El Govern pide 6 meses de cárcel y 4.600 euros a un independentista por empujar a un mosso en el corte de la Meridiana

Corte protagonizado por manifestantes en la Meridiana.

La Generalitat de Catalunya pide seis meses de prisión y una indemnización de 4.600 euros a un manifestante independentista por empujar y lesionar el dedo de un cabo de los Mossos d'Esquadra durante un corte en la avenida Meridiana de Barcelona en protesta por la sentencia del procés en octubre de 2019.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso elDiario.es, la Generalitat expone que el 19 de octubre del año pasado, en uno de los cortes diarios a la avenida Meridiana para protestar por la sentencia del procés, el acusado "empujó fuertemente y por la espalda" al cabo, que previamente le había insistido para no cruzar el cordón policial.

En el momento del empujón, el mosso tenía agarrado del brazo a otro manifestante para evitar que se rompiera la línea policial. Para intentar que el agente soltara a la persona retenida, el acusado, continúa la Generalitat, empujó al cabo "faltándole al respeto y a la consideración debida". A consecuencia del empujón, el policía cayó al suelo y sufrió contusiones en el cuarto dedo de la mano derecha.

Los hechos, a criterio de la Generalitat, son constitutivos de un delito de atentado contra los agentes de la autoridad y de un delito leve de lesiones. Por el primer delito el Govern pide seis meses de cárcel y por el segundo una multa de 720 euros así como una indemnización de 4.600 euros para compensar los cuatro puntos de sutura en el dedo que tuvo que recibir el agente y los diez días que estuvo "impedido para desarrollar la totalidad de actividades de su vida profesional y la mayor parte de actividades de su vida particular" y curarse de la lesión.

Por los mismos hechos la Fiscalía pide dos años de cárcel y 1.080 euros de multa para el manifestante, si bien rebaja ostensiblemente la cuantía de la indemnización al mosso. Frente a los 4.600 que reclama la Generalitat al acusado, la Fiscalía le pide 1.350 euros, de los que 600 sirven para compensar los diez días que estuvo sin trabajar y 750 "por las secuelas".

La prueba de cargo, al igual que en casos anteriores de protestas independentistas, vuelve a pivotar sobre el relato policial de lo sucedido: los dos únicos testigos propuestos por las acusaciones son el cabo herido y otro agente de su unidad.

El parte médico del mosso herido indica que no precisó de rehabilitación al no sufrir lesiones en el hueso, sino tan solo una contusión con hinchazón y limitación para el movimiento del dedo. El tratamiento consistió en llevar una férula durante diez días y aplicar frío y tomarse Iboprufeno si tenía dolor. Tras retirarle la férula, siguió presentando dolor en el dedo.

Fuentes de la conselleria de Presidencia, de la que dependen los servicios jurídicos de la Generalitat, han indicado que a diferencia de otros casos revelados por este diario el Govern no se retirará de la acusación porque hay un mosso herido. Cabe recordar que por ley la Generalitat está obligada a personarse en las causas de lesiones sufridas por sus funcionarios.

La defensa del acusado, que ejerce el abogado Xavier Monge, de Alerta Solidària, reclama su absolución. "La Generalitat no solo vuelve a ejercer la acusación de la mano de la Fiscalía sino que actúa de forma temeraria y pretende que se impongan más de 4.000 de indemnización solo porque un agente dice que a veces le duele un dedo de la mano sin más pruebas", ha criticado el letrado.

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Publicado el
29 de julio de 2020 - 21:55 h

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