La vida dentro de un hotel medicalizado: “Estamos mucho mejor que en el hospital y no me he perdido ninguna misa”
“Bienvenido a un mundo diferente”. El letrero es lo primero que leen los pacientes de COVID-19 cuando llegan al hotel Ilunion de Barcelona, convertido desde hace una semana en un hospital para atender casos leves de coronavirus. El mensaje se colocó en la recepción hace años para reivindicar que el recinto está plenamente adaptado para minusválidos, pero en medio de una pandemia mundial adquiere un sentido premonitorio.
Este hotel de cuatro estrellas situado en el 22@ -el llamado “distrito tecnológico” de la ciudad- es uno de los seis hospedajes que se han transformado en hospitales durante las últimas semanas. El pasado miércoles, 44 pacientes se encontraban repartidos por sus modernas habitaciones con cama doble y bañera.
Casi todos vienen de llevar días en el hospital y están en la última fase de recuperación, pero por distintas circunstancias no pueden aislarse en su domicilio: algunos porque comparten pisos pequeños o incluso habitaciones, otros porque conviven con personas de riesgo o están en situaciones de exclusión social.
Escribe Pol Pareja.