Sobre este blog

¿Cuánto hace que no hablamos de Andalucía?" Andalucía y Sevilla, Sevilla y Andalucía. Dos territorios que se enfrentan al 2020 en clara desventaja a sus competidores. Relatos contados por otros, relatos llenos de estereotipos o de malos negocios en cuanto a transacciones culturales, industriales o económicas. Una población viviendo de 8 millones de habitantes bajo concepciones de otro tiempo. En esta tribuna, personalidades de diversos ámbitos que han participado en el libro "Informe del estado de Sevilla 2020" -producido por www.euronautas.com- darán datos, opiniones y propuestas sobre las distintas realidades que nos tocan a los andaluces de estos tiempos intentando crear un debate de todos, para todos sobre nuestro futuro. En estas semanas, compartirán sus puntos de vista nombres como José Luis Ortiz Nuevo, M. Giulia Costanzo Talarico, Jorge Díaz Lanchas, Dra. M. Carmen Delgado, Javier Aroca Alonso, Mercedes de Pablos, Laura Pérez Prieto, Juan Antonio Pavón Losada, Andrés Moreno Mora, Paco Rodríguez, Antonio Rivero Onorato o Manuela Ortega Gil, entre otros. El libro ya está disponible en Librería Boteros y Amazon.

Paseando por la ciudad: una mirada a la Sevilla de hoy

El transporte escolar se plantea no prestar servicio en septiembre tras movilizarse este viernes en Andalucía

W. Sommerset Maugham estuvo por Sevilla en su juventud y más, quizás rozando el final del siglo XIX. No hay definiciones más embriagantes que las suyas sobre una Sevilla soñada y perdida.

Lo mismo podríamos decir de la Sevilla de Juan Belmonte. A Juan, el mundo entero le parecía Sevilla: Lima es como Sevilla, decía, la hora de Sevilla, el reloj de la Plaza Nueva. Primeros años del siglo XX.

Juan Belmonte era sevillano, pero no un sevillita. Sufrió la Sevilla que aún seguimos padeciendo. Como no le iba bien al principio de su carrera, acabó trabajando en la Corta de Tablada, de ayudante de buzo. Sevilla planificada a golpe de ocurrencias o genialidades. Luego, incluso vivió un evento, la Feria Iberoamericana de 1929. Aquella también fue importante, pero más ferias y congresos ha habido en París, Nueva York o Turín.

La alienación de la cultura

Pero Sevilla, como el universo descrito por Belmonte o Maugham, no necesita ni eventos ni grandes ocurrencias para ser una gran ciudad. Hay pocos sitios en donde, en un palmo urbano, hayan nacido Antonio Machado, Manuel Chaves Nogales y Juan Belmonte, por no seguir.

Los mentores de la industria turística se afanan en construir una Sevilla que ha suplantado la Sevilla real. No se les ocurre otra cosa que rastrear en nuestra historia, festivalizarla, convertir el callejero en un mapa sacro, vivir de lo que hicieron otros, aprovechar las obras de la coyuntura política.

Hoy en día, ser responsables de Turismo debe ser una de las experiencias más gratificantes en política. Los datos estadísticos son siempre abrumadores: más turistas, más ingresos, más eventos. Los portfolios de publicidad son intimidatorios y las regalías de la industria, también.

Nadie te va a preguntar sobre el agotamiento de los recursos. Ni hablar de los bajos salarios. Menos de la distribución de los beneficios, la precariedad que el turismo genera.

Se plantea como una cuenta. Mucha gente, mucho dinero, pero muchos recursos empleados, mucho gasto e injusticia en su reparto. La muchedumbre se ha convertido en la magnitud del éxito de todas las cosas públicas. En estos días, por primera vez en mi vida cercana al turismo, he oído en boca de comerciantes de Sevilla que están hartos de tanto turista. Pero, ¿por qué amargarse con el futuro si hoy puedo parecer el adalid de la industria turística?

El turismo es una bicoca para los responsables políticos. La vida de cualquier político es mucho menor que los ciclos turísticos, pero hay ciclos, y el marrón se lo comerán los que vengan después.

Se está gestando el colapso del modelo y de la ciudad. Mientras, no habremos hecho nada para vivir de otras cosas. Las calles de Sevilla, de su centro petrificado, no se distinguen mucho de la calle de Cuchilleros en Madrid. Ni una calle ni la otra serían hoy reconocibles para Maugham o Belmonte, no sabrían si están en Sevilla o Madrid; ni rastro de ellas.

Las ciudades y sus barrios se están contagiando por el síndrome del pueblo indio. Da igual un sitio que otro, decorado de cartón piedra, comida estándar sin personalidad, hasta los souvenires son de serie.

Y la depredación del suelo, del territorio, de las ciudades, en ese fenómeno de la gentrificación, expulsión de las poblaciones, todo en alquiler, vida falsa, tiendas falsas. Pero, sobre todo, una política indolente, cómoda, cortoplacista del sálvese quien pueda. Eso sí, vistosa.

Una nueva visión

La Sevilla de entonces no volverá, pero debe haber otra, apoyada en su propia personalidad. El mejor cartel turístico es la idiosincrasia, a todos los niveles, de una ciudad visitable por admirada. Buenas comunicaciones, seguridad, limpieza, formación, agilidad administrativa, respeto y reglas claras de competencia.

La Sevilla de los últimos eventos es una ciudad en donde en el centro despojado apenas se puede tomar café un fin de semana y menos encontrar una tienda de comestibles. Aún no nos explicamos por qué se construyó un aeropuerto, en el que no es recomendable llegar por la noche, que no está unido por ferrocarril con la Estación de Santa Justa y con Málaga, la otra gran urbe andaluza y con la que estamos condenados a entendernos.

La industria turística se ha convertido en una excusa para la indolencia de los responsables políticos. Sevilla puede y debe apostar por un nuevo modelo, tiene patrimonio, tiene -y es muy importante- grandes profesionales que esperan su momento para volver. El turismo que consiste en invasiones estacionales es un modelo perdedor y agotable, impersonal y mucho menos socialmente rentable para nadie.

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¿Cuánto hace que no hablamos de Andalucía?" Andalucía y Sevilla, Sevilla y Andalucía. Dos territorios que se enfrentan al 2020 en clara desventaja a sus competidores. Relatos contados por otros, relatos llenos de estereotipos o de malos negocios en cuanto a transacciones culturales, industriales o económicas. Una población viviendo de 8 millones de habitantes bajo concepciones de otro tiempo. En esta tribuna, personalidades de diversos ámbitos que han participado en el libro "Informe del estado de Sevilla 2020" -producido por www.euronautas.com- darán datos, opiniones y propuestas sobre las distintas realidades que nos tocan a los andaluces de estos tiempos intentando crear un debate de todos, para todos sobre nuestro futuro. En estas semanas, compartirán sus puntos de vista nombres como José Luis Ortiz Nuevo, M. Giulia Costanzo Talarico, Jorge Díaz Lanchas, Dra. M. Carmen Delgado, Javier Aroca Alonso, Mercedes de Pablos, Laura Pérez Prieto, Juan Antonio Pavón Losada, Andrés Moreno Mora, Paco Rodríguez, Antonio Rivero Onorato o Manuela Ortega Gil, entre otros. El libro ya está disponible en Librería Boteros y Amazon.

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Publicado el
27 de junio de 2020 - 00:47 h

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