Alcaldes y Guardia Civil se desmarcan de los ‘chafarderos’ del coronavirus en el Pirineo

Hecho es uno de los tres municipios afectados.

Puede que el surrealismo aragonés nunca toque techo, aunque sí parece haber logrado impregnar cumbres como las de los valles de Hecho, Jasa y Aragüés del Puerto, cuyos ayuntamientos asisten atónitos desde hace unas semanas al mediático anuncio de la creación de una autodenominada “Junta Unificada Chafardero Covid-19”, que lanza consignas sobre cómo actuar ante la pandemia, asegura disponer de un censo único de los tres municipios e incluye como miembros en sus comunicados a los tres consistorios, que niegan serlo.

También lo niega la Guardia Civil, que es otra de las instituciones que aparecen en ellos, lo mismo que el “centro de salud”, una “trabajadora social [de la Comarca] de La Jacetania” y, como coordinadora, la Fundación L’Ausín, que regenta un geriátrico en Hecho.

“No tenemos nada que ver”, zanjó a ElDiarioAragón un portavoz de la Comandancia de Huesca, que explicó que sus responsables habían dado órdenes para que fuera eliminada esa referencia.

Por otro lado, “Guardia Civil” es desde hace casi cinco años una marca registrada, lo que conlleva que su utilización requiere la autorización previa del titular.

Los ayuntamientos desmienten su participación

Ocurre lo mismo con los tres ayuntamientos, según consta en las certificaciones de cada uno de ellos a las que ha tenido acceso este medio.

“No existe resolución de alcaldía ni acuerdo plenario por el que se haya acordado formar parte de la denominada ‘Junta Unificada’, no se ha formalizado delegación de competencias ni funciones (…), así como tampoco se ha dado traslado y/o cedido información o datos relativos a vecinos de este municipio”, señalan las resoluciones firmadas en los últimos días por los alcaldes de Aragüés, Ángel Casajús; Hecho, José Luis Burró, y Jasa, José María Miranda.

La Junta Unificada, cuyos comunicados han llegado a aparecer en la App municipalista BandoMovil, ha tenido una amplia presencia mediática en periódicos autonómicos y provinciales y revistas comarcales, principalmente a raíz de la nota de prensa en la que se presentaban como una organización que “trabaja desde hace un mes para hacer frente a la crisis sanitaria mediante la prevención, para facilitar la vida a los vecinos durante el confinamiento y para dar respuesta a cualquier circunstancia que se pueda dar en el futuro”.

Según informaban, la “unión”, cuya promoción atribuyen al Ayuntamiento de Hecho pese al posicionamiento oficial de este y que contaría con una veintena de voluntarios, tiene como “fin principal” el de “prevenir, mediante información sanitaria clara y veraz, que el virus llegara o se expandiera y estar preparados para dar respuesta ante una situación complicada”.

Vendría a ser, de ser así, una especie de versión informal y local de la “autoridad competente” para la pandemia, una figura que a nivel estatal queda reservada al Gobierno central por el decreto que regula el estado de alarma. La denominación de ‘chafarderos’, un sinónimo de “chismoso”, de “cotilla” y de “correveidile”, responde, señalan, a la intención de dar un toque de humor al tinglado.

¿Un censo de las 250 familias de los valles?

Para ese cometido, añadían, disponen de “dos ‘oficinas virtuales’, una de contacto e información general para los ciudadanos y otra de comunicación”, además de cinco “grupos de acción” entre los que uno llama especialmente la atención: el que se dedica a la “gestión de la base de datos”.

“Lo primero que se hizo fue realizar un censo de los núcleos familiares que se encuentran en los valles, tanto residentes habituales como algunas segundas residencias que se habían ocupado antes del confinamiento”, señalan en el comunicado, en el que aseguran que “se han unificado más de doscientos cincuenta núcleos familiares” en ese censo, una base de datos que, de no estar registrada en la AEPD (Agencia Estatal de Protección de Datos), podría acabar generándoles algún contratiempo.

Esos voluntarios, añaden, “a su vez enlazan a un centenar de hogares que no tienen nuevas tecnologías” para suministrarles la información “primordial” que “se envía por un gran grupo de Whatsapp, por correo electrónico o por la aplicación municipal bando-móvil”.

En esos primeros comunicados, no obstante, se presentan como “nuestra red social del valle” y ofrecen un número de contacto para adherirse. Aunque, al mismo tiempo, recaban una serie de datos personales: nombre, denominación de la casa, número de habitantes, correo electrónico y número de teléfono fijo, además de proponer a uno de los residentes como “enlace en el caso de que tengas un vecino o allegado con el que hayas acordado” actuar como tal.

Los comunicados también proponen a los vecinos que “si detectáis comportamientos que incumplan las normativas del estado de alarma vigente actualmente, por favor, poneos en contacto con el 6xxxxxxxx y se comunicará de inmediato a la Guardia Civil”.

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Publicado el
23 de abril de 2020 - 23:39 h

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