Esto es lo que ha pasado en las últimas horas de conflicto
A punto de entrar en el día que se cumplen dos meses del inicio de la guerra, este sábado los bombardeos continuaban con fuerza en Járkov y han alcanzado también a Odesa, en una jornada festiva de Pascua. Las víctimas mortales por los ataques, entre las que se encuentra un bebé “de tres meses”, según Ucrania, han merecido duras palabras del presidente Zelenski. “Son unos bastardos”, ha dicho sobre las fuerzas rusas.
- La larga rueda de prensa del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de casi dos horas, ha concentrado la atención de la tarde. Zelenski ha advertido de que Ucrania abandonará las conversaciones de paz si Rusia ataca a los defensores de Mariúpol y si realiza algún referéndums en territorios ocupados, como Jersón. Ha emplazado a Vladímir Putin a una reunión para poner fin a la guerra.
- Mariúpol también ha concentrado muchas miradas, ya que las fuerzas ucranianas solo resisten en la planta la planta siderúrgica de Azovstal, donde también se refugian alrededor de mil civiles, sitiados todos por las fuerzas rusas. El batallón Azov, de corte ultranacionalista, ha difundido un vídeo con niños y niñas en los sótanos de la fábrica.
- Odesa ha sido bombardeada este sábado con “siete misiles” rusos, ha cifrado Zelenski, que han dejado al menos ocho personas muertas, entre las que se encuentra un bebé. “”¡Una de las víctimas tenía 3 meses! Tenía un mes cuando empezó la guerra“, ha lamentado el presidente ucraniano, que ha tachado de ”basura“, ”bastardos“ y ”escoria“ a las fuerzas rusas.
- Visita del secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, a Kiev. El presidente Zelenski ha anunciado que se reunirá mañana domingo con Blinken y con el responsable de Defensa estadounidense, Lloyd Austin.
- 412 cuerpos fueron recuperados en las exhumaciones de Bucha. Es el número de muertos hallados tras la retirada de las tropas rusas de la ciudad, según ha informado su alcalde, al completarse las tareas de exhumación.
Os dejamos también este reportaje. Excrementos, botellas de alcohol, comida podrida... El apartamento de Yarloslav Chervonsky y sus vecinos ya no era tal cuando regresó tras la ocupación de las fuerzas rusas. Lo cuenta Gabriela Sánchez, con fotos de Olmo Calvo.