El pueblo de 60 habitantes desde el que podrás acceder a uno de los desfiladeros más espectaculares de Aragón

Cascada de Calomarde.

Edu Molina

3

Calomarde es un municipio y localidad de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón, situado en el centro de la Sierra de Albarracín, a unos 50 kilómetros de la capital provincial. El pueblo cuenta con una población reducida, de apenas 60 habitantes, y conserva un entramado urbano caracterizado por calles estrechas y casas construidas en piedra con tejados de teja roja. Esta configuración mantiene la identidad histórica del núcleo y se integra de manera armoniosa en un entorno natural compuesto por montañas, valles y bosques que definen el paisaje de la comarca.

El territorio que rodea la localidad presenta bosques de pinos y encinas, así como formaciones rocosas de distinta magnitud y complejidad geológica. Entre estas estructuras destaca el Barranco de la Hoz, un cañón de paredes verticales que constituye uno de los recorridos de senderismo más conocidos de la zona. La combinación de patrimonio arquitectónico y valores naturales convierte a Calomarde en un punto de interés dentro de la Sierra de Albarracín, ofreciendo la posibilidad de recorrer tanto el núcleo urbano como sus alrededores mediante rutas señalizadas que permiten observar la interacción entre la geología, la vegetación y el desarrollo humano en la región.

Ruta del Barranco de la Hoz

La ruta del Barranco de la Hoz se desarrolla a lo largo del cañón excavado por el río Blanco, con un recorrido cercano a los nueve kilómetros. La senda comienza en las afueras del pueblo, justo después de cruzar el puente sobre el río, donde un desvío señalizado permite iniciar la caminata. El trazado es accesible para la mayoría de los caminantes y presenta un nivel de dificultad moderado, lo que lo hace adecuado para familias y senderistas principiantes.

En los primeros metros del recorrido se encuentra el Moricacho, una columna de roca junto a un arco natural que llama la atención por su tamaño y forma. Un poco más adelante se llega a la Presa de los Ahogados, cuyo nombre remite a un accidente ocurrido en 1876, cuando dos personas fallecieron intentando cruzar el río durante una tormenta. A partir de este punto, el camino se adentra en el barranco, donde el río Blanco serpentea con aguas frías provenientes de manantiales de mayor altitud.

Para superar zonas rocosas, el sendero cuenta con pasarelas de madera y metal que permiten continuar sin entrar en el agua. A lo largo de más de dos kilómetros, estas estructuras guían al caminante por recovecos del cañón, bajo puentes naturales como el Puente de Toba y el Cañón de los Arcos, donde las paredes del barranco se acercan de manera notable.

Pasarelas de la ruta.

Hacia el final del recorrido, el barranco se ensancha en el paraje conocido como Molino de las Pisadas, donde se conservan huellas de dinosaurios impresas en la roca que datan de la era jurásica. En este tramo, los pinares se sitúan junto al río y la ruta permite regresar por el mismo camino o continuar hacia la Fuente del Berro, en Frías de Albarracín. El tramo equipado con pasarelas, puentes, escaleras y barandillas facilita la circulación sobre el río y ofrece la oportunidad de observar formaciones calcáreas y el curso del agua desde diferentes niveles del cañón, manteniendo la seguridad y la accesibilidad a lo largo de todo el recorrido.

Qué ver en Calomarde

En el centro del pueblo se encuentra la iglesia de San Pedro Apóstol, un edificio de mampostería construido durante la primera mitad del siglo XVII y restaurado a comienzos del siglo XIX. La iglesia refleja el desarrollo histórico del núcleo urbano y continúa siendo un elemento activo del patrimonio religioso. En las inmediaciones se localizan las ermitas de San Gil Abad y San Sebastián, construcciones que evidencian la continuidad de la práctica religiosa en la localidad y complementan la organización del espacio urbano.

La arquitectura rural del municipio incluye varios peirones, pequeños pilares con capillas que se colocaban en cruces de caminos con la intención de proteger a personas, animales y cultivos. En Calomarde se identifican cuatro peirones principales: Santa Ana, la Virgen del Pilar, la Virgen del Carmen y los Santos de la Piedra, san Abdón y San Senén. Estos elementos documentan las prácticas de devoción local y muestran cómo se integraban los aspectos religiosos con la vida cotidiana y la movilidad por la comarca.

A poca distancia del núcleo urbano se encuentra la cascada Batida, en el río de la Fuente del Berro. El salto de agua alcanza aproximadamente 20 metros y desemboca en una poza cuyas paredes conservan formaciones travertínicas con una antigüedad estimada entre 7.000 y 10.000 años. Los senderos que conducen tanto a la parte alta como a la base de la cascada están señalizados y son accesibles sin dificultad.

Etiquetas
stats