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La batalla sin fin por los cruceristas de Cádiz: el Puerto quiere otra terminal mientras evita entregar la que ya existe

Crucero en el Puerto de Cádiz.

Néstor Cenizo

18 de enero de 2026 20:41 h

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La Autoridad Portuaria de Bahía de Cádiz, presidida por Teófila Martínez, histórica alcaldesa del PP, acaba de cerrar el plazo para recibir ofertas para gestionar el suculento negocio del tráfico de cruceros en el Puerto. Las empresas candidatas aspiran a hacerse con la construcción y explotación durante 35 años del tráfico de una nueva terminal y más de 60.000 metros cuadrados para la recepción de pasajeros y comercios en lo que ahora se llama zona de “interacción puerto-ciudad”.

El concurso abre una nueva carrera por los cruceristas cuando el Puerto sigue sin cerrar la que abrió en 2013: desde hace más de una década, una empresa libra una batalla judicial por la explotación de una de las dos terminales ya existentes, en el Muelle Alfonso XIII. Desde 2017, la Autoridad Portuaria tiene pendiente de ejecutar una sentencia que, en última instancia, le obliga a entregar su explotación y permitir la construcción de una terminal satélite a la del Muelle Ciudad.

La situación entrecruza dos contiendas en dos tiempos y dos escenarios diferentes. La primera es una vieja batalla legal en tierra que remueve desde hace más de una década las aguas del Puerto. Cádiz Cruise Terminals, S.L. y Málaga Cruceros, S.A. se disputan desde 2013 la terminal del Muelle Alfonso XIII y la construcción de la nueva terminal satélite; esta disputa está teóricamente zanjada a favor de Málaga Cruceros por sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de febrero de 2024, que sigue sin ejecutarse. La Autoridad Portuaria señala que el otorgamiento está “pendiente de resolución, dada la complejidad del expediente”. “Hay un bloqueo institucional”, denuncia Susana Gutiérrez, CEO de Málaga Cruceros, que en diciembre presentó un nuevo escrito al TSJA denunciando la inacción del Puerto.

En paralelo, el Puerto ha abierto otro concurso para construir una nueva terminal, la tercera, con su zona complementaria, comercial y licencia para la prestación del servicio portuario al pasaje, en la explanada del muelle Reina Sofía, justo al lado del Muelle Reina Sofía. Ocean Capital y la multinacional MdT Ports mostraron un interés inicial por construirla, pero el Puerto aún no ha desvelado cuántas ofertas ha recibido finalmente.

No son lo mismo porque la superficie afectada no es la misma, pero ambas concesiones son contiguas, están íntimamente ligadas por el objeto, y hay quien sospecha que el nuevo concurso no puede entenderse sin atender a las trabas a la primera concesión que en la última década han puesto la Autoridad Portuaria de Cádiz y el Ayuntamiento, gobernado ahora por Bruno García, mano derecha de Teófila Martínez en su último mandato como alcaldesa (2011-2015).

La nueva concesión del Muelle Reina Sofía, abierta al uso “puerto-ciudad”

En juego está el negocio del desembarco y consumo inmediato de los cruceristas. Desde hace años, la cifra de cruceros que llegan a Cádiz no deja de crecer. La Tacita de Plata vende no sólo su propio encanto, sino también su condición de puerta de entrada a Sevilla, a menos de hora y media en autobús. En 2025 llegaron 344 y 624.000 cruceristas, a los que se cobra una tasa por pasajero y atraque. Además, las terminales prestan otros servicios a las navieras (como el check-in, seguridad o control de equipajes) y a los pasajeros (excursiones, consigna), que además suelen encontrar una amplia oferta de restauración y comercios nada más poner un pie en tierra.

Actualmente el Puerto está embarcado en una reordenación que le permita rentabilizar mejor sus espacios. Es lo que va a ocurrir con el Muelle Reina Sofía: se trasladará la terminal de contenedores para destinar ese suelo a “usos compatibles con el tráfico de cruceros, actividades complementarias, comerciales y de puerto – ciudad”, a más tardar en 2028. Es ahí donde entra la construcción de una nueva terminal privada capaz de ofrecer servicios portuarios y comerciales.

Vista aérea del Puerto de Cádiz

La concesión incluye unos 60.000 metros cuadrados de superficie terrestre para la construcción y explotación de la terminal de pasajeros y una zona comercial, 400 metros lineales de línea de atraque, zona de maniobra y 20.000 metros cuadrados de lámina de agua. A cambio, la adjudicataria se compromete a una inversión mínima de diez millones de euros y al pago de una tasa de ocupación de algo más de un millón de euros al año, más las tasas de actividad.

Inicialmente, dos empresas se interesaron. De un lado, ITM Group, a través de su filial europea Mdt Port Investments, que en el último año y medio ha logrado la concesión de la terminal de Melilla y la del Puerto de Motril, en esos casos sin competencia. Tal y como contó este medio, esta última adjudicación está envuelta en la polémica, porque la expansión europea de ITM Group ha sido comandada por la hermana de Francisco José González-Méndez Herrera, quien dirigía el puerto granadino hasta apenas mes y medio antes de que Mdt Port presentara su solicitud, y luego se convirtió en director de negocio y desarrollo. Según fuentes internas del Puerto de Motril, González-Méndez Herrera acaba de ser despedido del Puerto de Motril.

La segunda que mostró interés (obligando así a convocar un concurso) es Cádiz Ocean Capital, dirigida por José Luis Almazán Palomino, exdirector del Puerto de Melilla (2004-2012) y antiguo dirigente del PP melillense. Reconvertido en empresario del sector, su empresa también ofertó por la Marina de Valencia y fue responsable de un polémico vallado que opacaba las vistas del Puerto de Málaga. Almazán declaró como imputado en una de las piezas separadas del Caso Lezo, en la que se investigan presuntos sobornos de la constructora OHL a cambio de la adjudicación de diversas obras públicas, una de ellas en el Puerto de Melilla. La causa sigue en fase de instrucción, según fuentes judiciales. La Guardia Civil atribuyó a Almazán el pasaje de un audio en el que exige 400.000 euros para el PP en las elecciones europeas de 2009.

Una concesión resuelta por los tribunales, pero sin concluir

La nueva terminal se ubicará a pocos metros y en la misma dársena que la ya existente en el Muelle Alfonso XIII, adjudicada por resolución judicial a Málaga Cruceros. Esta cree que el Puerto está obstaculizando la entrega y ya ha comunicado al TSJA que la Autoridad Portuaria “prioriza” la nueva concesión con la finalidad de “orillar” el cumplimiento de su sentencia, que sigue posponiendo.

No está claro cómo se repartirán los atraques entre las tres terminales (Ciudad, Alfonso XIII y Reina Sofía) que coexistirán. La Autoridad Portuaria no ve problema: “No existe ningún indicio de que sean incompatibles [las tres terminales], dado el volumen de tráfico de cruceros que acoge el Puerto”, señala en respuesta a este medio. Ese volumen se reparte de manera desigual: para 2026 se espera que en 158 días no haya ningún crucero, mientras que en 89 días habrá más de dos. “Es obvio que una tercera terminal mejora el servicio en general y en concreto para esos días en los que, por ocupación de las dos terminales actuales o por tamaño de los cruceros hay que atender a más de un buque a la vez”, explican desde el Puerto.

Aunque los pliegos regulan el criterio de asignación de atraques y utilización de las terminales, también se advierte de que podrán ser modificados por la Autoridad Portuaria por “motivos de explotación portuaria”. “La demanda es la que es, lo barcos son los mismos. Todas darían el mismo servicio”, observa Susana Gutiérrez, CEO de Málaga Cruceros.

Málaga Cruceros lleva 12 años peleando por hacerse con esa terminal, que en los últimos tiempos ha gestionado el Puerto de manera directa. se hizo con la adjudicación tras una larga batalla judicial que pareció ganar en 2017. La entidad se impuso entonces a la UTE Cádiz Cruise Terminal, previa sentencia del TSJA que descartó a esta por falta de solvencia económica. La resolución, sin embargo, dejó un fleco suelto: no decía qué pasaba entonces. La Autoridad Portuaria quiso dejar desierto el concurso, pero Cruceros Málaga volvió a recurrir y logró que en febrero de 2024 el TSJA volviera a darle la razón.

Con la sentencia en la mano, la empresa presentó al Puerto tres alternativas para el estudio de detalle de la nueva terminal, advirtiendo que una de ellas (la original) no encajaba con el nuevo plan urbanístico municipal. El Puerto eligió esa misma, y el Ayuntamiento la rechazó. “Un callejón sin salida”, lamenta Susana Gutiérrez. Mientras, el Puerto sigue sin dictar la resolución que adjudique la ya existente a favor de Cruceros Málaga.

Desde mediados de la primera década de los 2000, Cruceros Málaga gestiona las terminales de Levante y El Palmeral de Málaga hasta 2038 y 2042, respectivamente. Cruceros Málaga está integrado en un consorcio internacional: en 2013 era propiedad de Creuers del Port de Barcelona (80%) y la Autoridad Portuaria de Málaga (20%), pero en 2020 Creuers compró a la APM su porcentaje por 1,5 millones de euros. Desde 2023, el 100% de Creuers pertenece, a su vez, al holding crucerístico internacional Global Ports Holding (GPH).

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