eldiario.es

Menú

Andalucía Andalucía

Planes de pensiones privados: no nos hagan creer que es inevitable cuando es ideológico

- PUBLICIDAD -
De Guindos: "Hace tiempo que dejé de aplicar criterios de racionalidad al comportamiento de Puigdemont"

De Guindos

“Hay que reformar el sistema de pensiones”. Es uno de los temas recurrentes que lleva toda la legislatura de Mariano Rajoy sobre la mesa.  A modo de película de terror, como menciona el politólogo Antón Losada, se van sucediendo los capítulos que nos auguran un nefasto futuro. El último elemento del debate es el enésimo tijeretazo en la conocida como hucha de las pensiones. No entro en la pertinencia de este movimiento, o en si se podrían haber usado otros fondos. Pero me da coraje que quieran hacernos creer, como ha dicho en numerosas ocasiones la ministra Fátima Báñez, que “no pasa nada” cuando todas las decisiones que se toman respecto a las pensiones esconden esencialmente preferencias ideológicas y una clara cesión a los intereses del lobby de las pensiones.

¿Respetable? Sí ¿Criticable? También, sobre todo cuando muchos economistas señalan numerosos problemas en el sistema de pensiones privado. Y sobre todo, cuando quieren hacernos creer que son todo decisiones técnicas inevitables, una cuestión sobrevenida y sin remedio, y no toma de posiciones y defensa de un modelo de Estado concreto.

Al Partido Popular le pasan estas cosas algunas veces. Quiere hacer parecer normal, o mejor, “de sentido común”,  lo que es preferencia. Prefieren, desde siempre, la gestión privada a la gestión pública porque, argumentan, es mucho mejor que la pública, aunque numerosos estudios vienen a llevarles la contraria (como tampoco se puede defender lo público sin crítica). Así, Madrid y Valencia han sido el campo experimental de la privatización de la sanidad, o de la apuesta por la educación privada. Es su modelo. Creen en un sistema público de mínimos y tienen más fe en lo privado, de todas todas.

Con las pensiones les pasa igual. Y una vez más nos quieren hacer creer que era necesario por la crisis, que no se podía hacer otra cosa. Como cada último trimestre del año estamos en plena temporada de promoción de planes de pensiones privados. Las entidades financieras se afanan en convencernos de que debemos garantizar nuestro futuro para cuando nos jubilemos. Es más, conozco algún caso, sin ánimo generalizador, en el que el asesor bancario de turno le ha comentado al cliente que debería contratar ya un plan de pensiones, porque ya sabe que no va a cobrar nada de nada. Una versión bancaria del asustaviejas. Según los expertos en Economía, siempre pasa en el último trimestre por el fin de año fiscal y las exenciones fiscales de que gozan estos planes.

Pero las entidades financieras y los bancos no están solos, ni los bancos ni las entidades financieras. Los que estamos solos somos los ciudadanos. No están solos porque les acompaña el Gobierno del Mariano Rajoy. La sola noticia de la hucha de las pensiones vaciándose enciende la alarma de todos los que se preguntan sin cobrarán o no pensión cuando se jubilen. Si, a pesar de estar contribuyendo ahora en el reparto con su trabajo, van a tener que sumar más cual cigarra con ahorro extra. Luego llega el ministro De Guindos para bonificar a los titulares de planes de pensiones privados (con rescate anticipado del dinero, o la rebaja de comisiones) como si fuera un comercial bancario y con una clara apuesta por los planes privados,  decisiones duramente criticadas por la OCDE. No le garantizamos la pensión pero no se preocupe que los bancos, si pone dinero, sí. 

Todo son sumas de supuestos atractivos para que, cual abejas a la miel, acudamos en masa a la banca, esa que siempre gana. Cuando los planes de pensiones bancarios no son especialmente el producto financiero más escogido por los españoles. Puede que porque tener los ahorros de tu vida sujetos a las comisiones y a los vaivenes del mercado parece cuando menos arriesgado. Tampoco son los más rentables.

Las razones para vaciar la hucha de las pensiones no son válidas si no se entienden en un contexto ideológico. Es una convicción y como tal deben defenderla desde el Gobierno. Pero que no digan que nos están haciendo un favor y que no pasa nada.

Quizás debería recordar el PP que el sistema público y el Estado del Bienestar se basa es tejer una red que proteja de caer al fondo a todos sus ciudadanos y ciudadanas. Una red de calidad de vida, no de mínimos. Que todos contribuimos en la medida de nuestras posibilidades para garantizar la atención en la salud, la educación de calidad, y, también, la vida digna en la vejez. Que cada ciudadano hace lo que quiere con sus ahorros pero la red tiene que proteger a todos, incluido a  los que no ahorran porque no pueden. Quizás deberíamos recordar que casi 13 millones de españoles se encuentran en riesgo de pobreza y exclusión, que las desigualdades son hoy más acusadas que antes de la crisis.

Pero claro, puede que no importe, porque si no se cree en el sistema público más que para cubrir el mínimo, poco importan estos recordatorios. Lo único que pido es que al menos no nos mientan. Y que en la probable y futurible reforma de las pensiones pongan sus cartas boca arriba y no nos hagan creer que estamos abocados a contratar un plan de pensiones a un banco cual plaga divina sobrevenida. Un banco que, además, ni siquiera intenta convencernos con un buen producto financiero, si no que confía en las decisiones "metemiedo" de un Gobierno amigo para que acudamos corriendo a su puerta.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha