Un detective privado y una portada de Interviú, la “maquinaria de desprestigio” de Julio Iglesias contra la mujer que le reclamó la paternidad de su hijo
La lucha judicial de la artista María Edite para que Julio Iglesias reconozca la paternidad de su hijo, Javier Santos, se inició en febrero de 1990. Una exclusiva de la revista Pronto y una demanda judicial hicieron estallar el caso. “Julio y María Edite vivieron una intensa historia de amor”, decía el titular, debajo de una foto de la madre con el hijo, a la que se había añadido al cantante con un corta y pega.
Al año siguiente, un juzgado de Valencia falló a favor de Edite, pero Iglesias recurrió y esta vez ganó. Se negó a someterse a una prueba de ADN que pudiera verificar la reclamación de la bailarina. Según contó María Edite, había conocido a Julio Iglesias en el verano de 1975 en Girona cuando ella tenía 19 y él, 31 años; tuvieron una relación romántica —aunque breve, apenas una semana— y sexual. Nueve meses después nació Javier.
“Cuando mi madre pone la demanda de paternidad y le dan la razón en primera instancia, mi padre empieza a hacer funcionar la maquinaria de desprestigio hacia ella”, explica Santos a elDiario.es. Para este hombre de 50 años, el mecanismo de Julio Iglesias para desacreditar el testimonio de su madre funciona gracias a la contratación de un detective privado y a la participación de dos periodistas que firman un reportaje en la desaparecida revista Interviú en el año 1993. El artículo consiguió que ese ejemplar fuera uno de los números más vendidos de la historia de la publicación pero también llevó a sus responsables al banquillo de un juzgado en Barcelona.
Un detective joven y desconocido
Juan de Dios Vargas Ramos es un detective que admite que su “cliente más famoso” es Julio Iglesias. Aunque nacido en Salamanca, había establecido la base de operaciones de su empresa Distrito 46 en Valencia. En febrero de 1990, cuando Pronto soltó el bombazo del “hijo secreto” —como escribió en su titular— no tenía ningún cliente de ese calibre. A pesar de ello, recibió la llamada de Joaquín Domingo Martorell, un expolicía que había liderado la brigada antiterrorista durante la Transición y se había hecho célebre por dirigir el dispositivo que liberó a Julio Iglesias Puga, padre del cantante, de su secuestro por ETA. Después de este éxito, Julio Iglesias lo fichó como mánager y jefe de seguridad.
Vargas explica a elDiario.es que Julio Iglesias le contrató para “investigar a María Edite” y emitir “un primer informe” para “el equipo jurídico” del cantante, con “vigilancias” a Edite, a su marido y a Javier Santos, que en ese momento tenía 14 años. “Un informe típico de detectives privados de la época”, señala, con el objetivo de saber “quién estaba detrás de la demanda”. Ese informe se remitió “a los abogados de Iglesias, que era el bufete Falomir”, de Castellón.
Después de este primer trabajo, basado en seguimientos y preguntas en el entorno de María Edite en Valencia, donde vivía, llegó un nuevo encargo. “Se hizo una investigación posterior que sirvió para el procedimiento principal, que se detalló en la revista Interviú, y que sirvió para acreditar, desde el punto de vista judicial, algo en lo que yo ni entro ni salgo: la no paternidad de Iglesias”, explica el detective.
El “pelotazo periodístico”
En este nuevo encargo, el detective se traslada de Valencia al pueblo de Girona Sant Feliu de Guíxols, donde María Edite había trabajado de bailarina en la sala Las Vegas. Julio Iglesias había actuado allí el 19 de julio de 1975, y esa sería la fecha en la que Edite e Iglesias se conocieron. Vargas fue a buscar a trabajadores de la sala, y allí encontró al propietario, Dionis Recolons; al técnico de luces Félix Coll; al dueño de un restaurante en el mismo pueblo y al gerente de una sala de fiestas de Platja d'Aro. A los dos primeros se los llevó a una notaría de Tarragona para que firmaran allí su declaración.
Miguel Ángel Pastor, exredactor del periódico Las Provincias y colaborador de Canal 9, conocía la noche valenciana. En el periódico, había dirigido un suplemento semanal dedicado a la vida social de la ciudad, las galas y la jet set. Además, estaba vinculado a Julio Iglesias desde que trabajó para él como teclista en 1973. Posteriormente, entre 2009 y 2012, Pastor se convertiría en jefe de prensa del cantante y responsable de la producción de algunos conciertos. En torno a 1991, dos empresarios de la noche, según relata Pastor a elDiario.es, le contaron que había un detective haciendo preguntas sobre una mujer portuguesa que afirmaba tener un hijo de Julio Iglesias.
Miguel Ángel Pastor se puso en contacto con un periodista de investigación especializado en temas de extrema derecha y le dijo que "había un buen reportaje, un pelotazo periodístico, como así fue"
Con esa información en la mano, llamó al mánager del artista, Joaquín Domingo Martorell. “Le dije que me gustaría entrar, meter la nariz en esa investigación, porque ahí hay un gran reportaje”, dice. Martorell le dijo que lo consultaría con Iglesias y, unos días después, le llamó para decirle que adelante. No fue hasta que recibió el ok del entorno del cantante, que el detective accedió a darle información. Pastor se puso en contacto con un periodista de investigación especializado en temas de extrema derecha al que conocía, Joan Cantarero, que en ese momento también trabajaba como freelance, y le dijo que “había un buen reportaje, un pelotazo periodístico, como así fue”.
Miguel Ángel Pastor, Joan Cantarero y Juan de Dios Vargas se montaron juntos en un coche y se fueron los tres a Sant Feliu de Guíxols dos o tres días “a conocer a estos testigos, a estas personas que decían que ellos habían mantenido relaciones con María Edite”, dice Pastor.
La portada del millón de copias
En el número de enero de 1993 Interviú, una cabecera del Grupo Zeta que combinaba investigación, política y mujeres semidesnudas, publicó un reportaje basado en el material que había reunido Juan de Dios Vargas en la investigación pagada por Julio Iglesias. El titular de portada decía: “La supuesta paternidad del cantante, cuestionada por las declaraciones ante notario del electricista Félix Coll: Yo y varios más nos acostamos con la madre del ‘hijo’ de Julio Iglesias”. Vargas, en conversación con este periódico, se considera a sí mismo “el protagonista del reportaje” porque “ahí se relataba su investigación”.
Cantarero y Pastor, según explican ambos, recibieron copia de los papeles notariales y conocieron, entrevistaron y comieron con Félix Coll y Dionis Recolons. Vargas pagó la comida. Se hicieron una foto, que aparecería en la revista. El reportaje lo redactó sobre todo Cantarero, en casa de Pastor. Lo firmaron ambos, y les acabó costando una querella por derechos personales que les interpuso el abogado de Edite. La revista no les quiso defender, por ser colaboradores, y fue la organización colegial de periodistas de Catalunya la que les pagó el abogado, según recuerda Pastor. Interviú vendió ese mes un millón de copias, según los periodistas, que salieron absueltos de la demanda.
El reportaje lo redactó sobre todo Joan Cantarero, en casa de Miguel Ángel Pastor. Lo firmaron ambos, y les acabó costando una querella por derechos personales que les interpuso el abogado de Edite
“No había un interés especial en perseguir a nadie”, señala Joan Cantarero, que explica que el reportaje se lo encargó el fallecido José Oneto porque había un interés público en la historia de Edite y su hijo. Oneto dirigía desde Madrid la revista Tiempo, la cual estaba estrechamente relacionada con Interviú como parte del mismo grupo editorial.
Cantarero recuerda que fue Joaquín Domingo Martorell quien “encargó directamente” que los testimonios pasaran por un notario. En la biografía profesional de Martorell consta que, tras abandonar el cuerpo policial y convertirse en representante de artistas y futbolistas, negoció para Antena 3 los derechos de televisión de la liga de fútbol, por orden del fallecido Antonio Asensio, por entonces presidente del grupo Zeta. Zeta era el grupo editor de revistas como Tiempo o Interviú. elDiario.es ha solicitado a Martorell una entrevista por mediación de la empresa de representación de futbolistas Bahía Internacional, de la cual es máximo accionista, pero el empresario ha declinado la propuesta. No obstante, ha querido indicar que no tiene “relación alguna” con Julio Iglesias, por lo que “poco o nada” puede “decir al respecto”. Para él, el tema de la reclamación de paternidad es “único y exclusivo” del cantante y que “los tribunales sentenciaron en su momento que no era hijo de Julio” por lo que “no se puede juzgar otra vez”.
La declaración cambiante del técnico de luces
La declaración notarial del técnico de luces Félix Coll afirma que Iglesias actuó en la sala Las Vegas de Sant Feliu de Guíxols el 19 de julio de 1975, que después hubo una cena y que al día siguiente siguió su viaje a Barcelona, por lo que estimaba “imposible que tuviera relaciones con María Edite Santos”. Además, añadió que Edite “con frecuencia tenía relaciones sexuales con empleados de la sala y con otros hombres” y que él “en diferentes ocasiones mantuvo relaciones sexuales con María Edite, las que indudablemente ya venía practicando desde hacía ya mucho tiempo”. Además, en entrevista con Interviú, Coll añadió una serie de detalles sobre las relaciones sexuales que decía haber mantenido con Edite.
El programa de Telecinco ¿Quién es mi padre?, presentado por Carlota Corredera, localizó y entrevistó a Félix Coll en 2022. Este hombre, que moriría poco después, contradijo su declaración de casi 30 años atrása afirmando que nunca tuvo “ninguna relación” ni se había “acostado” con María Edite. También aseguró que no sabía que existía aquella declaración notarial: “Eso lo habrán falsificado. Yo nunca lo he dicho”. Afirmó que no recibió dinero y pidió perdón porque no sabía “ni la cuarta parte de lo que la liaron”. elDiario.es no ha podido localizar a Dionis Recolons.
María Edite se considera "maltratada psicológicamente" por Julio Iglesias. "Cuando estuve con él le dije que no tomaba ninguna precaución porque yo no estaba con nadie y no quería hijos. Yo lo dije ten tú la precaución. Pues mira el caso que ha hecho", dice
María Edite, en conversación con elDiario.es, no solo niega haber mantenido relaciones sexuales con Félix Coll sino que afirma que no sabía “quién era” y que nunca “habló con él”. Edite niega “tajantemente” que mantuviera relaciones sexuales en ese tiempo con otro hombre que no fuera Julio Iglesias.
Edite se considera “maltratada psicológicamente” por Julio Iglesias. “Cuando estuve con él le dije que no tomaba ninguna precaución porque yo no estaba con nadie y no quería hijos. Yo lo dije ten tú la precaución, porque yo quiero seguir con mi vida. Pues mira el caso que ha hecho”, dice. La exbailarina afirma que antes de que se publicara la exclusiva de Pronto y del intento que hizo para que Iglesias conociera a su hijo, ella le hizo saber, por mediación de una amiga, que Javier existía. Esperó que algún día Iglesias fuera a Valencia a conocerle, pero eso no sucedió. “Cuando yo le conocí no era tan famoso, era más bien un chico normal. Eso de que regalaba relojes, a mí no me pasó, no tenía tanto dinero. A mí me regaló un pantalón vaquero”, recuerda. “Bueno, me regaló algo más, más bonito, que es mi hijo”, añade.
Una paternidad sin demostrar
Tanto para María Edite como para su hijo, las sospechas de lo que pasó en aquellos tres primeros años de la década de los noventa van más allá de lo que contó Interviú. “Eso hizo mucho daño a mi madre, porque en el Tribunal provincial fueron aceptados esos testigos, cosa que a mí me parecía muy extraño”, dice Javier Santos. Afirma que vio “sufrir mucho” y “llorar muchísimo” a su madre en aquellos tiempos, por lo que siempre ha querido “desenmascarar” a los hombres que orquestaron este reportaje titulado Demasiados padres para un solo hijo, a quienes él tacha de “mentirosos”.
En el año 2017, Santos intentó reabrir la demanda de paternidad, consiguiendo una muestra de ADN de Julio José Iglesias. Un detective que trabajaba para Santos rescató una botella que el hijo mayor de Isabel Preysler y Julio Iglesias había arrojado a una papelera. Esa muestra se mandó a analizar y el resultado arrojó una probabilidad de hermandad del 99%.
Dos años después, un juzgado de Valencia declaró que Javier Santos es hijo de Julio Iglesias, utilizando la prueba de ADN y señalando el “evidentísimo parecido físico”, a pesar de que el cantante seguía negándose a participar en una prueba genética. Además, la sentencia consideró acreditado que al menos un día de julio de 1975, Iglesias y Edite actuaron en el mismo espectáculo en la sala Las Vegas de Sant Feliu de Guíxols. Varias fotografías de ellos se publicaron en un periódico francés.
Un juzgado de Valencia declaró que Javier Santos es hijo de Julio Iglesias, utilizando la prueba de ADN y señalando el “evidentísimo parecido físico", a pesar de que el cantante seguía negándose a participar en una prueba genética
Como parte de su investigación, Juan de Dios Vargas acudió a la hemeroteca y reconstruyó el calendario de galas de Julio Iglesias en julio de 1975. Como según este calendario era imposible que el artista hubiera pasado más de un día en Sant Feliu de Guíxols, concluyó que María Edite mentía cuando decía que había pasado una semana viviendo un romance con él, en una casa de esa localidad, tal y como contó en la exclusiva de Pronto. Edite dice que la conclusión del detective es “mentira”: “Julio estaba viviendo en una casa que ni siquiera era la suya”. Según ella, esta casa, en lo alto de una montaña, pertenecía al fallecido futbolista del Real Madrid Pedro de Felipe, que se la había prestado para que Iglesias tuviera un lugar cercano de residencia para desplazarse a las diferentes ciudades de Catalunya en las que tenía galas durante esas semanas, en lguar de ir de hotel en hotel.
Finalmente, Javier Santos no consiguió confirmar judicialmente la seguridad que él tiene de que Julio Iglesias es su padre. Tras un recurso del cantante, la Audiencia Provincial de Valencia y el Tribunal Supremo anularon la sentencia porque consideraron que el caso ya había sido juzgado en los años 90, lo cual impide que vuelva a evaluarse, aunque aparezcan nuevas pruebas, como fue el caso.
elDiario.es ha solicitado a uno de los representantes legales de Iglesias si podría contestar preguntas sobre este tema, pero no ha tenido respuesta. Por su parte, el despacho de abogados de Fernando Falomir Maristany celebró que prosperara el “recurso interpuesto” y que se “desestimara la paternidad” reclamada a Julio Iglesias de la Cueva.
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