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El PP teme que bajar impuestos no baste para recuperar a sus votantes

Rajoy y Cospedal, en la reunión que el PP celebró para analizar las elecciones europeas.

Mariano Rajoy presidé el comité ejecutivo nacional del PP este lunes por última vez antes de las vacaciones. El orden del día es insistir en las bondades de la reforma fiscal y en la campaña puesta en marcha para convencer a los ciudadanos de que el año que viene empezarán a pagar menos impuestos. Pero en el PP no las tienen todas consigo de que sirva para frenar la sangría que la abstención ha hecho entre su electorado antes de que lleguen las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015.

El PP admite que ha presionado al Gobierno para suavizar la reforma de la ley del aborto

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"Hemos descubierto que tenemos a sectores enteros cabreados", reconocía un dirigente de la dirección nacional después de recorrer las sedes de toda España. "Explicar bien la reforma de impuestos es el objetivo inmediato, sí, pero en septiembre habrá que hacer bastante más. No hay que fiarlo todo a eso", explicaba.

Sin tiempo a digerir los resultados de las últimas elecciones europeas en las que el PP se ha dejado por el camino más de un millón de votos, Mª Dolores de Cospedal habló de un plan para "recuperar la ilusión", del que poco se sabe más allá de la consabida promesa de "explicarse mejor". La estrategia se perfilará en septiembre y las encuestas que se encarguen pesarán mucho a la hora de las listas y de dar otra oportunidad a los candidatos más tocados.

Lo urgente y lo importante, según Floriano

Mientras, en Génova se despliegan para explicar los cambios de los impuestos como "una bajada para todos" y convencer de que es una promesa cumplida con retraso. "Hemos hecho lo urgente y ahora vamos a hacer lo importante", decía Carlos Floriano este sábado en Barcelona para vender la reforma fiscal junto a Alfonso Alonso, Alicia Sánchez-Camacho y Álvaro Nadal, responsable de la oficina económica de Moncloa. Floriano usó exactamente las mismas palabras hace seis meses, cuando anunció que el partido se lo pediría al Gobierno.

La inminencia de la aprobación del aborto es el segundo tema central. Los diversos aplazamientos desde que Alberto Ruiz-Gallardón anunció sus intenciones y el hecho de que presumiera de que se aprobaría tal y como salió de su Ministerio han quedado atrás. Enseguida, figuras de peso del PP le contradijeron. El proyecto fue congelado entonces hasta que pasaran las europeas por la polémica y las protestas. Ahora el Gobierno vuelve a buscar fecha propicia para aprobarlo.

El viernes propicio para aprobar el aborto

La vicepresidenta evita el tema siempre que puede. En la rueda de prensa posterior al último Consejo de Ministros, contestó con un seco "eso lo desconozco" cuando se le preguntó por la participación del ministro Gallardón en unas jornadas de carácter antiabortista que se organizan esta semana en el Congreso a propuesta de diputados del grupo del PP. Soraya Sáenz de Santamaría también evitó aclarar cuándo piensa aprobarlo el Gobierno antes de enviarlo al Congreso.

Elegir qué viernes es el adecuado para quitarse de las manos una reforma tan polémica y pasarla al Congreso para que se negocie en septiembre se convierte en un cálculo que tiene en cuenta factores como las fechas en las que más españoles se van de vacaciones, sin perder de vista las primarias y el congreso socialista de finales de julio. En el caso del anteproyecto del aborto, el Gobierno escogió el último Consejo de Ministros antes de la Navidad para anunciarlo. Aunque ni Justicia ni Moncloa han avanzado cómo quedará condicionado el aborto en caso de malformación fetal, se da por hecho que el texto recuperará el supuesto.

Malestar y presiones en el PP

Entre los dirigentes del PP que se reúnen este lunes en Génova no es fácil encontrar entusiastas de la reforma de Gallardón. Barones como José Antonio Monago y Alberto Núñez Feijóo hubieran preferido dejarla como estaba. "Digamos que le invitamos a volver a leer el anteproyecto", confesaba un miembro de la cúpula a la pregunta de si no le habían trasladado su alarma a Gallardón para presionar. La última encuesta publicada por El País sobre la cuestión deja claro que el 60% de los españoles es contrario a cambiar la ley y que el tema divide al electorado del PP.

Antes de presidir junto a Mariano Rajoy la reunión, Cospedal asiste a la inauguración del campus de verano que celebra FAES acompañando a José María Aznar. Estará poco más de una hora para volver a tiempo a la sede del partido. Está previsto que a Mariano Rajoy le toque clausurarlo el próximo domingo.

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