Cuando los caminos, las plazas o los parques de tu pueblo se convierten en “medicina social”
En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, los vecinos de Cabanillas del Campo, en la provincia de Guadalajara, tuvieron que vender el reloj público de la torre de la iglesia. Fue una medida desesperada por la extrema presión económica y militar ejercida por las tropas francesas, en represalia contra las poblaciones que no se sometían fácilmente a su autoridad. Se les exigía el pago de tributos forzosos y, de lo contrario, había saqueos o incendios, y de ahí la medida. Una de las razones de esta presión era la presencia en la zona de un Juan Martín “el Empecinado”, azote de los invasores en la época.
Es una anécdota que forma parte de la historia de un pueblo que hoy es uno de los referentes del Corredor del Henares. Es un polo de desarrollo económico que poco tiene que ver con aquel del siglo XIX. Ni siquiera con cómo era en los años 90 del siglo XX. Allí ahora vive mucha más gente, desconocidos en muchos casos, por el éxodo desde grandes ciudades vecinas en todo el Corredor del Henares.
La evidencia internacional reciente apunta a que el patrimonio o el sentido de pertenencia a una comunidad puede funcionar como un recurso de salud pública comparable a una intervención terapéutica de bajo coste y alto impacto comunitario.
Ahora, un estudio científico quiere entender (y explicar a la ciudadanía) cómo los caminos, plazas y parques con historia en el lugar de residencia pueden llegar a influir en nuestros niveles de estrés, en nuestra energía o el sentido de pertenencia de las personas.
El Proyecto HERITAS, el acrónimo en inglés de Heritage Therapeutic Assessment Study, está coordinado desde el Instituto de Análisis Económico y Social (IAES) de la Universidad de Alcalá.
“Es un proyecto que quiere contar con la participación ciudadana de manera consciente, con el objetivo de mejorar su estado de salud”, señala Rubén Garrido, director de este instituto de la universidad alcalaína, en el que se han implicado tres áreas diferentes de conocimiento, la Economía, la Enfermería y la Arquitectura.
Es un estudio piloto pionero que se desarrolla en Cabanillas del Campo, y la elección de este municipio tiene que ver con su “sensibilidad” hacia lo que tiene que ver con la promoción de la salud pública. De hecho, viene participando en la estrategia ‘Cabanillas se cuida’, asociada al proyecto “Ciudades que Cuidan” que lidera el propio Instituto de Análisis Económico y Social.
“Este es un municipio que ha crecido muy rápido en los últimos años. Se caracteriza por ser periurbano: está cerca de una ciudad como Guadalajara y es muy dependiente de la dinámica económica de Madrid. Eso implica a veces que el reto está en no perder la identidad. Hoy sabemos que eso genera impacto en la salud”.
El proyecto compara los efectos de caminar por rutas de naturaleza frente a rutas de patrimonio cultural, midiendo cambios en bienestar subjetivo, actividad física y niveles de cortisol, el principal marcador biológico de estrés.
¿Hasta qué punto caminar por zonas de patrimonio histórico del municipio mejora el bienestar emocional, físico y social? Es la pregunta que quieren responder y, de paso, que los resultados sirvan como base de un futuro proyecto europeo.
Su diseño combina ciencias del comportamiento, salud pública, urbanismo y gestión del patrimonio, con un enfoque participativo donde la comunidad no sólo recibe una intervención, sino que ayuda a crearla. “La idea es poder escalar el proyecto piloto a algo más grande, e incluso que tenga aplicación a alguna política pública municipal”, detalla Rubén Garrido.
La hoja de ruta para fomentar la salud pública
Este particular ‘viaje’ durante ocho semanas de las personas voluntarias permitirá aportar evidencia científica. A los 20 participantes, que tienen entre 18 y 75 años, se les ha pedido cumplimentar un cuestionario relacionado con el bienestar y se recogerán muestras de saliva para medir el cortisol basal. Es decir, cuál es el nivel de estrés en cada caso, antes y después de participar en las actividades programadas.
De momento se ha realizado una ruta guiada por el municipio. Una caminata de algo más de una hora -el tiempo de recomiendan los profesionales de la salud para mantenerse en forma- en la que se han registrado el número de pasos realizados y los cambios en el estrés.
A lo largo de este mes de febrero se realizarán dos talleres. El primero bajo el lema ‘Rincones con Historia’ (Photovoice), será una introducción a la metodología fotovoz, en la que las personas participantes fotografían los lugares que les hacen sentir bien y cuentan sus historias. Con estas imágenes, el objetivo es construir “una cartografía emocional” de Cabanillas del Campo, que complementa los datos biométricos y los cuestionarios.
Después habrá un taller final y puesta en común. Cada participante comparte algunas fotografías y sus relatos, se comentarán los cambios percibidos y se realizará una nueva toma de saliva, cerrando el ciclo de mediciones. Esta sesión quiere servir para evaluar los resultados de forma preliminar y, de paso, reforzar el sentimiento de comunidad.
El patrimonio local como “medicina social”
El proyecto cuenta con financiación de las Cortes de Castilla-La Mancha. En él se ha implicado la gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda de Cabanillas del Campo, Suvicasa, Juana de las Mercedes de Haro. Es, además, experta en desarrollo de políticas públicas desde la perspectiva del comportamiento, y profesora asociada de la UAH en Economía Conductual y Política Económica. Actuará como “puente” entre la universidad y el ayuntamiento, para traducir los resultados en políticas concretas en Cabanillas del Campo.
Junto a ella también participa María Urtasun Lanza, enfermera experta en promoción de la salud y diseño de políticas públicas, que actualmente presta asistencia técnica como externa al Ministerio de Sanidad en el área de Promoción de la Salud, aportando la visión de la Estrategia de Promoción y Prevención del Sistema Nacional de Salud.
El coordinador del proyecto Rubén Garrido confía en disponer de los primeros resultados en el mes de abril. Se divulgarán porque la propuesta -una iniciativa pionera- propone utilizar el patrimonio local como “medicina social” que permita mejorar la salud pública.
Sobre este blog
Espacio de divulgación científica y tecnológica patrocinado por la Universidad de Alcalá (UAH), con el objetivo de acercar el conocimiento y la investigación a la ciudadanía y generar cultura de ciencia
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