Andrea Levy se escuda en que su jefe de gabinete imputado en Púnica, Pablo Balbín, es un “profesional técnico” para no cesarlo
El Ayuntamiento de Madrid no tiene previsto obligar a renunciar al jefe de gabinete del área de Cultura y Deportes, Pablo Balbín, tras ser citado como investigado por el juez de la Púnica. La delegada Andrea Levy se escuda en que Balbín es “un profesional técnico” del gabinete, y no “un cargo electo o un alto cargo público”. Así lo ha defendido en la comisión de Cultura ante las preguntas del concejal de Más Madrid, Miguel Montejo.
El acuerdo de Gobierno formado por PP y Ciudadanos establece que “los cargos públicos imputados formalmente por delitos de corrupción presentarán su renuncia al cargo y no podrán ir en listas electorales”. Balbín, investigado por cooperar según la justicia en el desvío de fondos públicos para sufragar trabajos para la mejora de la reputación online de la exconsejera Lucía Figar, ocupa un cargo de libre designación (a dedo), cobra un sueldo público de 76.517 euros y fue nombrado el 1 de febrero de 2020.
Antes, Balbín había sido director de Medios del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y también jefe de campaña de Pablo Casado en las primarias que lo colocaron al frente del PP en 2018.
Escribe Sofía Pérez Mendoza.