PP y Vox reducen las comisiones en la Asamblea de Extremadura y la izquierda denuncia un intento de silenciarla
A pesar de los roces en redes sociales, la sintonía entre PP y Vox en Extremadura se ha materializado en la Junta de Portavoces de la Asamblea. Su presidente, Manuel Naharro, ha anunciado la reducción del número de miembros en las comisiones permanentes, que pasarán de 13 a 11 diputados. Esta medida ha sido interpretada por la izquierda como un movimiento que perjudica su representatividad y capacidad de control.
Con este cambio, De esta forma, el PP, con 29 diputados, tendrá cinco representantes en cada comisión; el PSOE, con 18, tendrá tres; Vox, que tienen 11 escaños, tendrá dos asientos en las comisiones; y Unidas por Extremadura, que consiguió siete diputados en las elecciones, se queda con un representante.
La oposición ha señalado una clara paradoja: en la anterior legislatura, con la presidencia parlamentaria del PSOE, Vox obtuvo dos asientos con solo cinco diputados. Sin embargo, actualmente Unidas por Extremadura, pese a tener siete escaños (más que Vox entonces), ve reducida su presencia a un solo representante. Incluso Vox, que ha doblado su representación al tener 11 escaños, mantiene el mismo número de representantes en comisión, una propuesta que, aun así, han votado a favor junto al PP.
Ahorro frente a la “parálisis” parlamentaria
Naharro ha justificado la medida por razones de ahorro, un motivo que la izquierda tacha de carente de sentido, dado que todos los diputados tienen dedicación exclusiva. La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha denunciado que los diputados “cobran 4.000 euros” y ahora se les impide trabajar: “No nos podemos permitir que nos paguen para no hacer nada”. De Miguel ha propuesto que, si el problema es el gasto en kilometraje, se elimine dicha dieta como ya se hizo en el pasado.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Piedad Álvarez, ha calificado el ahorro como “infinitesimal” y advierte que la reducción conllevará menos actividad parlamentaria, menos control al Gobierno de la Junta y un “hurto a la participación democrática”, señalando que habrá comisiones con menos diputados que concejales en muchos ayuntamientos extremeños.
Para Unidas por Extremadura, esta decisión es un “guiño” a Vox en plena negociación de investidura, obedeciendo a la exigencia del partido de reducir el gasto político y el número de diputados. El objetivo final, según De Miguel, es “silenciar” a la oposición ante un inminente Gobierno de coalición.
Fuentes de la Asamblea han explicado a este periódico que el motivo ha sido para conservar la “proporcionalidad” porque “con 13 miembros en las comisiones no se podía hacer un reparto justo, ya que quedaría PP con cinco, PSOE y VOX con tres y Unidas por Extremadura con dos”. Sin embargo, sí que había otras alternativas porque el número de miembros ha variado en cada legislatura.
Como alternativa para mantener la proporcionalidad sin mermar el trabajo parlamentario, el PSOE ha propuesto elevar a 15 los miembros (como en la legislatura 2019-2023), lo que habría permitido un reparto de seis para el PP, cuatro para el PSOE, tres para Vox y dos para Unidas por Extremadura. También se barajó la opción de ampliar a 16 miembros, propuestas que fueron rechazadas.
0