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Olmeda de la Cuesta, tirar de ingenio para recuperar población

El municipio conquense se hizo famoso por ofertar solares a precios muy bajos como estrategia para atraer población

Actualmente son apenas una treintena de vecinos los empadronados y ahora apuesta por vender más solares y ofertar un invernadero participativo

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Olmeda de la Cuesta

Olmeda de la Cuesta Las Noticias de Cuenca

Olmeda de la Cuesta, localidad famosa hace unos años por subastar una quincena de solares con un coste medio de entre cinco y diez euros el metro cuadrado, continúa su batalla contra la despoblación. Su nuevo arma: un grupo de cuatro solares de propiedad municipal así como varias viviendas antiguas.

Antes de sacarlas a subasta el Ayuntamiento precisa conocer las expectativas de los primeros adjudicatarios para saber si es posible recuperar aquellos solares en los que aún no se ha construido para lanzarlos de nuevo.

Y es que, según explica el alcalde, José Luis Regacho, respecto a la primera subasta que se hizo en 2013 y en la que se vendieron seis solares, ya se ha construido una casa habitada por una pareja originaria de Olmeda y residente en Zaragoza, aunque acuden al pueblo “muchos fines de semana”. Otra vivienda “está a punto de terminar y otras dos han presentado el proyecto”.

En la segunda subasta se dio salida a ocho solares más, en relación a los cuales hay presentados “tres o cuatro proyectos”. El consistorio se ha puesto en contacto con el resto de propietarios “para que tomen alguna decisión, porque en los solares donde aún no se ha construido, ya veremos si se construye”.

Primera boda en 44 años

Quienes sí han dado un paso más hacia su nueva vida en Olmeda han sido los protagonistas de la primera boda celebrada en el pueblo en los últimos 44 años, un madrileño y una venezolana que se casaron en su iglesia el pasado 8 de julio y celebraron el banquete en Olmeda, desde donde partieron rumbo a Canarias para disfrutar de su luna de miel.

“No tienen nada que ver con el pueblo”, espeta Regacho, quien augura que, a su regreso, acelerarán la construcción de su vivienda como segunda residencia para descansar el fin de semana con sus hijos pequeños.

Todos ellos se sumarán a la treintena de empadronados con que cuenta Olmeda de la Cuesta, el mayor, antiguo alcalde en los años 70, tiene 99 años y vive en Madrid con sus hijos, “que se lo traen cuando vienen los fines de semana”. La más joven es la hija pequeña de Regacho, de 11 años y que, por cuestiones de estudio, vive en Cuenca.

Contra la despoblación, reconoce Regacho, “no hay una solución única, pero, por lo menos, estamos luchando y el pueblo tiene movimiento, sobre todo los fines de semana”. Como ejemplo de ese “movimiento” cita a la Asociación San Sebastián que, en apenas dos años de funcionamiento, ya cuenta con casi 200 socios.

“Es muy difícil conseguir que un pueblo no se despueble, pero, por lo menos, queremos mantenerlo vivo y poner en valor el patrimonio y los recursos turísticos como naturales que tiene el pueblo”, insiste.

Este mes comienza a funcionar un invernadero participativo

Con tal fin se ha proyectado un invernadero participativo, que iniciará su andadura en el mes de septiembre merced a una ayuda del Grupo de Acción Local Ceder Alcarria Conquense con cargo al programa Leader, que subvencionará el 87,30% de una inversión total de 11.999,99 euros.

En una extensión de 250 metros cuadrados, servirá a los propios vecinos y a la gente joven para aprender sobre los cultivos tradicionales de los huertos, “así como de semillero para luego utilizarlo en esos huertos y de vivero para repoblar con plantas autóctonas y embellecer el pueblo” con cerezos o perales o macetas de geranios para las fachadas.

Paralelamente, se trabajará en recuperar los huertos abandonados que rodean la localidad y que suponen un riesgo de incendio y un peligro “inminente” tras un año de sequía. La idea es que vuelvan a lucir “tal y como eran antiguamente, con sus muros de piedra, sus desniveles, sus lindes”.

“Queremos hacer un huerto único, participativo y para todo el pueblo” a través del cual recuperar productos como el pepino típico de la zona, proyecto al que también pretende unir la creación de un gallinero ecológico que también sea comunitario.

Un proyecto, el de los huertos, que, confiesa, le “ilusiona mucho, porque le dará un cambio de imagen al pueblo”, al igual que la restauración de dos molinos de aceite propiedad municipal que también se reconstruirán virtualmente así como la continuación del acondicionamiento de sus ya afamados parques escultóricos que atraen muchos turistas y, según Regacho, “son el futuro del pueblo”.

Junto a la instalación del invernadero, el Grupo de Acción Local Ceder Alcarria ha otorgado a Olmeda de la Cuesta otra subvención para acondicionar el entorno de la Ermita de Santa Quiteria y señalizar la ruta de acceso. El importe de la inversión es de 24.070,40 euros, siendo el porcentaje de ayuda concedida del 88,20%, que permitirá poner en valor el entorno de la ermita, un mirador natural ubicado a 1.100 metros desde el que se divisa toda la Alcarria conquense.

Además, para la mejora del acceso al núcleo de población recuperando el antiguo camino, de unos 500 metros de longitud y que lo unía al cementerio, el consistorio recibirá el 83,70% de una inversión total de 20.537,20 euros.

Por su parte, el Ayuntamiento de Huete ha recibido ayuda para mejora del abastecimiento hídrico y la Fundación Huete Futuro para la realización del Plan Director de la zona norte de la muralla de Huete.

Regacho asume que, sin trabajo, “es muy difícil que las familias puedan subsistir en el pueblo”, cuya economía está basada en agricultura de secano.

Sin embargo, es el lugar ideal para aquellos artesanos que busquen un lugar tranquilo donde desarrollar su creatividad o para personas jubiladas que quieran llevar una vida sosegada, así como para emprendedores interesados, por ejemplo, en la apertura de alojamientos rurales. Recuerda, en este sentido, que el programa Leader subvenciona hasta un 40% “e incluso financian la construcción de la casa para montar un negocio”, una opción “interesante, porque sabemos que el turismo rural está en auge”.

Con independencia de sus inquietudes, Regacho anima a cualquier persona que esté pensando reinventarse profesionalmente y “cambiar de aires”, porque, a apenas hora y media de Madrid, “van a tener una oportunidad que no tendrán en otro sitio”.  

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