La tuneladora de la línea 11 de Metro atraviesa el Manzanares, llega a Madrid Río y prepara su paso por Peñuelas
La ampliación de la línea 11 de Metro de Madrid acaba de superar uno de sus principales hitos: el cruce bajo el río Manzanares y los túneles de la M-30. Este martes por la tarde aparecía en el hueco de la futura estación de Madrid Río, en la ribera de Arganzuela. La Comunidad de Madrid había preparado allí un acto con el propio consejero de Transportes, Jorge Rodrigo.
El cale (término que define el momento exacto en el que dos frentes de excavación se encuentran y se unen) se produjo en torno a las 17.00 horas y llegaba once días antes de lo previsto, gracias a que las características del terreno ha permitido acortar tiempos. Mayrit -el nombre de la tuneladora- ha avanzado desde Comillas unos 15 metros diarios, con puntas de hasta 35 metros al día. 400 obreros trabajan en este proyecto.
“Hemos duplicado los rendimientos teóricos porque las características geológicas del suelo, la maquinaria de última generación, y los anillos de dovelas que hemos cambiado -con una forma más romboidal- han hecho que sea fiable y sea seguro avanzar a esa velocidad y hemos podido culminar de dos y tres semanas antes”, según ha explicado el director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Miguel Núñez, también presente en el acto, en palabras recogidas por Europa Press.
Para llegar hasta la futura estación de Madrid Río, Mayrit ha excavado 1.116 metros, equivalentes al 21% de lo previsto, librando para ello la M-30, los ramales de la misma, y el río Manzanares. Para ello, ha tenido que descender teniendo en cuenta la inclinación máxima que puede tener el transporte ferroviario, que es de a torno de 35 milésimas, para empezar otra vez a ascender con la máxima pendiente hasta la estación de Madrid Río.
Un terreno formado por arcillas de peñuelas característico del subsuelo de Madrid, “blando y que se comporta muy bien”, según ha explicado el director general de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, que ha facilitado y agilizado el avance de la perforadora. “Lo que nos hemos encontrado aquí era lo que estimábamos que nos íbamos a encontrar. Es decir, de momento la geología se está comportando perfectamente con el estudio planificado”, ha resaltado Nuñez, que ha recalcado que toda la instrumentalización para el seguimiento de la obra apunta que la máquina “está trabajando estrictamente bien” y “el terreno se está comportando muy bien” y sin “ninguna incidencia”.
Parada en boxes y subida hacia Palos
Una vez completado este cale, la tuneladora realizará una parada técnica de unas dos semanas en la futura estación de Madrid Río, cuyas obras ya están ejecutadas al 69,19%, para someterse a una revisión. Después de este parón, la tuneladora continuará su camino bajo el barrio de Peñuelas en dirección a la siguiente parada, la estación de Palos de la Frontera, a 1.613 metros de distancia, el tramo más largo previsto entre dos estaciones de la ampliación de la L11 entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, donde está previsto que llegue a finales de verano.
En total, Mayrit es la responsable de completar los 5.227 metros de túnel que separan la futura estación de Comillas de la de Conde de Casal, en el marco de la ampliación de la Línea 11 desde Plaza Elíptica. Previamente, ha sido necesario excavar por el método tradicional los 679 metros que distan entre este punto y Plaza Elíptica mediante el método tradicional, a pico y pala. El cale se completó el pasado 20 de enero y los trabajos, que avanzan al 90%, está previsto que se completen en agosto.
La tuneladora trabaja de forma ininterrumpida durante las 24 horas los siete días a la semana, operando en turnos continuos --más de una decena de operarios por turno-- para maximizar la velocidad. Permite un ritmo de avance de entre 400 y 500 metros al mes, multiplicando casi por diez el método tradicional.
En su avance, a la vez que excava, la tuneladora también instala los anillos que sirven como revestimiento estructural, soporte y pared definitiva del túnel, formados cada uno de ellos por siete dovelas (bloques prefabricados de hormigón). En total, entre Comillas y Madrid Río han sido instalados 656 anillos (4.592 dovelas).
Asimismo, en su camino, la perforadora también extrae diariamente 3.500 toneladas de tierras al día mediante una cinta transportadora que las lleva hasta la superficie en la estación de Comillas, donde hay un foso con capacidad de 8.500 metros cúbicos. Desde ahí se saca mediante máquinas excavadoras hasta camiones --unos 150 diarios-- y se aprovechan para restaurar explotaciones mineras o algún vertedero actualmente en desuso.
La conexión entre Plaza Elíptica y Conde de Casal se está haciendo mediante un túnel de 6.626 metros, con cinco estaciones previstas, dos de nueva creación (Comillas y Madrid Río) y tres de enlace (Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal). El avance de las obras en su conjunto ya está sobre el 45%, según ha destacado Núñez.
Con más de 740 millones de euros a este proyecto, la ampliación de la Línea 11 busca configurar una diagonal que conectará en el futuro Cuatro Vientos con Valdebebas, a lo largo de 33 kilómetros y 20 estaciones, y enlazará con siete intercambiadores. Sin embargo, el eje central, el que va de Conde de Casal a Mar de Cristal, está aún por definir. Sí que está en marcha el proyecto de su último tramo, que discurrirá por Valdebebas y que podrá llegar a contar con hasta siete estaciones.
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