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La alcaldesa de Zaragoza arrebata a Ruiz de Temiño la gestión de Distrito 7 tras la sucesión de traspiés con su tramitación

La alcaldesa de Zaragoza, junto al director general de Proyectos Estratégicos, José María Ruiz de Temiño, el pasado mes de enero en una visita a las obras de Distrito 7.

Luis Faci

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La tramitación de Distrito 7, la denominada 'ciudad del cine' de Zaragoza, va a tropezón por semana. El último tiene que ver con la propia gestión del proyecto desde el Ayuntamiento, que la alcaldesa ha arrebatado al Departamento de Presidencia para traspasarla a Economía. Eso supone que el polémico José María Ruiz de Temiño, al frente la Dirección General de Proyectos Estratégicos y Proyección Exterior, deja de tener el control de la instalación, situada en la antigua fábrica de Giesa.

El desarrollo de esta instalación, que ha costado 20 millones de euros a las arcas municipales, ha sido tormentoso desde el principio. Ya en el comienzo suscitó el rechazo en Las Fuentes, donde consideraban que la iniciativa “no cubre las necesidades detectadas en el barrio”, que desde su punto de vista tiene otras urgencias más allá de platós cinematográficos.

En abril de este año, la licitación de la unidad de producción audiovisual quedó en suspenso ya que la única oferta, proveniente de la mexicana EFD Studios, presentó su oferta cinco minutos fuera de plazo. Sin embargo, el Gobierno del PP salió al rescate y aprobó el manera inmediata una adjudicación directa a esta firma. Una compañía, por otro lado, que todavía no ha presentado los avales, como ha admitido este mismo miércoles la alcaldesa: “Estamos esperando, no hay un plazo concreto”, ha indicado.

Pocos días después, nuevo tropezón: también el concurso de la restauración quedó desierto, pese a que se amplió el plazo inicial.

Tampoco se ha librado de polémica la tercera pata del proyecto, el apartado formativo: en una tramitación récord de apenas cinco días hábiles, el equipo de gobierno de Natalia Chueca apañó la adjudicación directa por 30 años al grupo San Valero, que gestiona entre otros la Universidad San Jorge, para una formación profesional que aspiraba a ser concertada por el Gobierno de Aragón. Pese a que la idea era comenzar en este mismo curso 2026-27, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón contra la decisión del Ejecutivo autonómico de un concierto educativo estando en funciones ha obligado a retrasar un año el arranque.

Ante el “fiasco” denunciado por la oposición, hasta Vox se ha posicionado en contra del proceso: en el último pleno llegó a plantear una moción en la que reclamaba el cese de Ruiz de Temiño, aunque los votos del PP sumados al de la concejal tránsfuga evitaron su aprobación.

Ahora, sin embargo, se produce el relevo del proyecto, que pasa a la Consejería de Economía, que tiene a Carlos Gimeno al frente. La propia alcaldesa ha querido restar este miércoles importancia al cambio, que ha vinculado con el día a día del Ayuntamiento. “Ese parque –ha afirmado señalando al Pignatelli– lo ejecutó Urbanismo y después pasó a Parques y Jardines”. Pese a que el impulso de Distrito 7 correspondió a la Dirección General de Proyectos Estratégicos –encuadrado en Presidencia–, según su tesis, la idea era que “la gestión fuese desde Economía, porque se trata de impulsar el ecosistema y la industria audiovisual”. “Intentar hacer una polémica de algo que forma parte de la gestión habitual de los proyectos me parece sorprendente”, ha afeado Chueca.

“Un nuevo fracaso de Chueca”

El resto de grupos, sin embargo, no lo ven así.

Para el concejal del PSOE Horacio Royo, este hecho “simplemente constata la realidad, un nuevo fracaso absoluto del Gobierno de Natalia Chueca”. “Cuando un proyecto va pasando de área en área y a pesar de eso no sale adelante, es la constatación de que es un proyecto mal diseñado, un proyecto mal ejecutado y un proyecto que está abocado al fracaso”, ha evidenciado el edil socialista, para quien tampoco es una buena noticia que acabe en Economía, “bajo el mando de quien ha sido el enterrador de Etopia”, en referencia a Carlos Gimeno.

“Si la señora Chueca tuviese un mínimo de capacidad de autocrítica, lo que haría es depurar responsabilidades políticas por este fracaso, retomar el diálogo con las entidades y volver al espíritu fundamental del proyecto de Giesa, que era recuperarlo como espacio ciudadano, que es lo que nunca debió haber dejado de ser”, ha incidido Royo.

Desde Vox, su portavoz, Eva Torres, cree “correcto” que la alcaldesa “tome decisiones sobre un proyecto mal gestionado” y además valora que la decisión les da “la razón” con la moción en la que reclamaron el relevo de Ruiz de Temiño. En todo caso, Torres ve “insuficiente” el paso dado: “Cuando un alcalde o alcaldesa crea una nueva estructura, como sucedió con la Dirección General de Proyectos Estratégicos, eso supone dinero del bolsillo de los zaragozanos”, ha señalado, para indicar que en este caso se está “vaciando” de contenido a esta oficina pero el Gobierno municipal “no descarga el coste del bolsillo de los vecinos”.

La portavoz de Vox considera que el cambio de Presidencia a Economía tiene que ver con “una cuestión de confianza” de la alcaldesa: “Con este movimiento, Chueca muestra mayor confianza en el consejero de Economía que en el de Presidencia o en la de Cultura”.

“Truco de prestidigitador”

Finalmente, para Zaragoza en Común el traspaso constituye “un auténtico truco de prestidigitador”. “Puede intentar sacar del foco al consejero Ángel Lorén o al gerente Ruiz de Temiño, pero no oculta el verdadero problema: el proyecto sigue siendo un fracaso de gestión desde su concepción”, ha apuntado la formación, para la que “no desaparecen los retrasos, las licitaciones fallidas, las adjudicaciones cuestionadas ni la ausencia de un proyecto sólido”.

También ZeC cree que resulta “preocupante” que el proyecto pase al Área de Economía, “una de las más cuestionadas del Ayuntamiento por sus reiterados incumplimientos en materia de transparencia y por los numerosos reparos formulados por la propia Intervención municipal”. El problema nunca ha sido quién firma los papeles. El problema es que el Gobierno municipal sigue empeñado en sostener un proyecto que acumula fiasco tras fiasco mientras se niega a reconocer que necesita cambiar de rumbo“, ha abundado el grupo municipal.

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