Una lección de lógica para una población imbécil

A mí en el colegio me enseñaron algo de lógica aristotélica. Nada, eh. Una miguita en segundo de BUP. La cosa funcionaba así: se establecen dos premisas y de éstas se deduce una conclusión. Vamos allá, que no se diga que aquí no ejemplificamos:

1. Los planetas son redondos

2. La Tierra es un planeta

Por tanto, la Tierra es redonda.

Las premisas lo son precisamente porque plantean la conclusión. Eso es algo básico en el silogismo, que es central en el establecimiento de la lógica aristotélica. Hasta aquí, todo claro.

-INTERLUDIO-

- Oye, ¿te acuerdas de cuando no jugábamos a hablar de las cosas como si toda la población fuera imbécil?

- Me suena, sí. Creo que era cuando no nos trataban como tales.

-FIN DEL INTERLUDIO -

La noticia es pequeña. Minúscula. Podría pasar desapercibida. A la entrega de esta columna se trata exclusivamente apenas de una nota de agencia: “Identifican a cuatro anarquistas italianos procedentes de Can Vies”, titula ABC a partir de una nota de EFE. En el cuerpo de la noticia, que también aparece en La Vanguardia, se explicita: “La Policía Nacional ha identificado en La Jonquera (Girona), en la frontera con Francia, a cuatro jóvenes anarquistas italianos, residentes en Bolonia, que viajaban en un coche en el que llevaban máscaras antigas, navajas, tirachinas de bolas de hierro (sic) y panfletos de Can Vies”.

Hay algo extrañamente explícito y pueril en la noticia -más allá de su redacción-. La detención, los tirachinas, los panfletos. Incluso se podría decir que hay algo cinematográfico, precisamente en esa puerilidad.

Hasta que se leen las noticias relacionadas con esta pequeñita noticia de apenas tres párrafos. La más próxima -en fecha y relación causal- en La Vanguardia dice así: “Directora Escuela Policía: actuación de Mossos en Can Vies fue proporcional”. Otra vez, una nota de agencia publicada como pequeña noticia. En ella se destacan las declaraciones de Núria Aymerich, directora del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC), donde se forman los Mossos d'Esquadra y los policías locales: “ha habido mucha violencia. Entonces, la policía ha actuado de paisano y ha actuado con uniforme para restablecer el orden público. Por tanto, siempre de acuerdo con la ley”.

Qué maravilla de causa y efecto. Violencia y reestablecimiento del orden público. Y, contraviniendo lo aportado por testigos, abogados y la Plataforma de Antirepressiva Rereguarda (Retaguardia), la asunción de una legalidad -ficcionalizada- como paraguas que lo sostiene.

Según esta idea, la causalidad de la legalidad se establece en el reestablecimiento del orden público que se aplica por “mucha violencia”. Es decir, se establece la ley porque la fuerza actúa.

Una pequeñita noticia, una manchita apenas. Y la enorme presuposición de que somos todos imbéciles.

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