de la gestión de esa llamada, asegurando también que “se pondrá a disposición de las diligencias judiciales que se están siguiendo respecto al accidente”.
El vecino que dio la voz de alarma al 112 sobre el mal estado de la pasarela confirma a este periódico que, en la mañana del martes, volvió a hacer su paseo habitual por la zona, en este caso para comprobar si se había producido alguna actuación tras su llamada en la jornada previa: “Lamentablemente, el puente seguía igual. Es una pena, no he podido dormir en toda la noche pensando que podía haber vuelto a llamar, insistir más, y no lo hice. Pero pensé: 'Si he llamado y no han venido, para qué...'”.
Según confirman fuentes oficiales a elDiario.es, el 112 sí trasladó a la Policía Local de Santander ese aviso ciudadano el mismo lunes, víspera del accidente en el que han perdido la vida cinco jóvenes y una sexta persona continúa desaparecida, y es por este motivo por el que el Consistorio ha solicitado más detalles a sus propios agentes del cuerpo de seguridad municipal, con el objetivo de comprobar qué ocurrió a partir de esa llamada de emergencia entre ambos servicios.
Desde el 112, y ante la insistencia de los medios de comunicación, han enviado un mensaje reiterando que “todas las cuestiones y circunstancias relativas al colapso de la pasarela están judicializadas y no pueden revelarse determinados detalles hasta que la investigación judicial finalice”.
Diligencias judiciales
La Policía Nacional está llevando a cabo diligencias de investigación. Las pesquisas se están practicando desde el momento del suceso y han sido incoadas por la titular de la plaza número 1 de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander, que estaba de guardia cuando sucedieron los hechos.
Los cinco fallecidos en la tragedia de El Bocal de Santander tienen entre 19 y 22 años y son de Igollo de Camargo (Cantabria), Bizkaia (dos víctimas de Barakaldo y una de Balmaseda) y Almería, mientras que la joven que continúa desaparecida, de 20 años, es vecina de Guadalajara.
Todos ellos formaban un grupo de siete personas, estudiantes del CIFP La Granja de Heras, en Medio Cudeyo, y hacían una ruta por el lugar de los hechos, cuando la pasarela que atravesaban sobre unos acantilados colapsó y cayeron al mar.
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