La lucha de más de una década de Félix por el ruido de las canchas bajo su casa en Getxo: “He escrito hasta al lehendakari”
En marzo de 2010 el por aquel entonces alcalde de Getxo, Imanol Landa, del PNV, inauguró la reurbanización del parque de Txabarri Zuazo (conocido también como el parque de Gobelaurre), con un presupuesto de 1.778.000 euros en el que crearon un emplazamiento para el ocio y esparcimiento de más de 6.100 metros cuadrados de superficie total con zona de juegos infantiles cubierta y unas canchas de fútbol y baloncesto. Ese fue el inicio de la pesadilla de Félix y de la lucha de casi 15 años contra el ruido que estas canchas asegura que generan. “Mi casa es un primero que está justo al lado de las canchas, que están perimetradas y suena cada vez que el balón choca contra alguna de las vallas. Hay balonazos a todas horas. El ruido es insoportable, porque hay niños jugando por la mañana y la tarde, que hacen un ruido que se puede tolerar, pero el problema es por la noche, porque aunque hay un cartel que indica que no se puede jugar a partir de las 22.00 horas, hay veces que el ruido se oye hasta las 05.00 de la madrugada”, lamenta el vecino.
Según reconoce, son “demasiadas” las veces que ha llamado a la Policía municipal a causa del ruido, que asegura que traspasa los límites permitidos en la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones de Getxo que son en horario diurno, es decir, de 08:00 a 22:00 horas, un máximo de 60 decibelios ponderados A, mientras que en horario nocturno el límite se reduce a 40 decibelios. “He solicitado al Ayuntamiento una sonometría, porque el ruido es insoportable, pero llevan más de 15 años negándose a hacerla. También he escrito al Ararteko, al lehendakari y a partidos políticos, pero no dan una solución. Hay otros parques parecidos, pero lejos de las urbanizaciones. No se puede permitir que un parque así esté tan cerca de las viviendas”, critica Félix, que asegura que al igual que él, otros vecinos también muestran sus quejas ante la Policía, pero por el momento no han llegado a organizarse para realizar una denuncia conjunta.
La Defensoría del Pueblo vasca (Ararteko), en una resolución del año 2014, instó al Ayuntamiento de Getxo a “tomar las medidas sean necesarias para respetar los máximos sonoros permitidos”. “A raíz de la remodelación del parque se instalaron estas canchas donde practican deporte muchos jóvenes. Según nos comunicó este ciudadano, a pesar de que las instalaciones se encuentran semicerradas con plafones de madera acrílica, el nivel de ruido que alcanza durante el día, y sobre todo de noche, resulta excesivo y afecta a la convivencia diaria de la comunidad, especialmente, en horas de descanso. También dijo ser consciente de que estas instalaciones son una interesante alternativa de ocio para los jóvenes del municipio. Sin embargo, considera que su uso no debe ir en detrimento del derecho del resto de vecinos y vecinas a disfrutar de una vivienda sin molestias”, recoge la resolución.
El Ararteko explicó en el documento que el afectado puso “varias denuncias en el ayuntamiento solicitando que estudiara medidas para paliar las molestias, pero este solo exigió bajar el tono de voz a los jugadores y que finalizaran el juego si era horario nocturno”. “No obstante, el interesado consideraba que para corregir con carácter definitivo los ruidos provocados era necesario realizar, primero, mediciones en las viviendas afectadas, para contrastar los niveles de ruido alcanzados. Así, dependiendo de los resultados obtenidos, se podrían concretar las medidas a adoptar”, indica.
“Tras realizar varias gestiones con el Ayuntamiento de Getxo, este nos ha informado que, tras comprobar que los paneles de cierre de las porterías de la cancha eran el foco principal del ruido, se ha procedido a sustituirlos por otros elementos más absorbentes que evitan el ruido producido. Si esto no es suficiente, el ayuntamiento se ha comprometido a adoptar cuantas medidas sean necesarias para respetar los máximos sonoros permitidos durante el horario diurno. Además, se ha colocado un panel informativo en el parque prohibiendo el uso de las instalaciones en horario nocturno”, recoge la resolución del Ararteko realizada hace más de 15 años sin resolver el problema.
Desde el Ayuntamiento reconocen a este periódico que se acordó con la Policía municipal en una reunión de la pasada semana que se “cambiará el cierre de paneles por cierres de barrotera”, como existen en otras zonas similares del municipio. El Ayuntamiento considera que con el cambio del material de las canchas “se solventará el problema”.
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