Libertad, desobediencia y derechos civiles, las claves de la Antígona que inaugura el Festival de Mérida

Presentación de la obra ’Antígona’, de la compañía extremeña El Desván Producciones, que inaugura la 66 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y que se representará del 22 al 26 de julio

Los derechos civiles, entendidos como la capacidad justificada y garantizada de ser y vivir en toda su amplitud, trazan la adaptación de "Antígona" con la que el director mexicano David Gaitán abre el Festival Internacional de Teatro de Mérida, donde las mascarillas se superponen a las máscaras.

Coproducida por el propio Festival, la compañía extremeña Desván Producciones y Teatro Español, "Antígona", que se ha representado en más de una docena de ocasiones en este gran escenario de Mérida a través de versiones y prismas diversos, invita al espectador a ser crítico, a realizar una introspección sobre los dilemas que afectan a lo personal y a lo público.

"Nuestra Antígona no habla tanto de la dicotomía entre leyes divinas y humanas, sino que centra la conversación en torno a las leyes humanas, la libertad, la desobediencia civil, la democracia, la rebeldía, la complejidad", ha adelantado Gaitán.

Ética y democracia

Si la "Antígona" de Sófocles exponía las distancias entre las leyes humanas y las divinas, la de Gaitán se centra en el universo de lo humano, en el prisma de la justicia, de la democracia y de la ética, pero también el de la rebeldía cuando ésta está justificada.

Con estas pinceladas y advirtiendo de que su espectáculo teatral tiene "identidad propia, ofrece un alcance nuevo y ofrece riesgos" sobre la de Sófocles, Gaitán, acompañado por el director del festival emeritense, Jesús Cimarro, ha presentado este lunes en rueda de prensa su particular visión del mito de Antígona.

A la misma ha asistido también la totalidad del reparto: Irene Arcos, que da voz a la "mujer valiente y heroica" que sustenta este mito; Fernando Cayo, un Creonte "caprichoso, manipulador y a veces niño"; Clara Sanchís, que representa "la sabiduría"; Isabel Moreno da vida a Ismene, la hermana de Antígona; Elías González y Jorge Mayor son el "Guardia" y "Hemón", respectivamente.

A ellas y ellos se suman medio centenar de figurantes, la escenografía de Diego Ramos a partir de una elipse -única figura geométrica donde los puntos opuestos siempre tienen la misma distancia y que representan Antígona y Creonte-, la música original creada por el compositor extremeño Álvaro Rodríguez y la iluminación de Francisco Cordero.

Una experiencia creativa y cultural

El montaje abre este miércoles una edición "única y singular" del festival marcada por las medidas de seguridad e higiene ante el coronavirus.

"Muchos ojos nos miran como fórmula para abordar el reinicio de la actividad cultural en muchos territorios", ha dicho Cimarro. "La cultura es segura", ha agregado con doble lenguaje el actor Elías González, todo ello para trasladar al público que esta edición contará con todas las medidas de seguridad e higiene, desde reparto de mascarillas y geles hidroalcohólicos, distancia entre asientos -75% de aforo- y protocolos de acceso y salida al Teatro Romano.

Todo lo necesario, ha expuesto Cimarro, para que el público pueda disfrutar de "una experiencia creativa y cultural". Esta edición es, además, "un homenaje a las víctimas del coronavirus y a quienes luchan día a día contra la pandemia".

Por ello todos ellos y ellas han coincidido en dar las "gracias" a quienes han hecho posible el desarrollo de esta edición en "un momento muy complicado para la sociedad y, en concreto, para las artes escénicas", según Irene Arcos. "Es un gesto conmovedor", ha agregado Gaitán.

Para Fernando Cayo, este festival es "todo un acto de resiliencia, esa capacidad de los seres humanos de sobreponernos a circunstancias difíciles de forma responsable y segura". 

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Publicado el
20 de julio de 2020 - 18:53 h

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