Nuevo Jeep Compass: poderío y sofisticación
El Jeep Compass afronta su tercera generación con una actualización profunda que combina cambios en diseño, tecnología y oferta mecánica. El modelo, encuadrado en el segmento de los SUV compactos, mantiene su orientación hacia un uso polivalente, tanto en ciudad como fuera del asfalto, incorporando al mismo tiempo soluciones propias de los vehículos más recientes.
Con 4,55 metros de longitud, el nuevo Compass crece ligeramente y presenta una aerodinámica revisada. El rediseño exterior responde también a criterios funcionales: cámaras y radares se sitúan ahora en posiciones más elevadas para reducir su exposición en conducción todoterreno, mientras que el frontal ha sido reforzado para mejorar la protección y la eficiencia general del conjunto.
A nivel dinámico, el modelo introduce una nueva puesta a punto de la suspensión y la dirección, junto con mejoras en el control del balanceo de la carrocería y la aceleración vertical. Estos ajustes se acompañan de un mayor aislamiento acústico, lo que se traduce en un habitáculo más silencioso y confortable, especialmente en trayectos largos o desplazamientos urbanos.
El interior gana en espacio y funcionalidad. Las plazas traseras ofrecen mayor holgura para las piernas y el maletero aumenta su capacidad hasta los 550 litros, 45 más que en la generación anterior. La disposición de los mandos prioriza el uso intuitivo, con controles físicos como el selector giratorio del cambio, el freno de estacionamiento electrónico o el interruptor del sistema de tracción Selec-Terrain, diseñado para poder accionarse con facilidad incluso en condiciones de conducción exigentes.
Este último sistema permite adaptar el comportamiento del vehículo a distintos tipos de superficie mediante cinco modos de conducción: Automático, Deportivo, Nieve, Arena/Barro y Eléctrico, este último reservado a la versión híbrida enchufable. Más allá de cambios visuales, los distintos programas introducen ajustes específicos en la respuesta mecánica y en los sistemas de control.
La gama mecánica arranca con una versión híbrida ligera de 145 caballos y una variante eléctrica de 213 CV cuya autonomía se acerca a los 500 kilómetros. En una fase posterior se incorporará un híbrido enchufable de 195 CV, así como versiones eléctricas más potentes de 231 y 375 CV. Esta última, identificada como 4xe, cuenta con tracción total gracias a un motor eléctrico adicional en el eje trasero, capaz de entregar hasta 132 kW y un elevado par a las ruedas posteriores.
En el apartado tecnológico, el Compass incorpora un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, una pantalla central de 16 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento y un head-up display que proyecta la información esencial en el campo de visión del conductor. En las versiones eléctricas se añade la función de conducción con un solo pedal, que permite gestionar aceleración y deceleración sin recurrir al freno en la mayoría de las situaciones.
Servicios conectados
El nuevo Compass incluye de serie sistemas de asistencia a la conducción de nivel 2. Entre ellos figuran el control de crucero adaptativo predictivo y el asistente de cambio de carril semiautomático. El primero ajusta la velocidad no solo en función del tráfico, sino también del trazado de la vía, anticipándose a curvas, rotondas y límites de velocidad. El segundo, operativo entre 70 y 180 km/h, ayuda a realizar cambios de carril mediante correcciones suaves en la dirección.
La oferta se completa con distintos servicios conectados, accesibles tanto desde el vehículo como de forma remota a través de una aplicación móvil específica. Estos se agrupan en dos paquetes, que incluyen funciones como la programación de la carga en los modelos eléctricos, el preacondicionamiento del habitáculo, la localización del vehículo o el acceso mediante llave digital. En el paquete más avanzado se añade navegación conectada, gestión remota de funciones y la integración de asistentes conversacionales en el sistema de infoentretenimiento.
Con esta actualización, el Jeep Compass refuerza su posicionamiento dentro del segmento de los SUV compactos, apostando por una mayor electrificación, un equipamiento tecnológico más amplio y un enfoque orientado a la versatilidad en distintos entornos de uso.
Las primeras entregas del modelo estadounidense, que van a tener lugar a lo largo del primer trimestre del año, corresponderán a las versiones mild hybrid y eléctrica de 213 CV. En la segunda mitad del ejercicio se añadirá el híbrido enchufable y, en el último trimestre, llegarán el eléctrico de 231 CV y larga autonomía (hasta 650 km) y el 4xe, de 375 CV y tracción a las cuatro ruedas.
La gama se estructura en los acabados Altitude y Summit para todas las variantes de tracción delantera, incluidas las eléctricas menos potentes. La de tracción total se puede solicitar en terminaciones Upland y Everland.
Los modelos con que se inicia la comercialización del Compass están disponibles además en una First Edition muy equipada que se ofrece desde 37.935 euros en variante microhíbrida de 145 CV y desde 47.673 en la eléctrica de 213 CV. El híbrido enchufable partirá de 46.000 euros en versión Altitude y de 50.100 en su correspondiente First Edition.