La Justicia ordena investigar a los Mossos por el uso “desproporcionado” de gas pimienta en una protesta por Palestina
Una jueza tendrá que investigar el uso del gas pimienta por parte de los Mossos d'Esquadra contra un grupo de manifestantes en la última huelga por Palestina del pasado octubre.
Así lo ha determinado la Audiencia de Barcelona, que ha revocado el archivo que, de primeras, acordó la instructora, y le ha ordenado indagar en la actuación policial ante los indicios de que fue “desproporcionada” al gasear una protesta “pacífica” y provocar varias lesiones a los manifestantes.
La jueza instructora archivó la querella de los manifestantes, a los que representan el centro Irídia y el colectivo Alerta Solidària, sin tomarles siquiera declaración. Avaló de pleno la jueza la actuación de los Mossos. Ahora la Audiencia de Barcelona le pone algunos reparos que deben ser investigados.
Los hechos se remontan al pasado 15 de octubre. Un grupo de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra dispersó con gas pimienta a un grupo de manifestantes propalestinos que se habían sentado en la rampa de un parking de al Estación de Sants para bloquear la salida de los autocares del equipo de baloncesto israelí que debía jugar en Manresa. En la causa constan varios vídeos de los hechos.
Los magistrados de la sección 10ª de la Audiencia de Barcelona, tras visionar las imágenes, no aprecian “especial embotellamiento” en la rampa del aparcamiento por parte de los manifestantes, ya que se observa en los vídeos que los autobuses pudieron salir. La protesta tampoco interrumpía la circulación de los coches o pasajeros que accedían a la estación, agrega el auto.
Los manifestantes, inciden los magistrados, no realizaron “actos de violencia” contra los agentes, sino que se limitaron a estar sentados en la rampa. “Solo unos pocos ofrecieron resistencia pasiva”, agregan los jueces, que concluyen que la protesta fue “esencialmente pacífica”.
El pacifismo de la protesta conduce a que deba investigarse la actuación policial, al no poderse basar en un ataque previo a los agentes que les hubiera puesto en peligro. Por el contrario, los manifestantes han aportado partes médicos que detallan erupciones cutáneas, vómitos y afectaciones oculares y respiratorias debido al gas.
“La fuerza empleada por los agentes para disolver a los manifestantes en su protesta pacífica pudo no ser tan proporcionada como lo aprecia la instructora”, remarca la Audiencia, que con su auto abre la puerta a que la jueza cite a los dos agentes de los Mossos que gasearon a los manifestantes como imputados y que aparecen identificados en las imágenes.
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