¿Son compatibles las corridas de toros en el Benidorm Open Arena?: este es el proyecto que transformará el coso en un centro cultural
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
“De entrada, son compatibles”. Con esta escueta declaración, el Ayuntamiento de Benidorm ha respondido a la principal incógnita que rodea al ambicioso proyecto de rehabilitación de su plaza de toros. El equipo de gobierno del PP, liderado por el alcalde Toni Pérez con mayoría absoluta, llevará al pleno extraordinario del próximo 13 de abril el inicio del expediente para licitar las obras del Benidorm Open Arena. El proyecto cuenta con una inversión global de 15 millones de euros, de los cuales 6,4 millones provienen de una subvención de fondos europeos FEDER, mientras que el resto será sufragado por las arcas municipales.
La última vez que el coso benidormense alojó una corrida taurina fue el 22 de agosto de 2017, en una tarde protagonizada por Paquirri, El Fandi y López Simón. Aquella jornada marcó el fin de una era que empezó con su inauguración el 8 de julio de 1962, pero el avanzado deterioro estructural del recinto obligó a su clausura definitiva por seguridad poco después de aquel festejo. Ahora, el nuevo proyecto busca rescatar la estructura del olvido a través de una propuesta denominada 'Arena Live', que convertirá la antigua plaza en un espacio polivalente para actividades culturales, sociales y deportivas. La transformación se completa con 'Arena Joven', un centro multicultural inclusivo para la formación y el ocio juvenil, y 'Arena Encuentro', una intervención urbana para conectar los barrios de Els Tolls y Foietes.
La concejal de Urbanismo, Lourdes Caselles, ha advertido de la elevada incertidumbre técnica debido a las patologías estructurales de la plaza, como la corrosión y las fisuras internas, que solo podrán evaluarse con precisión durante la obra. Por ello, el consistorio ha optado por una licitación conjunta de proyecto y ejecución para minimizar riesgos económicos y garantizar que el Benidorm Open Arena pueda inaugurarse cumpliendo con las estrictas exigencias de la financiación internacional.
La recepción de los 6,4 millones de euros de los fondos FEDER, a través de los Planes de Actuación Integrados de Entidades Locales (Planes EDIL), impone condiciones estrictas que marcan el ADN del proyecto. Europa exige que estas inversiones se destinen a la regeneración urbana, la inclusión social y la creación de espacios que fomenten el conocimiento y la convivencia ciudadana de forma continua. Para cumplir con estas directrices, Benidorm ha tenido que diseñar un recinto que funcione como motor social diario para los barrios de Els Tolls y Foietes-Colonia Madrid, lo que obliga a priorizar las áreas de formación y juventud sobre usos esporádicos o tradicionales que no garanticen ese dinamismo inclusivo exigido por la normativa europea.
Asimismo, la supervisión de estos fondos ha obligado al Ayuntamiento a extremar los controles administrativos para garantizar la transparencia total en el proceso. El pasado 16 de marzo ya se constituyó el ‘Comité de autoevaluación del riesgo de fraude’, una figura obligatoria impuesta por Europa para asegurar que cada euro de la subvención se ejecute conforme a los objetivos de sostenibilidad y utilidad pública previstos. Este rigor fiscal y funcional refuerza el carácter administrativo y cultural del nuevo recinto, dejando en un plano muy secundario cualquier actividad que no se alinee con los ejes de formación, dinamismo juvenil e integración multicultural que sustentan la ayuda millonaria concedida al municipio.
Los retos de compatibilización
Esta nueva funcionalidad intensiva, con un uso previsto para todos los días del año, supone un desafío para la convivencia con la tauromaquia. La arquitectura del futuro Benidorm Open Arena presenta retos logísticos importantes, ya que el proyecto contempla la creación de una nueva crujía para albergar la Biblioteca Central, salas de estudio y áreas administrativas, servicios que deberían convivir con las propias de un coso taurino como corrales, chiqueros o patio de caballos.
Del mismo modo, la intención de convertir el recinto en un referente de conciertos implica la instalación de escenarios de grandes dimensiones y equipamiento técnico permanente que debe resolverse sin interferir en la visibilidad del callejón y en la seguridad de los burladeros.
Además de los cambios en la distribución, el objetivo de un uso dinámico y diario para deportes o ferias también requiere pensar en el mantenimiento de un ruedo de arena, que necesita un cuidado específico que se deberá compatibilizar con el tránsito peatonal frecuente.
Con todo el Ayuntamiento de Benidorm no cierra las puertas a los festejos taurinos dentro de los usos del nuevo centro polivalente cultural. Como ya se ha dicho: “de entrada, son compatibles”.
0