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Siete horas para convertir un busto de Cleopatra en una mujer actual: una clase de Historia adaptada al ojo 'millennial'

La Mona Lisa/ Becca Saladin

Mónica Zas Marcos

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No es ningún secreto que la Historia nos habla directamente a través de sus vestigios y reliquias. Artefactos reales, monumentos tangibles e incluso cuerpos momificados o calcinados que nos conectan con un pasado que muchas veces percibimos con la distancia de un cuento de ficción. La tinta negra sobre el papel blanco es útil para identificar el contexto y profundizar en el conocimiento, pero no para establecer el vínculo que debería existir con esa parte imborrable de nuestra humanidad y cuyo desconocimiento provoca sociedades más intolerantes, olvidadizas y peligrosas.

Con esa idea en mente, fruto de la enseñanza de unos padres profesores de Historia, unida a su pasión por el diseño gráfico, Becca Saladin ha convertido su proyecto artístico en uno de los más seguidos en redes sociales.

Natural de Dallas, Texas, esta joven de 29 años se propuso recrear a sus personajes favoritos como si fuesen celebridades actuales. El resultado puede verse en el perfil de Instagram Royalty Now, que actualmente cuenta con 60.000 seguidores y ya ha captado la atención de docentes y galerías.

Según cuenta Saladin a eldiario.es, todo comenzó con la reina Ana Bolena, una de las monarcas más importantes de la historia británica: “Es mi figura favorita, pero no hay retratos en condiciones de ella. Quise ver cómo sería en apariencia actual con un maquillaje y peinado modernos”, explica la diseñadora gráfica. “Tras ver el resultado me sentí mucho más identificada con ella”. Y así, lo que empezó como un pasatiempo para entrenar sus habilidades en Photoshop y satisfacer su curiosidad personal, ha terminado conquistando a otros usuarios y amantes de la Historia como ella en todo el mundo.

Su lienzo es una fotografía real, en buena calidad, sobre la que pueda empezar a trabajar. Cada retrato requiere bastante investigación porque, si bien no pretende competir en pericia artística con los autores reales de las esculturas y las pinturas, sí que busca la credibilidad. “Hay muchos personajes que me gustaría hacer, pero de los que desafortunadamente no hay imágenes en buena calidad o representaciones contemporáneas”, confiesa Saladin. Tras conseguir una fotografía libre de derechos, llega el momento de la imaginación: su favorito.

“Requiere de mucha remodelación, dibujo, adición de maquillaje, cejas y pestañas. A veces lleva horas hacer que parezca creíble y algunos ni siquiera llegan a parecerlo, pero al final del día creo que la gente todavía espera ver mis intentos”, reconoce.

Ningún estilismo, por desacertado que parezca, es elegido al azar y esa es una de las cosas que Becca cree que el público valora más. “No es un procedimiento científico, pero sí tengo en cuenta sus personalidades. He leído mucho de todos ellos y me gusta buscarles una imagen moderna que les pueda encajar”, cuenta.

En el imaginario de Saladin, Lincoln no tiene un doppleganger, pero su estilo sería parecido al del Sherlock de Benedict Cumberbatch. Napoleón tendría un inquietante parecido con Tarantino, La Mona Lisa con una mezcla de Cher y Amy Winehouse, y el emperador Augusto con Jude Law.

Una de las transformaciones que más impacto ha tenido en las redes ha sido la de Nefertiti, que bien podría ser una actriz de Hollywood que se pasee por la alfombra roja de los próximos Oscar. “Tardé unas siete horas en diseñarla. Para convertir los bustos en retratos uso fragmentos de otras imágenes (ojos, boca, nariz...) y los manipulo para que encajen y se ajusten al sujeto. Muchas veces pinto digitalmente detalles como sombras de ojos, pestañas, cejas, arrugas y color de piel”, desvela la joven diseñadora.

Por razones evidentes, las figuras de la Antigua Roma o de los faraones egipcios son las más complicadas de recrear, pero también son las mutaciones más impresionantes, como demuestra su último post creado a partir de un busto de mármol de Cleopatra.

“Reconozco que en esta influyó mucho mi percepción artística del personaje. Cleopatra era una mujer increíble. Era inteligente, ingeniosa, hablaba varios idiomas y era enormemente hábil en diplomacia. De hecho, disfruté más investigar sobre ella que llevar a cabo esta recreación”, asegura Saladin.

Según dice en su página web, su principal motivación es alentar a la gente para que investigue con ella sobre los personajes que trufan su perfil de Instagram. “Por desgracia, las redes sociales tienen la reputación de ser dañinas, pero hay muchas cosas increíbles en Internet. Nunca hubiera conocido tantas cosas de estas figuras históricas si Internet no existiera. Lo bueno de Instagram es que es fácil compartir y enfocarse solo en las imágenes. Hay muchas cuentas de este tipo y una gran comunidad de amantes de la Historia. Más de lo que pensamos”, defiende.

No le gusta calificarse de influencer, pero admite que gracias a la plataforma ha recibido el feedback de profesores de instituto y galerías interesadas en divulgar con sus imágenes. También muchos usuarios le preguntan dónde ir a ver las esculturas y pinturas originales.

“Es un sueño hecho realidad, porque esa es la verdadera finalidad: mantener viva la pasión por la Historia y mostrarles que las personas del pasado se enfrentaron a las mismas luchas y triunfos que nosotros hoy en día”, dice emocionada.

Como el trap de Las Meninas, Royalty Now es el último ejemplo que regala la red de que aunar “alta” y “baja” cultura a veces puede resultar más efectivo (y divertido) que subirse a la torre de marfil.

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