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Los líderes de la UE se emplazan a negociar cara a cara con Hungría y Polonia para resolver el veto del fondo de recuperación

El primer ministro húngaro, Viktor Orban.

Algo más de un cuarto de hora. Nadie esperaba una solución este jueves, pero 17 minutos es el tiempo que han dedicado los jefes de Estado y de Gobierno este jueves al asunto que tiene en crisis la Unión Europea: el veto de Hungría y Polonia al presupuesto de la UE para 2021-2027 (1,074 billones) y el fondo de recuperación (750.000 millones) por el mecanismo que vinculan las partidas europeas a su gestión de acuerdo con el Estado de Derecho. Después de esa breve discusión, han pasado a abordar el estado de la pandemia.

"No subestimamos la gravedad de la situación y creemos que debemos implementar el acuerdo de julio [sobre los presupuestos y el fondo de recuperación] lo antes posible", explican fuentes comunitarias, "pero una videoconferencia no es el formato apropiado para discutir un asunto tan complicado. En todo caso, es necesario un acuerdo para poner en marcha todo".

"Tenemos que trabajar con los países que no asumen el acuerdo", ha dicho el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. "La UE siempre ha salido de situaciones difíciles. Es una situación grave, pero tenemos que trabajar duro en los próximos días para resolverla", ha afirmado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El siguiente Consejo Europeo ordinario está previsto par el 10 y 11 de diciembre, si bien aún no está convocado en formato presencial en tanto que es algo que depende mucho de la evolución de la pandemia.

Las fuentes comunitarias explican que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, "se puso en contacto con todas las delegaciones antes de la reunión por videoconferencia para asegurarse de que la discusión se desarrollara 'bajo control". Consecuencia de eso es el escaso número de palabras pedidas, preparado así para evitar un enredo de imposible solución por videoconferencia y mantener las negociaciones abiertas a todos los niveles, incluido el de embajadores ante la UE, que sí se siguen reuniendo físicamente en Bruselas.

De acuerdo con las fuentes, sólo hubo cinco intervenciones en relación con el bloqueo: Charles Michel; la canciller alemana y presidenta de turno de la UE, Angela Merkel; el primer ministro húngaro, Viktor Orbán (PPE); el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki (ECR, familia de Vox); el primer ministro esloveno, Janez Janša (PPE). Es decir, ningún líder europeo ha querido responder ni enzarzarse con ellos.

Al término de la cumbre, Merkel ha afirmado: "Han dejado claro que no acceden al acuerdo. Se trata de un paquete que queda bloqueado, por lo que no podemos llevarlo al Parlamento Europeo para que sea ratificado y entre en vigor. Hay que seguir negociando. Nosotros creemos que es un acuerdo equilibrado y bueno, al que el resto de países no ponen objeción. No quiero especular, pero tenemos obligación de encontrar una solución, es un asunto importante. No es un problema fácil, es grave. Hay que trabajar duro".

De acuerdo con una nota de Moncloa, el presidente del Gobierno, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "ha hecho un llamamiento para que se aprueben lo antes posible y los fondos estén disponibles a principios de 2021 y hacer frente a las consecuencias socioeconómicas de la pandemia".  

El comentario de Sánchez se ha producido al cerrar su intervención general sobre la COVID-19, que era el asunto principal de la agenda de la reunión antes de la crisis de los vetos de Hungría y Polonia. "Por su parte, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha empezado su intervención subrayando la difícil situación socieconómica y sanitaria", han explicado fuentes diplomáticas.

"Es un problema muy grave", insisten los responsables comunitarios en vísperas de la cumbre por videoconferencia de este jueves. "Estamos hartos, es un asunto de supervivencia de la Unión", reconocen otras fuentes diplomáticas.

"El señor [Viktor] Orbán [primer ministro de Hungría] tiene que plantearse si realmente quiere seguir manteniendo este pulso por razones ideológicas o porque es por los países que se oponen a la inmigración. Empieza a ser ya muy chusco", dice otra fuente comunitaria: "Ellos sabrán lo que hacen, si se respetan los compromisos de los consejos europeos o no, sería muy grave entrar en una zona de completo delirio. Recuerdan a otro tipo de operaciones de otro Estado miembro [en alusión al Brexit]".

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Publicado el
19 de noviembre de 2020 - 20:30 h

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