Él único arco del castillo monumental de Granada que aún resiste a desmoronarse

Muralla Urbana de Alfacar

Adrián Roque

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En el corazón del antiguo municipio de Alfacar, provincia de Granada, se encuentra una joya oculta que resiste el paso del tiempo: el Arco de Somera, un vestigio de lo que fue la Muralla Urbana de Alfacar, que, aunque en ruinas, sigue siendo testimonio de la grandeza de la región.

A pesar de los siglos transcurridos, este arco se mantiene erguido, ofreciendo a los visitantes una ventana a la historia, un fragmento de la arquitectura de defensa que alguna vez rodeó la ciudad.

El Arco de Somera es todo lo que queda de una estructura mucho más grande y compleja que se extendía desde la Plaza de la Iglesia hasta la meseta sur de la localidad. Aunque la muralla que lo rodeaba ha desaparecido en su mayor parte, este arco sigue siendo una de las estructuras más emblemáticas del pueblo, un símbolo de resistencia y del importante papel de Alfacar en el pasado medieval de Granada.

El contexto histórico del Arco de Somera

La historia de Alfacar, un pequeño municipio que pertenecía al Reino de Granada, se remonta a tiempos de la Reconquista. En sus primeros días, la localidad estaba fortificada, con dos recintos amurallados que protegían a los habitantes y regulaban el acceso a la ciudad. El Arco de Somera formaba parte de la entrada principal de la muralla, un punto estratégico que permitía el acceso a los que llegaban desde el exterior.

De los dos recintos amurallados que rodeaban la ciudad medieval, solo quedan algunos restos, siendo este arco uno de los más importantes vestigios que se conservan hasta la fecha.

La muralla original, de la que el arco formaba parte, extendía su dominio desde la Plaza de la Iglesia y las calles Cárcel y Zancanal, hasta la meseta al sur y al este. Con el tiempo, y tras diversas modificaciones, el arco y su entorno han perdido la estructura original, pero el Arco de Somera sigue siendo una huella visible del pasado medieval de Granada.

Características del Arco de Somera

Este singular arco está construido en sillería de piedra y posee una bóveda de cañón rebajado, una característica propia de las construcciones medievales y de la arquitectura de fortificación. A través de este arco, los habitantes de Alfacar y los viajeros accedían a la ciudad, marcando el punto de entrada más importante para la localidad.

El Arco de Somera es una muestra de la solidez de las construcciones de la época. A pesar de los siglos de desgaste, las inclemencias del tiempo y los cambios en la población, este arco sigue siendo uno de los pocos vestigios de la muralla que rodeaba la ciudad medieval de Alfacar. Las huellas de la historia permanecen, no solo en el arco, sino también en los restos de las estructuras cercanas, como la torre de sillería de piedra que se puede encontrar en un huerto cercano.

La importancia cultural del Arco de Somera

El Arco de Somera no solo tiene un valor arquitectónico, sino que también representa la riqueza histórica de Alfacar. Su conservación ha sido fundamental para preservar la memoria de los habitantes medievales de la ciudad y su defensa ante posibles ataques. Además, es un punto de referencia para el municipio, ya que marca el paso del tiempo y la evolución de la ciudad desde la época musulmana hasta la cristiana.

Hoy, el Arco de Somera sigue siendo un lugar de interés para los habitantes de Granada y los turistas, que pueden admirar esta estructura que ha perdurado a lo largo de los siglos. Aunque el arco no es la única parte de la muralla de Alfacar que ha sobrevivido, su presencia en el paisaje urbano sigue siendo un símbolo de la historia medieval de la región.

Un paseo por la historia

Visitar el Arco de Somera es como dar un paso atrás en el tiempo. Los turistas y los habitantes del pueblo pueden recorrer las calles que una vez fueron protegidas por esta muralla medieval y disfrutar de una vista que les permite imaginar cómo era la vida en Alfacar hace siglos. La estructura no solo está marcada por su pasado histórico, sino que también forma parte de un paisaje que conecta la historia con la naturaleza.

Alfacar se encuentra en las estribaciones de la Sierra de Alhama, a tan solo unos kilómetros de Granada. Para llegar al Arco de Somera, los visitantes deben adentrarse en el casco antiguo de la localidad. Además del arco, en la zona también se pueden encontrar otros restos históricos que hablan de la rica herencia cultural del pueblo, como la Cueva de los Baños de Alfacar, utilizada en la época islámica, y el alcázar medieval.

Un paseo por el municipio es una excelente manera de comprender la historia de esta localidad, que conserva parte de su identidad medieval mientras se adapta a la vida moderna. Para los amantes de la historia y la arquitectura, Alfacar y su Arco de Somera ofrecen una experiencia única que no puede faltar en cualquier visita a la provincia de Granada.

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