Crónica del Festival de La Mar de Músicas

Cartagena se rinde a los himnos de la 'perra' Bandini

El concierto de Rigoberta Bandini en La Mar de Músicas

"Veníamos de camino en la furgoneta y nos estábamos preguntándo ¿cuántas perras habrá en Cartagena?", dijo Paula Ribó (Barcelona, 1990), alter ego de Rigoberta Bandini, sobre el escenario del patio del CIM en la jornada de clausura de La Mar de Músicas antes de entonar el himno que se ha convertido en un canto al empoderamiento femenino: "Esto de nacer mujeres/ en el tiempo de Despentes/ Es difícil, No sé por dónde empezar/ Si yo pudiera ser perra / Por favor, dejadme serlo/ Sólo pido ir sin correa a pasear". El público, en su mayoría mujeres jóvenes, no pudo reprimir ponerse en pie y dar saltos delante de su asiento.

Ribó ha resignificado con este último single un término peyorativo para las mujeres y las mujeres lo han recibido como un himno feminista. Pero 'Perra' no fue el único de sus himnos que sonó el sábado por la noche en el patio del antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería de la ciudad portuaria. La banda, formada por Esteban Navarro al teclado, también compositor y pareja de Ribó; Belén Barenys, voz secundaria, y Juanma Barenys a la percusión, primos de Ribó, se mostró como un cuarteto compacto lleno de energía y buenas vibraciones que acabó el concierto con el primer single , 'Too many drugs', publicado una semana antes del confinamiento y que lanzó a Rigoberta Bandini al estrellato del electropop con las reproducciones compulsivas que se hicieron en Spotify, aunque hubo tiempo de bis. "Seguid dándole al play", dijo Ribó, "porque gracias a vosotros estamos aquí".

Vestidos con la ropa deportiva de rigor que llevan en los conciertos, además de la falda plisada de cuadros que gasta Ribó, los cuatro integrantes no dudaron en ponerse a cuatro patas y brincar sobre el escenario cuando lo estimaron oportuno. Ribó y Barenys cantaban ambas en primera fila, mientras los chicos tocaban detrás. Ribó es una artista inquieta, además de poner voz a personajes de películas de Disney, también es actriz, dramaturga, escritora y directora de teatro. Pero ha sido con sus "cancioncillas" compuestas en casa con las que se ha convertida en la nueva diva de la electrónica patria sin ni siquiera haber llegado a sacar un disco.

Con 'Too many drugs' “ni quería hacer apología de las drogas ni decir ‘esto está mal’. Realmente tengo el corazón dividido, porque me he drogado mucho en mi vida y he conectado con cosas muy arriba gracias a la droga. Pero también he visto una normalización de la droga en mi entorno que no me mola. Al final, es toxicidad para nuestro cuerpo y eso también nos genera barreras. Hablar de ello, pero hacer un canto a la libertad. Porque todo está bien”, declaró Ribó en una entrevista a El Cultural. Y esa libertad vibrante se experimentó durante todo el concierto con temas que van desde la versión 'Cuando tú nazcas' de Mocedades, dedicado a su hijo, pasando por 'Tengo el corazón contento' interpretado por Marisol, o singles como 'Que Cristo baje' o 'In Spain we call it Soledad'. Bandini no tiene problemas en aunar fiesta, desencanto y espiritualidad en su música.

El público tuvo tiempo de cantarle 'Cumpleaños feliz' a Navarro, también miembro del dúo humorista Vengamonjas, y éste lo agradeció irónicamente tocando las primeras notas de la sintonía del Partido Popular.

Los himnos de Rigoberta Bandini se han convertido en santo y seña de una revolución desprejuiciada con la que aspirar una bocanada de aire fresco durante la angustia vivida en la pandemia. Bandini es "humana", pero si fuera "perra también compondría mis temas porque nadie me puede prohibir ladrar". Todas queremos ladrar con ella.

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