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La bombona de butano se encarece un 16% y sube hasta los 17,83 euros tras el fin de la rebaja del IVA

Un repartidor de bombonas de butano

Europa Press

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La tradicional bombona de butano se encarecerá desde este martes casi un 16% y pasará a costar 17,83 euros. Frente a los 15,39 euros fijados en la última revisión bimestral. La subida, una de las más pronunciadas de los últimos años, está motivada principalmente por el fin de la rebaja temporal del IVA aplicada por el Gobierno, que vuelve a situarse en el 21%.

La nueva tarifa, publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), incorpora la finalización de la reducción del IVA del 21% al 10% establecida por el Real Decreto-ley 7/2026. La nueva rebaja temporal del Impuesto de Hidrocarburos prevista en el Real Decreto-ley 18/2026 fija una reducción de 3,75 euros por tonelada.

Sin el efecto derivado del regreso del IVA al tipo general, el incremento del precio de la bombona habría sido del 4,94%, por debajo del límite máximo del 5% permitido en cada revisión bimestral.

El transporte se encarece mientras cae el precio de la materia prima

La evolución del precio final responde a varios factores que se tienen en cuenta en la fórmula regulada con la que se calcula la tarifa. Entre ellos figuran: la cotización internacional del butano y el propano, el coste del transporte marítimo y terrestre y la evolución del tipo de cambio entre el euro y el dólar.

En esta ocasión, el descenso del precio de las materias primas, que cayó un 33,35%, no ha sido suficiente para compensar el fuerte incremento del coste de los fletes, que aumentaron un 51,88%. Ni la ligera depreciación del euro frente al dólar, del 0,32%, según han informado fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo (GLP) envasados en recipientes de entre ocho y veinte kilogramos (la bombona utilizada habitualmente en millones de hogares). Está regulado por el Estado y se revisa cada dos meses, el tercer martes del mes, mediante una resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas.

El límite del 5% aplaza nuevas subidas

La normativa vigente, establece que las revisiones bimestrales no pueden superar un incremento o una reducción del 5% respecto al precio anterior. Cuando el resultado de la fórmula arroja una variación superior, el exceso se acumula para ser incorporado en futuras revisiones.

De hecho, si en esta actualización no se hubiera aplicado ese límite ni las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno, el precio máximo de la bombona habría alcanzado los 18 euros. La diferencia entre ese importe y el finalmente aprobado genera un déficit que deberá recuperarse progresivamente en próximas revisiones, siempre dentro del margen máximo permitido.

Este mecanismo pretende suavizar las oscilaciones del precio para los consumidores, aunque puede provocar que parte de las subidas o bajadas se trasladen con retraso a la factura final.

Un combustible cada vez menos utilizado

El GLP envasado continúa siendo una alternativa al gas natural en numerosas zonas rurales y municipios que no cuentan con conexión a la red gasista. Utilizado principalmente para cocinar, calefacción y agua caliente, sigue siendo un suministro esencial para miles de hogares españoles.

Sin embargo, su consumo mantiene una tendencia descendente. Durante 2025 se consumieron 57 millones de envases de GLP de distintas capacidades, una cifra que confirma el retroceso sostenido de este combustible. Desde 2021, el consumo total de bombonas ha disminuido más de un 12%, impulsado por la extensión de otras fuentes energéticas y la progresiva electrificación de los hogares.

Pese a esa caída de la demanda, la tradicional bombona de butano continúa siendo un producto regulado cuya evolución depende tanto de los mercados internacionales de la energía como de las decisiones fiscales adoptadas por el Gobierno.

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