Adiós al edificio de Lamarca Hermanos que conocíamos

En el mes de junio comenzaron en el Edificio Lamarca Hermanos (C/ Fernando VI, 10) las obras de demolición parcial del edificio existente para una nueva edificación que rehabilitará parcialmente su estructura y ampliará su superficie habitable para albergar viviendas de lujo y algún espacio comercial.

Como ya explicamos en un reportaje, el edificio original es obra de Santiago Castellanos y fue levantado en el año 1902, combinando el estilo neoclásico y el modernista, para dar como resultado final todo un referente de la arquitectura industrial madrileña, de la que ya quedan pocos ejemplos en pie.

El inmueble servía de cerramiento al establecimiento industrial (la fábrica de carruajes de los hermanos Lamarca), con dos pabellones en las esquinas (que le aportan un toque distinguido y regio, a modo de pequeño castillo o palacete) y una fachada ornamentada con frontones y palmetas. En el centro, una preciosa tipografía modernista con el nombre de la familia, que le da la personalidad a la fachada principal.

Ahora el implacable trabajo de las excavadoras ha conseguido que, en el espacio en el que antiguamente se podían encontrar los talleres y la entrada de carruajes, hoy tan sólo haya escombros y un amplio solar de 1.202 m² en el que se levantarán nuevas viviendas destinadas a unos vecinos de perfil económico alto gracias a que se trata de una finca con categoría Residencial Vivienda Colectiva Libre (RVCL).

Promovido por Fernando VI 10 S.L. (sociedad vinculada al  holding de Miguel Ángel Capriles López, primo del opositor venezolano Henrique Capriles, quien también está detrás de la rehabilitación de Barquillo Doze y de la compra del edificio de la calle Divino Pastor 9 donde se trasladó el Patio Maravillas), pocos detalles se conocen por el momento del proyecto.

Estos inversores son muy celosos de su privacidad, por lo que las cláusulas de confidencialidad de los contratos que firman son muy estrictas y rehuyen aparecer en los medios de comunicación por miedo a que su patrimonio quede expuesto públicamente y que toda esa información llegue a sus países de origen.

Sabemos, no obstante, que Obras Condisa S.L. se encargará de las labores de construcción y que la obra cuenta con la licencia de obra número 711/2010/18131 (de 5 de noviembre de 2014), según la cual los trabajos (de nueva edificación por ampliación, rehabilitación con reestructuración parcial, rehabilitación con acondicionamiento general y demolición parcial) se ejecutarán en veinte meses, con un presupuesto de 5.046.237 euros.

La superficie total de la parcela es de cerca de 1.443 m², de los cuales 1.834,38 metros cuadrados se verán afectados por la rehabilitación con acondicionamiento general, 916,50 por la rehabilitación con reestructuración parcial y que tras los trabajos el inmueble sumará 5.169,40 m² de nueva edificación por ampliación.

Como edificio incluido dentro del catálogo de edificios protegidos, en todo momento se respetará el nivel II de protección estructural, aunque está previsto incluir cuatro plantas subterráneas, donde además de diferentes elementos comunes e instalaciones se construirán 72 plazas de aparcamiento privado (37 en la planta -3 y 35 en la planta -4).

Asimismo, según el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM), también estaría protegida con el nivel II estructural la fachada del local comercial perteneciente a la Floristería Domingo, que hace esquina con la Calle Belén, donde se deberían mantener los paños y la coronación de los años 40 del siglo XX.

Proyecto para un hotel con aparcamiento y centro comercial

Atrás queda el proyecto que se proyectó en el año 2010 y que quería convertir la vieja fábrica de carruajes en un hotel con centro comercial y aparcamiento subterráneo motorizado de hasta nueve plantas. Este proyecto comprendía la conservación y rehabilitación de la imagen y estructura de fachada de este edificio histórico madrileño.

En la planta baja, a la altura de la calle, se quería incorporar un espacio comercial, completamente abierto y comunicado con el antiguo patio central de las cocheras del edificio, que convirtiera la planta baja en una plaza comercial de referencia en la ciudad, permitiendo el tránsito con la mayor fluidez posible.

En las plantas superiores se añadiría hotel de 36 habitaciones, con un restaurante con vistas a la modernísima terraza que le daría carácter al edificio y sería ampliamente visible desde la calle Fernando VI.

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Publicado el
7 de agosto de 2015 - 11:43 h

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