El PP defiende el veto parental frente al "adoctrinamiento" y el "modelo de confrontación" de la izquierda

El 'número dos' del PP defiende la aplicación del PIN parental.

El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, ha defendido este viernes la aplicación del llamado 'pin parental' en la Región de Murcia, la norma que permite a los padres vetar las actividades complementarias en los centros educativos sobre materias de igualdad o diversidad sexual que puedan cuestionar sus convicciones morales, ideológicas o religiosas en los colegios. 

El Gobierno exige a Murcia que retire el veto parental de Vox que permite a los padres censurar contenidos en las aulas

El Gobierno exige a Murcia que retire el 'pin parental', que permite a los padres vetar contenidos en las aulas

El 'número dos' del PP ha señalado que "esa autorización que se da a los padres lleva funcionando en Murcia desde hace ocho meses". "Es sorprendente que el PSOE se dé cuenta ahora", ha denunciado García Egea, después de que el Gobierno haya anunciado que enviará un requerimiento a la Región de Murcia para que deje de aplicar ese 'pin parental'.

A juicio de los populares, la defensa de esos vetos por parte de los padres corresponden a un comportamiento "lógico y normal" ante el "compromiso del PP garantizar la libertad". "Desde el PP vamos a rechazar siempre el adoctrinamiento frente al modelo de confrontación y crispación de la izquierda. El PP defiende que los padres tengan la libertad para recibir las charlas que ellos consideren", ha insistido el 'número dos' de los populares.

El llamado 'pin parental' es una de las propuestas estrella de la formación de extrema derecha desde las elecciones autonómicas del pasado mes de mayo y de la que sus defensores hablan cada vez que se refieren al tema de la educación afectivo-sexual en las aulas. En la práctica, se trata de un papel que permite a los padres vetar las actividades externas que cuestionan sus convicciones morales, ideológicas o religiosas en los colegios. 

El objetivo es que los progenitores decidan sobre si sus hijos deben asistir o no y está muy dirigido a las charlas contra la homofobia, bifobia y transfobia. Aunque no solo. Cualquier tipo de contenido que vaya contra las creencias de los progenitores podría impedirse. 

La realidad detrás de estos contenidos es bien distinta a la que explica la extrema derecha. Están contemplados en las leyes autonómicas aprobadas en varias comunidades autónomas y su objetivo es educar en diversidad. Las materias están adaptadas a cada edad y la temática se trabaja a través de diferentes recursos, actividades, películas, cuentos...

Todos los materiales didácticos desarrollados para este fin inciden en que uno de los objetivos deber ser atender a las necesidades que pueden estar dándose en el aula y prevenir el acoso LGTBIfóbico contra esos niños o niñas. De hecho, según un reciente estudio del Consejo de Europa, el 60% de los estudiantes madrileños aseguran haber presenciado acoso homófobo o tránsfobo en clase.

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17 de enero de 2020 - 14:22 h

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