“Vale, compas, hemos parado el desahucio”: el Sindicato de la Vivienda paraliza el desalojo de una familia de Muriedas
Alrededor de medio centenar de personas se han concentrado desde las 7.50 de este viernes en los bajos del bloque de la avenida de Bilbao 53-A, en una zona residencial de Muriedas, casi en la entrada de Maliaño.
José, la persona que la justicia pretende desahuciar, está en su casa. Está el Sindicato de la Vivienda de Cantabria, que ha coordinado el intento de paralización, la PAH y Stop Desahucios. Han venido vecinos de la calle Hermanos Calderón, cuyas viviendas de alquiler asequible ha comprado un fondo privado. El ambiente es distendido, pero los vecinos de Hermanos Calderon reconocen que están tensos. “No estamos acostumbrados a estas situaciones”, dicen antes de bajar a la entrada del edificio a colocarse por seguridad.
Desde el Sindicato de la Vivienda explican a eldiario.es que José y su familia alquilaron en 2017 a un particular la vivienda en Muriedas. En 2018 el propietario dejó de pagar la hipoteca y pasó a ser propiedad del banco Liberbank. Estando en conversaciones con el banco para que le concedan un alquiler en la misma vivienda, Liberbank vende el piso a un fondo buitre llamado Global Berbice. El fondo buitre vende la vivienda a un particular con Jose y su familia dentro en 2025. El 24 de abril de este año, la abogada de José recibió la notificación del lanzamiento de desahucio con fecha 19 de junio, sin un intento de conciliación o mediación previa a la demanda, cuestionan desde el Sindicato de la Vivienda.
El caso de la familia es particular porque Jose solo ha pedido dos meses de tiempo extra en su piso: ya tiene una vivienda apalabrada para septiembre. Con un hijo de 21 años con un 85% de discapacidad, otro de 19 y otra hija menor de edad, insisten, “Jose solo pide dos meses más, es consciente de que se tiene que marchar”, pero si le desahucian, “se queda en la calle”.
A las 8 llega puntual la Guardia Civil, que se queda enfrente del edificio. El Sindicato de la Vivienda da indicaciones diez minutos después de dónde ubicarse para garantizar que no saquen a José de su casa. “Hacemos resistencia pasiva”, advierten.
A las 8:50, el grupo se coloca delante del portal y empieza a gritar: “José se queda”, en teoría la comisión del juzgado que notifica al inquilino su desahucio, llega a las 9. Justo llega la abogada de José, que sube a ver a Jose. Las consignas siguen: “Todas bajo techo, la vivienda es un derecho”; “El desahuciar se va a acabar”; “Fuera rentistas de nuestros barrios”; “Vecina, alerta, hay buitres en tu puerta”.
A las 9.00 horas llega puntual la comisión del juzgado, el grupo grita antes de que entren al bloque: “Todas bajo techo, la vivienda es un derecho”.
La abogada y una representante del Sindicato de la Vivienda salen de la entrada del edificio, dejan a un lado al grupo de la calle Hermanos Calderon, cruzan la carretera y se acercan a hablar con la comisión mientras el grupo prosigue: “Ni casa sin gente, ni gente sin casa”.
Aguanta el grupo en la puerta y no entran, salen y vuelven a acercarse a tomar fotos los agentes de la Guardia Civil. Cada vez hay más vecinos de la zona enfrente del piso. “Van a mandar refuerzos”, alertan desde el Sindicato de la Vivienda. “Jose, vecino, estamos contigo”, continúan clamando.
“Las de la comisión no han querido negociar, aunque solo son dos meses, ni siquiera con la abogada de Jose”, explica la persona que se ha acercado a hablar con las representantes del Sindicato de la Vivienda.
“Vale, compas, hemos parado el desahucio”, gritan los concentrados a las 9:30 horas de la mañana.
“Toda esta gente maravillosa que ha venido a protestar... hacen lo que debían hacer las instituciones y el gobierno, que no hacen más que darnos la espalda”, señala José con alivio tras conocer que su desahucio no se ha llevado a cabo.
“Todo por un negocio, por especular, apoyados por el gobierno con mentiras... Y las familias se quedan en la calle sin alternativa, en mi caso, con dos discapacitados en casa”, añade. “Lo que estamos pidiendo no es quedarnos en la vivienda, es quedarnos dos meses hasta septiembre porque me ha salido una vivienda y hasta entonces no tengo donde ir”, explica. “El artículo 47 debería ser borrado. Dice que tenemos derecho a una vivienda digna. ¿Dónde está?”, se pregunta.
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