La nueva huelga educativa moviliza a miles de docentes en Barcelona: “Menos policía, más educación”
La tercera oleada de huelgas educativas del curso en Catalunya ha vuelto a sacar a la calle a miles de docentes. Con cortes de carretera a primera hora y una manifestación unitaria al mediodía en Barcelona, la plantilla del sistema público ha vaciado escuelas e institutos para arrancar al Departamento de Educación más mejoras salariales y de recursos en las aulas de las que pactó en marzo con CCOO y UGT.
Los sindicatos convocantes (USTEC, Professors de Secundària, CGT e Intersindical) han congregado de nuevo a una multitud docente en el centro de la capital catalana. Unas 26.000 personas, según la Guardia Urbana (80.000 según los organizadores) han recorrido Via Laietana hasta desbordar la Plaça Sant Jaume, frente a la sede del Govern.
Los docentes han logrado mantener el pulso con un seguimiento del paro laboral que ha alcanzado el 34,77% de la plantilla (con unos servicios mínimos de un maestro por cada tres aulas). El nivel de movilización se asemeja al de las primeras huelgas del año, en febrero, y supone un ligero descenso respecto a las de marzo (se llegó al 39%).
“El sistema se sustenta sobre la vocación del profesorado, y esto tiene límite”, señalaba Pau Casanova, maestro de Primaria de una escuela de Cerdanyola del Vallès. Acompañado de su madre, maestra jubilada, y de su hijo, explicaba este docente que ha acudido a todas las movilizaciones y que no recuerda un ciclo de protestas como el actual.
Como viene siendo habitual, la reivindicación más repetida era la de aportar más financiación para sostener un modelo de escuela inclusiva que denuncian que desborda al profesorado. “La inclusión sin recursos es una ilusión, no se puede atender el nivel de diversidad que hay actualmente en las aulas, con todos los planes específicos e individuales, sin más ayuda que la que tenemos”, añadían Mireia y Gil, docentes de Badalona.
A esta proclama se le han unido esta vez las quejas por las polémicas vinculadas a los Mossos d’Esquadra. Una, el plan para desplegar agentes de paisano en algunos centros. La otra, la infiltración policial en una asamblea docente. “Ha sido nefasto, no solo por lo que implica de vulneración de derechos, sino porque justamente el Govern presumía de gestionar bien”, afirmaba Casanovas.
Los sindicatos han exigido la dimisión de la consellera de Educación, Esther Niubó, y también de la de Interior, Nuria Parlon, y del jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero.
La marcha ha transcurrido sin incidentes destacables tras la pancarta ya habitual en la que se leía Ya basta, mejoras laborales ya. En la educación, + salarios, + recursos, - ratios, - burocracia. Entre cánticos como “arriba los salarios, abajo las ratios” o “menos policía y más educación”, la protesta ha avanzado hasta las puertas del Palau de la Generalitat, donde los docentes han exigido al Ejecutivo que acuda a la reunión que tienen prevista para el jueves con alguna propuesta que vaya más allá de la voluntad de escucha.
400 euros al mes o más apoyo en las aulas
El profesorado catalán mantiene desde hace meses un enfrentamiento abierto con el Departamento de Educación, un conflicto que la Administración no logró pacificar con el acuerdo con CCOO y UGT. El pacto supuso 3.000 euros más al año de aquí a 2029, cobrar 50 euros por excursiones con pernoctación, rebajar ratios y incorporar más profesionales de apoyo para reforzar el modelo de escuela inclusiva.
Sin embargo, el resto de sindicatos, conocedores del grado de malestar de las plantillas, mantuvo el pulso y convocó una nueva tanda de huelgas en marzo que fueron multitudinarias. Desde entonces, el conflicto no ha hecho más que agravarse, sobre todo debido al plan piloto anunciado de desplegar mossos en las aulas, del que el profesorado recela, y por la infiltración de dos agentes en una de sus asambleas.
Con todo, este jueves se abre una nueva oportunidad para acercar posiciones. El Departamento de Educación ha convocado una mesa sectorial a la que acudirán los sindicatos del pacto y los huelguistas.
De cara al encuentro, las partes han comenzado a moverse ligeramente. El sindicato mayoritario, Ustec, ha planteado que con un aumento salarial de 400 euros al mes podrían poner fin a las protestas (hasta ahora pedían 700 al mes, es decir, un incremento del complemento salarial autonómico del 100%).
La consellera de Educación, Esther Niubó, lo ve “maximalista”, pero en una entrevista en Catalunya Ràdio ha expresado que se pueden explorar los “márgenes” del acuerdo con CCOO y UGT para atraer a los demás. Según ha apuntado, su opción pasa por un mayor incremento del personal de refuerzo (integradores, educadores, psicopedagogos) que de oxígeno a los docentes a la hora de atender a la diversidad creciente en las aulas.
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