Vaitiare, la mujer que relató una vida de abusos y control de Julio Iglesias y ahora se desmiente a sí misma
Vaitiare Hirshon-Asars conoció a Julio Iglesias a los 17 años. Él, que en ese momento tenía 40 años, quiso acostarse con ella la primera noche, pero la joven le hizo esperar hasta el día en el que cumplió la mayoría de edad. Pasaron más de veinte años y ella decidió revelar el interior de esa relación de seis años en una autobiografía titulada con una metáfora de cómo se sintió junto a él: “A veces me pregunto dónde dejé mis sueños. Me he convertido en tu muñeca de trapo, a veces pienso que la gente no alcanza a verme, siento que las miradas me atraviesan para enfocarse en ti, como si yo fuera de cristal, translúcida”.
Muñeca de trapo. Mi vida con Julio Iglesias (Ediciones B, 2010) llamó la atención por las revelaciones de Hirshon sobre el trato que le daba Julio Iglesias: su forma de controlarla, el sexo compartido con otras mujeres o el consumo de drogas. “Mi papel es el de estar de acuerdo con lo que él diga”, dice ella en el libro.
La autora dio entrevistas con motivo del lanzamiento y en alguna otra ocasión en estos más de quince años, siempre reafirmándose en lo que publicó bajo su nombre en el año 2010. Sin embargo, tras las recientes revelaciones de elDiario.es y Univision sobre las presuntas agresiones sexuales cometidas por Julio Iglesias, Vaitiare se ha desmentido a sí misma: “No era mi historia verdadera”, ha dicho en un programa de televisión. En sus redes sociales, ha dicho que el libro fue “un gran error” del que hablaba ahora porque le parecía “injusto lo que los medios de comunicación han dicho sobre Julio Iglesias”. “Tuvimos un amor espectacular y precioso a lo largo de los años”, añadió.
Un ‘ghost writer’ de prestigio
La exnovia de Julio Iglesias cuenta en el libro que en un viaje a Galicia que no ubica en el tiempo, pero ya hacia el final de la relación, a finales de los 80, acordó verse con él en un hotel. En la habitación, lo encontró “acompañado de una niña de 16 años”. “Me quedo con él y hacemos el amor. Ella sigue en la habitación. Me molesta un poco pero ahora no es asunto mío lo que haga con otras”, escribe.
“Era mentira lo de una niña de 16 años”, aseguró Vaitiare en el plató del programa de Telecinco ¡De viernes!, el 16 de enero de este año, tres días después de la publicación de la exclusiva. En la entrevista, Vaitiare dijo que contrató a “un hombre” que le ayudó a escribir el libro. “Él tenía mis memorias, cambió partes de mi historia y lo hizo a su manera”, dijo. “Yo no entendí lo que hizo con mi historia porque el español siempre ha sido muy limitado para mí. Al final fue un desastre ese libro porque me hizo una víctima y eso es mentira”, añadió.
Vaitiare no mencionó su nombre, pero ese hombre era el periodista, poeta, profesor universitario y crítico literario colombiano Fernando Garavito Pardo —conocido también bajo el heterónimo de Juan Mosca—, quien falleció en un accidente de automóvil el 27 de octubre de 2010, tan solo unos días antes de la publicación de Muñeca de trapo. Fue un trabajo por encargo, lo que en el mundo editorial se conoce como ghost writer.
La participación de Garavito era desconocida hasta ahora incluso para los expertos en su obra, ya que él la llevó a cabo con discreción. Fuentes familiares han confirmado a elDiario.es que el prestigioso autor realizó la redacción del libro a partir del material en español que le proporcionó Vaitiare, aunque no lo firmara.
Garavito vivía exiliado en Estados Unidos debido a las amenazas que recibió por parte de líderes paramilitares en el año 2002 a consecuencia de sus columnas en el periódico El Espectador. En ellas, el articulista presentó al entonces candidato a la presidencia Álvaro Uribe como un “ultraderechista cuya elección podría ser peligrosa para el país”, según explicó el Comité para la Protección de los Periodistas. Tan solo un año antes, Garavito había recibido el máximo galardón del periodismo colombiano, el premio Simón Bolívar.
De él, escribió la profesora en la Universidad Javeriana de Bogotá Maryluz Vallejo que era “difícil pescarle errores” porque era “un escritor con Trastorno Obsesivo Compulsivo por la precisión”. Esa universidad, en la que Garavito estudió Derecho, conserva el fondo documental del escritor y periodista, en el que no se encuentra el material para la confección de Muñeca de trapo. Este quedó en el archivo personal de la familia, que defiende que Garavito “escribió lo que ella le pidió que escribiera”.
Maryluz Vallejo destacó la pulcritud profesional de Garavito en el prólogo de Más que Juan Mosca, Fernando Garavito, escritor y hereje (Editorial Universidad de Antioquia, 2016), un libro biográfico realizado por Edison Marulanda Peña. Marulanda define a Garavito como un hombre “contradictorio, pasional, sensible y tozudo”. “Asumió la escritura en el periodismo literario y de opinión, más que como un oficio, como un arte al que siempre hay que dignificar”, explica a elDiario.es. Su biógrafo destaca de él que fue un “buscador de nuevos lenguajes para nombrar lo que observaba o era motivo de su reflexión: el país”. Garavito quería ayudar a “cambiar” Colombia con su palabra: “Cáustica en la crítica, divertida en los temas que quiso tratar con humor y lúcida en la visión descarnada de los hechos y sus múltiples actores”.
Garavito fue un referente para periodistas, así lo considera la escritora, docente y editora colombiana Patricia Iriarte, quien trabajó con él en el diario La Prensa y la revista Cromos. “Fernando era un editor riguroso no solo para asegurarse de que las notas estuvieran bien escritas sino bien pensadas, bien investigadas y siempre teniendo en cuenta el derecho del lector a recibir una información veraz”, explica a elDiario.es. “Siempre he reconocido en él un maestro, de quien aprendí la importancia de la responsabilidad, de la honestidad y del rigor en el trabajo periodístico”. Iriarte admiraba de él “su valentía intelectual y su integridad en el ejercicio del oficio”.
A pesar de la fama y el prestigio de Fernando Garavito, su participación en el libro de Vaitiare Hirshon se hizo sin publicidad. La editorial, por razones que se desconocen, le acreditó como traductor en la información comunicada a la Agencia Española del ISBN, pero no existe un texto en inglés de este libro.
Según fuentes editoriales conocedoras del proceso de publicación de Muñeca de trapo en Ediciones B (una editorial ahora propiedad de Penguin Random House), Vaitiare Hirshon no se quejó a la editorial “de ningún texto incluido en el libro” ni hubo nunca “ningún problema legal” con él.
Un hombre “despiadado”
“No soy sino una más entre esos millones de mujeres, una mujer que te acompaña, que te hace el amor, que te quiere, que te sonríe y te escucha y sufre tus infidelidades, tus deseos torcidos, tus dudas y tus preguntas”, escribe Vaitiare en ese libro de alto voltaje confesional.
Según pasan las páginas, Vaitiare le llama “despiadado” y dibuja el control que él ejercía sobre ella. Explica que, cuando se instaló en su casa de Miami, él le dio “instrucciones”: no podía salir sin sujetador ni enseñar el escote en sus vestidos, no podía usar zapatos de más de siete centímetros de tacón ni tampoco un maquillaje llamativo. Él le decía que los tacones eran “de prostituta” y la sombra de ojos y el rouge de las mejillas, “costumbres de prostíbulos”.
Tampoco le permitió, según narra en sus memorias, tomar las decisiones de su incipiente carrera como modelo, que había sido propulsada gracias a la notoriedad que tuvo en las revistas del corazón la relación entre ambos. “Llueven los contratos, pero tú no me dejas aceptarlos”, escribe, como si la voz narrativa le hablara al cantante. Cuando él no le da permiso para realizar un anuncio para una línea de cosmética, ella reacciona así: “Me muero por dentro. ¿Podría hacer el anuncio? Ya no estoy segura. Me siento destruida. Abro mi bolso y recurro a la cajita de los Valium”.
Vaitiare utiliza el alcohol, el Valium y las drogas como “un apoyo en medio de la vorágine”, confiesa. Antes de que ese torbellino envolviera su vida, la autora del libro habla del consumo de drogas junto a Julio Iglesias. Escribe que están en su primera cita, en Tahití, cuando Iglesias “saca un enorme cigarrillo de marihuana”. Él le pregunta “¿te tienta?”, a lo que ella contesta que no, que le disgusta el olor. Él dice: “Prueba un poco” y luego le insiste: “Fuma una sola vez”. Ella accede a la petición: “A él le entusiasmaba mostrarme algo desconocido”.
También se habla de consumo de cocaína, algo que, según ha explicado la autora en diferentes entrevistas, era algo “normal” y que “todo el mundo” hacía en los 80. En un momento avanzado del relato, Vaitiare habla de un hombre con el que mantiene una relación, aunque de igual manera se encuentra con Iglesias intermitentemente. “Sé que traiciono a Jan, que es inocente. Cuando entramos en la habitación siento que soy una miserable. Julio me da cocaína. No quiero aceptar: he estado libre de drogas durante muchos meses. Pero él insiste. Finalmente inhalo la raya”. Ella ya la había probado antes de ese día, según indica en el libro y en las entrevistas.
Iglesias no manifestó su opinión sobre el libro ni tomó ninguna acción legal. elDiario.es y Univision Noticias le remitieron una serie de preguntas entre las que se incluían algunas sobre el libro de Vaitiare Hirshon, pero no las contestó. En un comunicado posterior, el cantante negó “haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”.
Un libro “para dar su versión” y un programa de TV para desmentirlo
Al poco de publicarse el libro, el suplemento La Otra Crónica de El Mundo entrevistó a la actriz y modelo. Ahí, Hirshon no se retractó de lo que había dicho en Muñeca de trapo. Cuando le preguntaron si “sufría por los tríos” que Iglesias le proponía, ella contestó: “Bueno, la mayoría de los hombres tienen esa fantasía pero Julio la podía hacer realidad porque entonces estaba en la cima de su popularidad y encantaba a todas las mujeres”. Sobre las drogas, matizó esto: “Él solo me inició en la marihuana porque ya había probado la cocaína antes”, dijo, y añadió que el consumo de esa sustancia era “muy normal en los 80”. “Nuestra historia se ha contado en las revistas pero yo quería dar mi versión”, añadió.
En diciembre de 2010, también realizó una entrevista con El Periódico de Catalunya. “Le aseguro que cuento la verdad”, afirmó Vaitiare. “Sentí que debía ser honesta y limpiarme para poder empezar de nuevo. Era mi autoterapia por reconciliarme con el pasado y perdonarme los errores”, dijo. Al respecto de compartir las relaciones sexuales con otras mujeres, la actriz contestó: “No era algo que deseaba hacer con él, pero intentó ponérmelo fácil. Siempre me sentí incómoda, pero traté de calmar su deseo”. En esa entrevista, tampoco expresó ninguna disconformidad con el libro que se había lanzado a las librerías un mes antes.
Al día siguiente de la publicación de la exclusiva de elDiario.es y Univision Noticias en la que dos mujeres acusaban a Julio Iglesias de agresiones sexuales, Vaitiare Hirshon realizó una conexión con el programa de Telecinco ¡De viernes! “Es la primera vez que escucho esto, no tengo detalles”, dijo la exnovia del cantante, a pesar de que había recibido por parte de elDiario.es un día antes preguntas específicas sobre estas acusaciones, a las que no respondió. En esa videollamada, lo único que comentó Vaitiare sobre su libro es que su relación de amistad con Iglesias se mantuvo antes y después de la publicación: “Somos amigos, no es el Julio que yo he conocido hace muchos años. Mi relación con Julio nunca cambió, también éramos amigos cuando escribí el libro, somos todos amigos también con su familia”, dijo.
Dos días después, el 16 de enero, Vaitiare voló de Los Ángeles a Madrid para estar presente en el plató de ¡De viernes! Esta intervención se fraguó gracias al trabajo de management de Susana Uribarri, según indicó la invitada en un post. Uribarri representa en su agencia a otras personas del entorno de Julio Iglesias como sus hijos Chábeli Iglesias y Julio Iglesias Junior, su sobrina Tamara Falcó o su amiga Ana Obregón.
De manera sorprendente, y por primera vez 15 años después de la publicación de su libro, Vaitiare dio en el programa un giro radical a su testimonio. Según su nueva versión, el relato que hizo de su relación con Iglesias en Muñeca de trapo es falso, o al menos exagerado. “El hombre —en relación a la persona que según ella tradujo sus memorias al español— cambió cosas pensando que va a vender más porque va a ser más escandaloso, pero yo no entendí lo que estaba haciendo por mi español”, explicó Vaitiare. Añadió que el escritor que hizo la traducción al español, que es la única que se ha publicado, quiso “hacerlo como poesía”.
“Era mentira lo de una niña de 16 años. Lo de las drogas y las mujeres en nuestra cama era totalmente falso”, recalcó. Y aseguró que nunca leyó el libro.
Además de retractarse en el programa, la actriz también lo hizo con un comunicado posterior en sus redes sociales: “Cometí un gran error y asumo la responsabilidad completa”, escribió. “Contraté a un escritor fantasma para ayudarme con mis memorias. Lo que sucedió fue que él creó un libro escandaloso, lleno de falsedades, con el fin de que se vendiera más”, aseguró en el mismo comunicado en el que calificaba de “injusto” lo publicado sobre Iglesias y mostraba su alegría por el archivo de la denuncia de las dos mujeres por parte de la Fiscalía por falta de competencia de la justicia española.
elDiario.es contactó por primera vez con Vaitiare Hirshon en junio de 2024 para solicitarle una entrevista sobre su libro. Cuando supo que sus declaraciones formarían parte de una cobertura más grande en la que empleadas de Julio Iglesias reportaban que él había tenido “un comportamiento no ejemplar”, según se le comunicó para no dar más detalles, declinó la petición de entrevista. Más adelante, en octubre de 2025, este periódico volvió a contactar con ella para insistir en la petición de la entrevista. En un mensaje, se le transmitió a Hirshon que Muñeca de trapo resultaba conmovedor y se le planteaba una conversación sobre el libro, apuntando que quizá no había sido tratado bien en su momento. La autora reaccionó a ese mensaje con un corazón, sin proporcionar una cita para una futura entrevista.
Unos días después, aceptó responder unas preguntas por escrito, pero dejó de contestar cuando se le solicitó una dirección de correo electrónico a la que remitirlas. El 13 de enero de 2026, mismo día de la publicación de la exclusiva de elDiario.es y Univision Noticias, este periódico le remitió una serie de preguntas en relación a su libro a las que no respondió. Tampoco lo hizo a posteriores peticiones de comentarios sobre sus intervenciones en televisión. elDiario.es ha solicitado a su representante, Susana Uribarri, una entrevista con Hirshon, pero no ha sido aceptada.
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