Barcelona inaugura el Open Barri para descubrir espacios ocultos al público por tiempo limitado
Si eres de los que cada octubre se planta delante de un edificio histórico pensando “aquí no entro en mi vida”… este 2026 Barcelona te lo pone más fácil. La ciudad, que este año ostenta el título de Capital Mundial de la Arquitectura, amplía el clásico 48H Open House con una nueva fórmula que mira más allá del centro: nace el Open Barri.
La idea es sencilla, pero potente. En lugar de concentrar toda la energía en un único fin de semana maratoniano, el Open Barri repartirá las aperturas durante el año y pondrá el foco en barrios que rara vez protagonizan las rutas arquitectónicas. Patrimonio periférico, memoria vecinal, infraestructuras invisibles y espacios que, por motivos de conservación o seguridad, casi nunca se pueden visitar.
Habrá tres ediciones: invierno, primavera y verano. Cada una se desarrollará durante quince días en un barrio distinto y combinará visitas guiadas con charlas, talleres y debates sobre arquitectura y ciudad. Más barrio, menos escaparate.
Nou Barris abre la veda: qué se podrá visitar en febrero
El estreno llega este invierno y el protagonista es Nou Barris. Del 16 de febrero al 1 de marzo de 2026, varios espacios normalmente inaccesibles abrirán sus puertas de forma excepcional.
Entre ellos destaca el Almacén Municipal de Patrimonio de Canyelles, donde se conservan piezas y elementos históricos de la ciudad que no están expuestos al público. También la Estación Distribuidora Trinitat de ATL, una infraestructura clave para entender cómo se gestiona el agua que abastece Barcelona. No es una visita “instagrameable”, pero sí reveladora.
El programa incluye además recorridos por el Pont dels Tres Ulls, visitas centradas en los acueductos y la historia de Ciutat Meridiana y Torre Baró, y paseos por los pasajes privados diseñados por el arquitecto Millàs y por el pasaje de Santa Eulàlia. Espacios pequeños, discretos, que explican mucho más de lo que parece sobre el crecimiento urbano y la vida cotidiana.
No se trata solo de abrir edificios, sino de reinterpretarlos: entender cómo han funcionado, por qué están donde están y qué papel juegan en el presente del barrio.
Cómo conseguir las entradas (y qué viene después)
Las visitas no son de acceso libre sin control. Se gestionan mediante sorteo previo entre las personas interesadas. Las inscripciones se realizarán del 4 al 11 de febrero a través de la web del Open House. Quienes resulten seleccionados deberán abonar 3 euros por persona en concepto de gastos de gestión. Es decir, la visita es gratuita, pero el proceso tiene un pequeño coste administrativo.
Tras Nou Barris, el Open Barri continuará en primavera con La Marina, del 13 al 26 de abril. Allí el eje será el pasado industrial y el futuro urbanístico de un barrio en plena transformación. En verano, del 15 al 28 de junio, el turno será para Vallvidrera, con un programa que combinará arquitectura y naturaleza en el entorno de Collserola, incluyendo viviendas singulares y edificios con vistas privilegiadas.
El Open Barri no pretende sustituir al Open House tradicional, sino complementarlo y descentralizar la mirada. Si durante años el foco estuvo en iconos y grandes nombres, ahora la apuesta es distinta: descubrir lo que no suele aparecer en las guías, entender la ciudad desde sus márgenes y, de paso, recordar que Barcelona es mucho más que su centro histórico.
Y lo mejor: no habrá que esperar a octubre para colarse donde normalmente no nos dejan entrar.
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