Adelante Andalucía se cierra a cualquier diálogo con Vox en el Parlamento pese a admitir que tiene la llave de la legislatura
“No vamos a abrir ninguna línea de diálogo con Vox, que es un partido de odio y racista. Sólo queremos quitarle votos a Vox”. El candidato y portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha reconocido este viernes que el grupo ultraderechista tiene la llave de la gobernabilidad en la legislatura que ahora comienza, tras perder el PP la mayoría absoluta en las elecciones del pasado domingo. Pero el grupo andalucista, soberanista y anticapitalista no contempla el juego parlamentario con los de Santiago Abascal.
García ha descartado de plano cualquier acuerdo con Vox en el Parlamento, aunque sus intereses coincidan para presionar al futuro Gobierno de Juan Manuel Moreno, por ejemplo, la petición de creación de una comisión de investigación sobre la crisis de los cribados de cáncer de mama, que reclamaron ambas formaciones en la pasada legislatura.
Cuando aún ni siquiera se ha constituido el Parlamento con la nueva correlación de fuerzas salida de las elecciones del 17 de mayo, Adelante Andalucía se ha anticipado a cerrar de un portazo cualquier tipo de diálogo político y parlamentario con la ultraderecha. Ambas formaciones han colisionado en campaña duramente. Los andalucistas, de hecho, apelaron al voto “cabreado” de los jóvenes, un nicho de electores que hasta ahora había ayudado al crecimiento del partido de Abascal. “Hay un cabreo legítimo de la gente, Vox lo ha canalizado a través del odio y nosotros aspiramos a arrebatarle esos votos”, explicó en una entrevista para elDiario.es.
Moreno se ha quedado a dos escaños de la mayoría absoluta y está abocado a pactar su investidura con Vox. La negociación aún no ha empezado, aunque ambas formaciones se están lanzando mensajes a través de los medios. El presidente de la Junta en funciones ya ha advertido de que quiere gobernar en solitario con acuerdos puntuales con la ultraderecha, pero sin dejarles entrar en el Ejecutivo.
Vox, por su parte, ha enfriado su interés por entrar en el nuevo gabinete, pese a que ésta fue una condición sine qua non hasta hace unos días, después de haberse sentido “engañados” por el PP, al que acusan de haber “incumplido” el primer acuerdo que firmaron en 2019. La negociación entre Moreno y Abascal partirá de aquel compromiso escrito, con 35 puntos, que firmaron en su día dos dirigentes nacionales, Teodoro García Egea, del PP, y Javier Ortega Smith, de Vox (ninguno de los dos está ya en la dirección de sus partidos).
La decimotercera legislatura que ahora echa a andar en el Parlamento andaluz será muy distinta a la anterior: todos los partidos dan por hecho que PP y Vox formarán un tándem político, que dará cierta estabilidad al futuro Gobierno de Moreno, pero no descartan los de Abascal usen su influencia para condicionar cada medida, incluso que se tense la relación y puedan forzar alguna derrota parlamentaria a los populares.
Lo que ha descartado Adelante Andalucía este viernes es explorar las vías de coincidencia política con Vox, como las hubo en la pasada legislatura, aunque entonces que votasen lo mismo era irrelevante, dado que Moreno disfrutaba de mayoría absoluta. García ha admitido que ni siquiera sabe qué hacen los diputados de Abascal en el Parlamento andaluz, porque durante los últimos cuatro años apenas han tenido relación institucional y tampoco parece dispuesto a tenerla a partir de ahora. No es descartable que voten juntos, pero lo harán de espaldas el uno del otro.
El portavoz andalucista también ha reiterado su negativa rotunda a abstenerse en el debate de investidura para hacer presidente a Moreno y que éste no necesite los votos de Vox para gobernar en solitario. “Eso no está encima de la mesa”, ha dicho, subrayando que ni siquiera se ha sometido a debate interno en su organización. El mensaje que ha querido lanzar el líder de Adelante Andalucía es justo el contrario: su papel será de oposición frontal tanto a PP como a Vox, tanto por la vía parlamentaria como por la vía judicial y la movilización en la calle. “Vamos a estar vigilantes y fiscalizando cada acuerdo y cada medida que pacten para que no se ataque a los inmigrantes, a las mujres, al colectivo LGTBI...que no se atente contra los derechos humanos”, ha advertido.
Adelante Andalucía dio la sorpresa el pasado domingo, pasando de dos diputados a ocho (con representación en todas las provincias, excepto dos). Los andalucistas casi han triplicado sus votos y multiplicado por cuatro sus escaños, lo que les dota de grupo parlamentario propio (el mínimo son cinco) y más margen legislativo para defender sus políticas en el Parlamento.
El siguiente objetivo del partido fundado por Teresa Rodríguez, exsecretaria general de Podemos Andalucía, es presentarse a las elecciones generales previstas para 2027, sin aliarse con ninguna de las coaliciones de izquierdas que se están gestando en Madrid. Ya lo hicieron hace cuatro años, aunque sólo por la provincia de Cádiz, para intentar concentrar sus votos en una circunscripción y lograr un escaño. Esta vez lo harán por las ocho provincias y en solitario. No se sienten interpelados por el llamamiento a la unidad de Gabriel Rufián, líder de ERC, ni por las maniobras de refundación de los partidos de Sumar.
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