Las mujeres aragonesas reclaman protocolos para no estar solas durante el parto: “hay que dotar de medidas de protección, no penalizar a la mujer”

Cartel concentración 'Sola en mi parto no'

El acompañamiento durante el embarazo y el parto desde marzo ha sido complicado. El 5 de noviembre, el Hospital Clínico Universitario de Zaragoza tomo la decisión de que las mujeres solo podrían estar acompañadas en el periodo expulsivo, no durante la dilatación. Esto generó una gran polémica, encabezada por las asociaciones de mujeres y apoyada por el Colegio de Enfermería de Zaragoza y la Asociación Española de Matronas.

En un comunicado remitido a los medios por las diferentes asociaciones de madres de Aragón, explicaban la importancia del acompañamiento “para garantizar el bienestar emocional de la madre en la fase de dilatación y para no detener el avance del proceso de parto. Además, son muchas las sociedades científicas que así lo avalan, de forma que la implantación de esta medida sería contraria a los criterios científicos actuales”.

La asociación de El Parto es Nuestro, Vía Láctea, Lactaria, PETRA y Coordinadora de Organizaciones Feministas que representan a miles de madres como socias y simpatizantes, denuncian la decisión del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza de dejar sin acompañante a las mujeres durante el parto.

Anabel García Recio forma parte de este grupo de madres que se han unido por la causa. Es madre de dos niñas y defiende que es necesario el acompañamiento de la madre durante todo el proceso de parto, así como la necesidad de un protocolo sanitario que afecte a todos los hospitales de Aragón, “queremos un protocolo concreto, queremos documentos oficiales. Queremos algo establecido”.

“Lo que queremos es un protocolo general para todos los hospitales de Aragón, un protocolo estándar y la evidencia científica dice que los partos cuanto menos instrumentalizados mejor y la mujer cuanto más tranquila y relajada mejor. Una cuando va a parir no tendría que influir que vaya a cambiar el turno de la matrona o el ginecólogo”. García Recio recalca la importancia de acompañamiento en el proceso de dilatación, “no hay ninguna evidencia científica que diga que el acompañante no pueda estar con la madre, que la madre esté acompañada son todo beneficios, no solo para ella y para él bebe sino también como comunicador de las propias personas que atienden el parto, esto es lo que aseguran también desde el colegio de enfermería y las matronas”.

“No es solo cosa de la madre”

Además, Anabel García reivindica también el derecho del padre o familiar acompañante de formar parte de todo el proceso, “el parto no es una cosa solo de la madre, le estas quitando también un derecho. Desde mi punto de vista esto es algo para mujeres y para hombres, para los que estén implicados en los nacimientos de sus hijos”.

Miguel García Martínez, vocal matrona del Colegio de Enfermería de Zaragoza, considera que las decisiones que se tomen en este momento deben ser coherentes, “nos parecía que privar a la mujer del derecho a estar acompaña en el proceso de dilatación, permitiendo luego en el expulsivo era un poco contradictorio. Siendo también más contradictorio si el padre tendría que esperar en otra habitación compartida con otra puérpera con otro marido y con otro bebe”. Por ello, desde el Colegio de Enfermería se ha animado a las mujeres a protestar por esta medida.

En el momento de esta entrevista el personal del hospital ha recibido un mensaje en el que se anunciaba que se reanudaba el acompañamiento durante el proceso de dilatación. A pesar de ello, las asociaciones de mujeres mantienen su concentración esta tarde a las 17:00, consideran que “los derechos de las mujeres se han vulnerado y se siguen vulnerando. Bajo la excusa del interés general no se pueden transgredir los derechos de las mujeres gestantes a tener un parto digno y acompañado. El parto es uno de los momentos vitales más esenciales por los que puede pasar una mujer. El parto es único e irrepetible”.

Medidas de protección

“Si es un problema de contagio, que entendemos perfectamente la situación sanitaria, lo que hay que hacer es dotar de más y mejores medidas de protección a los sanitarios que atienden a la mujer, no penalizar a la propia mujer que está pariendo”, afirma Anabel García. En la misma línea, Miguel García comenta que en estos momentos “hemos visto que el acompañamiento es posible”. Reconoce que al principio de la pandemia entendía que no se permitiese la entrada de acompañantes, pero en estos momentos lo ve viable, “en el Miguel Servet se les hace a los maridos la PCR y pueden acompañar a la pareja durante la dilatación, teniendo medios y posibilidad de realizar las pruebas creo que eso debe primar a restar el derecho a la mujer de estar acompañada”.

Además, esta situación repercute en otros centros sanitarios, ya que “muchas mujeres han decidido esta semana no dar a luz en el Clínico y pasar al Servet a parir, si en un sitio te privan de una cosa y en el otro no pues obviamente te vas a ir al otro. A nivel de asistencia la cosa tiene que estar repartida”.

Protocolos sanitarios en Aragón

Durante toda la pandemia se han estado aplicando distintos protocolos sanitarios en Aragón, “discrecionales e intermitentes, que han vulnerado los derechos de las mujeres como usuarias de la seguridad social”, así lo aseguran desde Mujeres de Aragón y así lo reivindicarán esta tarde. “Se ha prohibido el acompañamiento a la madre durante el parto, en las ecografías, en las consultas de alto riesgo, las mujeres embarazadas durante la pandemia no han tenido derecho a recibir clases de preparación al parto, se ha prohibido hacer el piel con piel, ha habido bebés que han sido separados de sus madres al instante de haber nacido”.

Consideran que estos protocolos están “desnaturalizando” el embarazo y el parto, y que este cambio en las decisiones está provocando “ansiedad, miedo y desconfianza” en el sistema sanitario. “Los derechos de las mujeres no son incompatibles con las medidas de prevención que deben tomarse, una mujer puede dar a luz en condiciones de seguridad junto con su acompañante y, nosotras defendemos las recomendaciones de seguridad clínica basadas en la evidencia científica y la prevención y seguridad de los pacientes y personal sanitario en esta situación de pandemia, creemos firmemente que es cumplir con todas ellas sin dar un paso atrás en los derechos de las madres y sus bebés”.

Según exponen desde el hospital, durante las tres últimas semanas se ha vivido una grave presión asistencial, debido a un brote que afectó a seis embarazadas y cinco profesionales. Dicho brote obligó a tomar medidas de prevención, como restringir el acompañamiento transitorio durante la dilatación, si bien, dada la situación especial de la Maternidad, sí se permitió que las mujeres estuvieron acompañadas en el parto y en el puerperio inmediato. “Este sacrificio tenía como único fin la seguridad de nuestras pacientes, sus hijos, sus familias y el personal que les atendíamos”, explican desde el servicio. “Lamentamos profundamente la situación originada, totalmente alejada de nuestra filosofía como servicio”, añaden.

En los últimos días, la presión asistencial ha mejorado y, después de evaluar las pruebas diagnósticas realizadas a todos los profesionales de la unidad, se ha decidido normalizar los procedimientos y permitir el acceso de un acompañante durante periodo de dilatación.

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