Los bomberos de Teruel siguen en lucha: denuncian “falta de previsión” y “poco personal” en dos parque secundarios
El Sindicato Profesional de Bomberos de Aragón ha vuelto a alertar sobre la situación “crítica” que atraviesa el Servicio de Bomberos de la Diputación de Teruel, poniendo el foco en los parques secundarios de Calamocha y Montalbán. Según la organización, durante la Nochevieja pasada la guardia de Calamocha comenzó con “tan solo dos bomberos con dos semanas de antigüedad y cero fuegos reales”, lo que, a su juicio, ponía en riesgo la seguridad tanto del personal como de los ciudadanos. Desde la Diputación Provincial de Teruel aseguran que también se encontraba en el parque el jefe de guardia y que uno de los bomberos es funcionario de carrera desde 2020.
José Luis Moliner, del sindicato, detalla que en Montalbán la guardia estaba compuesta por “un funcionario de carrera y un interino que lleva un año” y en Calamocha por dos bomberos “sin experiencia”. Ante la falta de previsión, uno de los de Montalbán tuvo que ser desplazado a Calamocha el mismo día, y aun así ambos parques continuaron “por debajo de los mínimos requeridos”, con solo cuatro efectivos por parque. “No hubo previsión y, además de estar por debajo de los mínimos, el coordinador provincial de guardia, que se encontraba en Calamocha, tuvo que hacer cambios de ‘cromos’ el mismo día de la guardia”, subraya Moliner.
El sindicato critica además la formación recibida por los bomberos recién incorporados. “Estos bomberos recibieron previamente una formación con la mitad de duración de la exigida en el reglamento, carente de un plan estructurado, cronograma definido, objetivos evaluables y coordinación pedagógica”, aseguran. Según explican, esta formación improvisada fue impartida por grupos creados apenas dos días antes del inicio del curso y reemplazaba a los anteriores grupos, derogados sin explicación por la jefatura del Servicio, reflejando “una gestión totalmente improvisada e interesada políticamente”.
Desde julio, el sindicato denuncia que los turnos diarios han estado “muy por debajo de los mínimos que contempla el Reglamento, llegando a disponer de guardias con hasta siete efectivos menos de lo exigido”, y que se ha intentado compensar esta carencia “con más de 17.000 horas extras desde junio, a pesar de que cada bombero realiza un total de 1.807 horas anuales”. La organización considera que esta situación evidencia “la falta de gestión técnica, la improvisación y decisiones orientadas más al interés político que a la seguridad de la provincia”.
En su comunicado, el sindicato responsabiliza directamente “al Presidente de la Diputación, al Inspector del Servicio y al Diputado Delegado del Servicio” del “abandono institucional, de la degradación del cuerpo y de haber convertido un servicio público esencial en un foco de desorden, desigualdad y desmotivación”. Asimismo, critican que la reciente aprobación de un Cuadrante Anual de Trabajo y de un Reglamento Interno “no cumple con la voluntad de la mayoría de la plantilla y se limita a dar apariencia de legalidad a decisiones ya tomadas”.
Desde la Diputación de Teruel, en respuesta a estas denuncias, aseguran que en Calamocha “había tres personas de guardia, incluido el jefe de guardia”, y que uno de los bomberos señalados “lleva trabajando en el cuerpo desde 2020”. La institución insiste en que “no hay nada más que valorar” respecto a las acusaciones sindicales.
0