El ajo es una de las producciones agrarias que mayor eficiencia obtiene por cada metro cúbico de agua utilizado

Cultivo de ajos

El ajo es una de las producciones agrarias que mayor eficiencia obtiene por cada m3 de agua utilizado, no solo desde el punto de vista económico, sino sobre todo por el empleo generado. Así lo señala el estudio “Eficiencia uso del agua en el cultivo del ajo”, realizado por la Mesa Nacional del Ajo y que se presentó en la última reunión de esta mesa  que se celebró en Las Pedroñeras, y que se ha realizado con el fin de poner de manifiesto el elevado valor generado en el sector del ajo Español por volumen de agua utilizada.

La Mesa Nacional del Ajo prevé la recuperación de los precios del sector, en una campaña que comienza por debajo de costes

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Así, los bajos rendimientos por hectárea en el cultivo del ajo, en algunas zonas, especialmente en Castilla-La Mancha, se deben a las condiciones climáticas del cultivo, que sufren gran estrés hídrico por falta de agua y de ahí la necesidad de contar con dotaciones suficientes para su cultivo. El presidente de la Mesa Nacional del Ajo, el conquense Julio Bacete, señalaba en la presentación del estudio que  “el problema que arrastramos desde hace años es el de una mala gestión de las aguas subterráneas”.

En dicho estudio queda de manifiesto que el ajo forma parte de la cultura económica y social de Castilla-La Mancha especialmente en localidades repartidas por las comarcas de La Alcarria, La Mancha, Mancha Alta, Mancha Baja, Manchuela y Centro, concentrándose la mayoría de la producción entre La Mancha Baja y Centro de Albacete, siendo una gran fuente de riqueza para la región. Pero es concretamente en la zona del Alto Guadiana donde en su mayoría agriculturas familiares con pozos con autorizaciones insuficientes (7.000 m3), están al límite de la rentabilidad para poder llevar adelante su cultivo debido a las numerosas restricciones que padecen.

El cultivo del ajo exige, por cuestiones agronómicas, fitosanitarias, ecológicas y de calidad de producto, la obligada rotación de cultivo, pudiendo sembrar ajos en la misma parcela, como máximo, una vez cada 3-4 años de forma viable, por lo que debe rotar, y el pozo/ la concesión de agua no cambia de lugar. Para ello habría que impulsar las modificaciones o adaptaciones legales que fuesen oportunas en la legislación de aguas, según se desprende del estudio.

Según el estudio, en Castilla-La Mancha una de las prácticas que solucionarían parcialmente algunas situaciones, es que se permitiera (con resolución expresa) el agrupamiento de las autorizaciones de 7.000 m3/ha, para poder mejorar las opciones del agricultor que sea titular de más de un aprovechamiento de estas características.

También sería necesaria la agilización en la gestión de medidas y resoluciones, que para el próximo Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadiana, se arbitre una fórmula que permita al cultivo del ajo generar autorizaciones temporales del uso del agua en parcelas distintas a las que está vinculado del derecho de agua.

Cultivo extendido mundialmente

Según el estudio sobre la eficiencia del uso del agua en el cultivo del ajo, desde el punto de vista de generación de mano de obra el ajo es un cultivo muy interesante dadas sus elevadas necesidades asociadas al cultivo de una hectárea. A continuación, se muestran unos datos medios de necesidades de mano de obra según la tarea realizada:

MANO DE OBRA (M.O.) UTILZADA (horas/ha) 1.129

  • Labores preparación del terreno 3
  • Abonado fondo y cobertera 1
  • Desgranado y acondicionado semilla 43
  • Siembra 8
  • Aplicación tratamientos fitosanitarios 5
  • Labras 3
  • Riegos 50
  • Despalotado 0
  • Recolección 59
  • Corte y destrío 190
  • Carga y descarga 15
  • Transporte 6
  • Postcosecha (calibrado, estriado, pelado y almacenamiento 745

Cada año, el corte y recolección del ajo en el campo genera alrededor de 900.000 jornales en España. En el año 2019, aproximadamente se produjeron 924.362 jornales en toda España para las 27.348 ha de ajo cultivadas.

Actualmente, los datos más relevantes del sector del ajo en España se pueden resumir en los siguientes:  

•       La producción anual media ronda las 274.000 toneladas.

•       El rendimiento medio es de casi 10 t/ha.

•       En España cada año hay de media unas 27.500 hectáreas plantadas de ajos.

•       Se generan, de media, unos 141 jornales (1130 horas) por cada hectárea de ajo cultivada.

•       Genera unos 16.034 empleos directos en España (más de 4 millones de jornales).

La exportación del ajo de España, cada año presenta un mayor peso en la comercialización de este producto, tanto a los países de la Unión Europea como fuera de esta.

España es el principal país productor de ajo europeo (57% de la producción europea) con una producción en 2019 de 271.353 t y una superficie de 27.348 ha dedicadas a este cultivo.

La principal zona de producción de ajo en España es Castilla La Mancha, que actualmente cuenta con unas 19.150 hectáreas cultivadas, seguida de Andalucía con 4.940 ha, Castilla y León con 1.740 ha, Madrid con 810 ha y Extremadura con aproximadamente 500 ha. Por provincias, destacan por la elevada concentración de producción de ajos, de mayor a menor, Albacete, seguida de Cuenca y Ciudad Real.

En Castilla-La Mancha, hay numerosas localidades dedicadas al cultivo del ajo, repartidas por las comarcas de La Alcarria, La Mancha, Mancha Alta, Mancha Baja, Manchuela y Centro, todas pertenecientes a las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, concentrándose la mayoría de la producción entre La Mancha Baja y Centro de Albacete, siendo una gran fuente de riqueza para la Región y una forma de vida para muchas familias. En C-LM se encuentra la única Indicación Geográfica Protegida de ajo de España “IGP Ajo morado de Las Pedroñeras” que abarca 227 municipios de las comarcas y provincias antes mencionadas.

Andalucía es la segunda comunidad con mayor producción de ajos en España, destacando la provincia de Córdoba principalmente, representando el 36% de la superficie sembrada y el 35% de la producción de ajo de la comunidad autónoma. Le siguen las provincias de Sevilla y Granada, representando el 24% y el 17% de la superficie y el 28% y el 15% de la producción andaluza de ajo, respectivamente. Las provincias de Málaga y Jaén abarcan, el 14% y el 6% de las hectáreas sembradas, así como el 12% y el 8% de la producción andaluza de ajo.

Otras zonas/municipios donde la producción de ajo también está muy concentrada, por lo que este cultivo tiene una importancia muy elevada, tanto económica como social, sería Aceuchal en Extremadura, Chinchón en Madrid, y Vallelado en Castilla y León.

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