Tres razones por las que el Hyundai Tucson debería preocupar, y mucho, a la competencia

Nuevo Hyundai Tucson.

El entusiasmo de los concesionarios es generalmente el mejor indicativo del éxito de un nuevo modelo. A él suelen seguirle las visitas y, en el mejor de los casos, las colas de eventuales compradores o simples curiosos, y por último los pedidos formalizados antes incluso de que el vehículo se ponga a la venta. Todo ello, colas incluidas al parecer, ha tenido lugar en las últimas tres semanas con el nuevo Hyundai Tucson, que está despertando elogios unánimes además de haber seducido ya a más de 1.600 clientes. La marca, por su parte, afirma sin ambages haber construido “el mejor Hyundai en sus 73 años de historia”.

Lo cierto es que tanta excitación parece justificada ante un coche que reúne tantos puntos fuertes que la competencia haría bien en encender sus alarmas. A Hyundai no le ha temblado el pulso a la hora de renovar un producto que era ya muy atractivo y popular, y en lugar de someterlo a una evolución discreta ha optado por romper el molde y lanzar el siguiente triple órdago: estética audaz, un interior moderno y de gran calidad percibida y una amplia oferta de variantes electrificadas. En estas tres razones, que detallamos a continuación, se sustenta a nuestro parecer la buena acogida que va a recibir el modelo.

Un diseño sin precedentes

Como tantos bienes de consumo, los coches tiene que entrar por los ojos para triunfar, y este lo tiene todo para, al menos, llamar la atención. Ello se debe ante todo a la incorporación de faros integrados en la calandra, una solución poco o nada vista que va a hacer del Tucson un modelo inconfundible en la carretera. Hyundai explica que, cuando estas luces paramétricas están apagadas, el frontal del coche aparece cubierto de patrones geométricos oscuros, sin que se distingan las exclusivas luces de conducción diurna de led, veladas tras la parrilla.

Gracias a la tecnología de iluminación de medio espejo de última generación, el encendido de las luces diurnas transforma la apariencia en color cromo oscuro de la parrilla en formas similares a una joya, un elemento muy vistoso que aporta, al mismo tiempo, una apariencia elegante.

Los marcados patrones geométricos, que la marca coreana denomina “joyas paramétricas”, destacan también como elemento de diseño en el lateral del Tucson. Las superficies cinceladas crean un contraste sorprendente entre una silueta distinguida y unas superficies en forma de cuña muy marcadas que sugieren un movimiento hacia adelante incluso cuando está parado. Los angulosos pasos de rueda, un guiño a los 4x4 puros, alojan llantas que pueden ser de hasta 19 pulgadas.

Por último, la zaga tiene como mayores atractivos la luz de led que une los dos grupos ópticos, el logo de Hyundai integrado en el cristal y el limpiaparabrisas oculto bajo el spoiler trasero.

El Tucson está disponible en nueve colores de carrocería, tres de los cuales debutan en el catálogo, y dos de techo.

Un interior refinado y de calidad

Completamente nuevo, el habitáculo recibe a los pasajeros con un ambiente de distinción y visualmente muy limpio en el que abundan los materiales de tacto blando y apariencia de calidad. Se ofrecen tres tipos de tapicería diferente y hasta 64 posibilidades de configuración de la luz ambiente.

La instrumentación se compone de un cuadro digital de 10,25 pulgadas y una pantalla táctil que puede tener las mismas dimensiones (es de 8” en el acabado básico) en el centro del salpicadero. Los diseñadores han prescindido de palancas y botones físicos, por lo que todas las funciones del sistema multimedia, así como de la calefacción, la ventilación y el aire acondicionado, se controlan de manera táctil, lo que convierte al Tucson en el primer modelo de Hyundai con una consola con pantalla táctil completa. El coche también está equipado con la última versión de los servicios de vehículo conectado Bluelink.

Una primicia interesante es la tecnología Multi-Air Mode, que consiste en una combinación de salidas de aire directas e indirectas para el aire acondicionado y la calefacción con el objetivo de crear un ambiente interior más agradable gracias a un flujo de ventilación más suave.

En cuestión de cotas, el Tucson crece ligeramente en longitud (+20 mm) y distancia entre ejes (+10 mm), pero consigue rascar hasta 26 mm suplementarios para las piernas de los pasajeros traseros. En general, es un coche capaz de acomodar holgadamente a cinco adultos y de cargar con todo su equipaje, gracias a sus 620 litros de maletero, que llegan a 1.799 si se abaten los respaldos traseros.

El conductor puede disponer de un elenco de ayudas electrónicas entre las que destacan la alerta frontal con detección de peatones, ciclistas y otros vehículos, detector de fatiga, asistente de conducción en autopista, monitor 360º y sistema para evitar choques en intersecciones, además de un dispositivo de visión de puntos ciegos dotado de una cámara que muestra en los relojes del cuadro de instrumentos la imagen de lo que sucede detrás del vehículo. El Tucson embarca además un novedoso airbag central delantero destinado a reducir las lesiones que conductor y acompañante pueden infligirse al chocar entre sí en caso de accidente.

Cinco versiones híbridas, enchufables o ‘mild hybrid’

Construida sobre la base del motor de gasolina 1.6 T-GDI y del diésel 1.6 CRDi, la familia del nuevo Tucson contempla hasta cinco variantes electrificadas, la última de las cuales será una híbrida enchufable de 265 caballos que llegará alrededor de la próxima primavera.

De momento, el tope de gama lo ocupa la versión full hybrid de 230 CV que combina el motor de gasolina con otro eléctrico y una batería de polímero de iones de litio de 1,49 kWh, y que está disponible con transmisión automática de seis velocidades (6AT) y tracción en dos o cuatro ruedas.

Este Tucson híbrido cuenta con los dos modos de conducción comunes a toda la gama -Eco y Sport- y suma un selector que permite cambiar la dinámica del vehículo según circule por nieve, barro o arena. Hemos conducido esta versión durante la presentación del vehículo en Madrid, con un consumo medio de 6,9 litros/100 km al término de un recorrido de 143 kilómetros y 2 horas y 10 minutos.

Asociado a la tecnología de hibridación ligera de 48 voltios, el propulsor 1.6 T-GDI se ofrece en dos niveles de potencia, 150 y 180 CV. El primero dispone de tracción delantera y se puede combinar con una transmisión manual inteligente de seis velocidades (6iMT) o una transmisión de doble embrague de siete (7DCT). La variante más potente puede llevar tracción a las cuatro ruedas y cambio 7DCT.

Cuando no está acoplado al sistema mild hybrid, el motor 1.6 T-GDI Smartstream está a la venta en variante de 150 CV, transmisión manual de seis velocidades y tracción delantera.

Por último, el motor diésel 1.6 CRDi tiene una variante de hibridación ligera de 48 V, con 136 CV, transmisión 7DCT y tracción delantera o a las cuatro ruedas, y otra sin ella que entrega 115 CV y lleva cambio manual de seis velocidades y tracción delantera.

Por lo demás, la gama consta de los acabados Klass, Maxx, Tecno y Style. El Tucson más asequible, con motor de gasolina de 150 CV y acabado Klass, cuesta 27.400 euros. El híbrido, que parte de la terminación Maxx, arranca en 34.950 euros y alcanza los 47.300. Los híbridos ligeros oscilan entre los 31.700 y los 44.900 euros en versiones de gasolina y los 35.050 y los 47.150 euros en las diésel.

Estos precios pueden reducirse significativamente por una triple vía: 1.500 euros de descuento de la marca, 1.600 si se financia la compra y 1.500 más por entregar un coche a cambio. En el caso de los diésel y los híbridos, la promoción de Hyundai asciende a 3.000 euros, y a todos ellos se puede aplicar el actual Plan Renove.

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Publicado el
21 de diciembre de 2020 - 10:29 h

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