Greenpeace, sobre el juicio a 11 activistas: “Fue una protesta pacífica, es una persecución”
Greenpeace ha asegurado que la protesta en el puerto de Sagunto contra un buque cargado de gas en 2021, por la que están encausados once activistas, fue pacífica y ha lamentado que el juicio que se celebra este miércoles en València es el resultado de “una persecución al activismo para incriminar hechos que se encuadran dentro del derecho a la protesta”.
“Protestar no es un delito, es una herramienta imprescindible de progreso social y de salud democrática”, ha señalado la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, quien ha defendido que la acción para impedir la entrada de un buque estadounidense cargado de gas en Sagunto fue “pacífica, transparente, pública y estrictamente no violenta”.
La abogada de Greenpeace, Inés Díez, ha afirmado en una rueda de prensa este martes, a bordo del rompehielos Arctic Sunrise de Greenpeace en el Puerto de València, que los once activistas “nunca alteraron la paz social”, que es lo que castiga el delito de desórdenes públicos al que se enfrentan, y tampoco provocaron daños personales ni materiales, por lo que ha insistido en que el procedimiento “siempre debió ser administrativo, no penal”.
Sin embargo, la Fiscalía solicita para ellos cinco años de cárcel por un delito de desórdenes públicos agravados, algo que desde Greenpeace califican como un “empecinamiento del Ministerio Fiscal”, una “persecución a organizaciones activistas” y una “corriente global de represión para intimidar, disuadir y castigar a quienes cuestionan los intereses de las grandes industrias contaminantes”.
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