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El feminismo planta cara a la venta de armas a Arabia Saudí

Mujeres del Movimiento Feminista se encadenan a las vallas del Puerto de Bilbao.

Eduardo Azumendi

Alrededor de mil feministas han tomado el Puerto de Bilbao para denunciar que la guerra parte desde ese lugar, en referencia a que de ahí parte todos los meses un barco cargado con armas en dirección a Arabia Saudí. La marcha convocada por el Movimiento Feminista de Euskal Herria ha partido de Santurtzi y ha recordado “la lucha antimilitarista de miles de mujeres a lo largo de la historia”. A la vez, también ha reivindicado “sus aportaciones transformadoras en la construcción de un mundo libre de violencia heteropatriarcal”.

Anabel Sanz, representante del Movimiento Feminista de Euskal Herria, señala que la marcha también ha servido para traer a la memoria a las mujeres del Greenham Common. “En 1981, y durante diez años, organizaron un campamento de paz para protestar contra la decisión del gobierno británico de permitir misiles crucero en la base de la OTAN situada en esa localidad”. Sanz también ha recordado la colaboración que históricamente han mantenido en el País Vasco los movimientos feminista y antimilitarista, especialmente en la década de los 80, en las movilizaciones anti-OTAN.

Por otra parte, la reivindicación también ha servido para no olvidar el valor simbólico del Puerto de Bilbao, de donde partieron miles de niñas y niños en busca de refugio durante la Guerra Civil. “Por eso resulta tan duro ver como se levanta ahora un muro que impide la libre circulación de las personas”.

Mientras la marcha transcurría junto a las instalaciones del Puerto, han colocado un misil orientado hacia Yemen, símbolo de las armas que se envían desde Euskadi y “alimentan allí una guerra que está masacrando a la población civil”. Además, al paso de la manifestación varias mujeres se han tirado a la carretera haciéndose las muerta para visibilizar la invisibilidad de las mujeres y el papel de víctimas al que son continuamente relegadas en los contextos de conflicto. “En las guerras el heteropatriarcado se multiplica exponencialmente hasta el infinito, convirtiendo nuestros cuerpos en campos de batalla y en parte del botín de guerra”, enfatiza Anabel. Algunas de las participantes también se han encadenado a las vallas del Puerto.

El mensaje de las organizadoras de la marcha ha quedado claro: “La guerra es destrucción, es todo lo contrario a la vida sostenible que reclamamos desde el feminismo. Sabemos que en nuestro pueblo se fabrican y exportan armas cuyo destino son conflictos que se alimentan continuamente para mayor beneficio de la industria armamentística”. “No vamos a cejar en la lucha”, advierte Anabel.

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