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El protocolo vaticano no es sagrado

El canon exige que las mujeres se cubran la cabeza, pero no todas lo hacen

Cherie Blair y Ana Botella están entre las que se han saltado la convención

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 La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, que aistió hoy en el Vaticano a la ceremonia de ordenación como cardenales de los españoles Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, Lluís Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona, y el padre jesuita Urbano Navarrete Cortés, durante su reunión con el Secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone. Efe

María Teresa Fernández de la Vega, con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone. Efe

Vestido negro, largo, pocas joyas y cabeza cubierta. Estos son los cánones que han de observar las mujeres que se reúnan con el Papa en el Vaticano.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, respetaron rigurosamente el protocolo este domingo, mantilla incluida, cuando acudieron a Roma a la proclamación de San Juan de Ávila como doctor de la Iglesia.

María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, en el Vaticano / PP

María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, en el Vaticano. / PP


Las únicas que pueden vestir de blanco, como se explica prolijamente en una página del diario italiano La Stampa, son la reina Sofía, Paola y Fabiola de Bélgica y la gran duquesa María Teresa de Luxemburgo. Pero ha habido episodios célebres, como el de Raisa Gorbachov, que apareció de rojo, y Cherie Blair, de blanco inmaculado.

El papa Benedicto XVI entrega un regalo a la Reina de España en su residencia veraniega de Castel Gandolfo, cercana a Roma, durante la audiencia que el sumo pontífice ofreció hoy a los Reyes. EFE/ANGEL DIAZ

El papa Benedicto XVI y la reina de España en Castel Gandolfo (Roma), en septiembre de 2005. / Efe / Ángel Díaz

La vestimenta de Cherie Blair causó cierto malestar en el Vaticano, pues el blanco es un privilegio reservado tradicionalmente para reinas católicas. La prensa británica se encargó de censurarlo.

La primera dama británica Cherie Blair (d) es recibida por el papa Benedicto XVI en audiencia privada en el Vaticano, hoy viernes 28 de abril. El Pontífice dijo hoy, en un mensaje pronunciado en un encuentro de la Academia Pontificia de Cienta Sociales, que la causa del descenso de la tasa de natalidad en el mundo es el creciente número de relaciones sin amor. Cherie Blair, que es católica, participó en el acto como invitada poco antes de ser recibida en audiencia por el Papa. EFE/Osservatore Romano

Cherie Blair, esposa del entonces primer ministro británico, Tony Blair, con Benedicto XVI en el Vaticano en abril de 2006. / Efe / Osservatore Romano


Pero el resto ha de ceñirse a los colores oscuros, la rigurosa discreción y el tocado en la cabeza. Ejemplos de ello hay muchos, como es el caso de la canciller alemana, Angela Merkel, la primera dama estadounidense, Michelle Obama, y la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, entre otros.

El Papa Benedicto XVI recibe a la presidenta de la República de Argentina, Cristina Fernández Kirchner (i), en el Vaticano, hoy, sábado, 28 de noviembre de 2009. El Papa recibió a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y a su homóloga argentina, para conmemorar el 25 aniversario de los acuerdos de paz entre ambos países que pusieron fin a la disputa territorial entre las dos naciones latinoamericanas. EFE/Alessia Pierdomenico/ POOL

El Papa Benedicto XVI recibe a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández Kirchner, en noviembre de 2009. Efe / Alessia Pierdomenico/ POOL

(President Barack Obama and First Lady Michelle Obama meet with Pope Benedict XVI at the Vatican, Friday, July 10, 2009. Official White House Photo by Pete Souza)

Los Obama, en el Vaticano julio de 2009. / Official White House Photo by Pete Souza


 La presidenta del partido de la oposición alemana, Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel (i) es acompañada por un hombre no identificado mientras asiste a la misa solemne con motivo del inicio del pontificado del papa Benedicto XVI en la plaza de San Pedro del Vaticano, domingo 24 de arbil. EFE/Oliver Berg

Angela Merkel, entonces líder de la oposición, en la misa del inicio del pontificado de Benedicto XVI en abril de 2005. Efe / Oliver Berg


Un caso singular es el de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella. En 1997, cuando viajó con el entonces presidente, José María Aznar, se peinó con mantilla y peineta. Pero, años después, en 2005, ya prescindió del tocado y asistió a la recepción papal con la cabeza descubierta.

 La esposa del presidente del gobierno, Ana Botella, se inclina ante S.S. el Papa Juan Pablo II durante la audiencia privada celebrada hoy en la Biblioteca papal del Vaticano. EFE/Barriopedro

Ana Botella, besa el anillo de Juan Pablo II en abril de 1997. Efe / Barriopedro

Spanish Premier Jose' Maria Aznar (L) poses for a photo next to Pope John Paul II (C) and Aznar's wife Ana Botella (R) 23 January 2004 in Vatican City during their meeting. Behid are Aznar's daughter Ana (L), her husband (R) and her brother Alonso (C). EPA/MAURIZIO BRAMBATTI

La familia Aznar con Juan Pablo II en el Vaticano en enero de 2004. EPA / Maurizio Bramatti


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