Ecologistas denuncian que el Gobierno de Cantabria saca del listado de paisajes relevantes al embalse de Alsa y Monte Canales para poder ampliar Aguayo
Los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio alertan de que el futuro Plan Regional de Ordenación Territorial (PROT) del Gobierno de Cantabria pretende sacar del listado de paisajes protegidos al Embalse de Alsa y el Monte Canales para facilitar con ello que la ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo pueda continuar adelante. “Pretenden entregar al expolio los territorios de Campoo-Los Valles, Iguña y Soba”, denuncian en un comunicado.
En su opinión, el Gobierno de Cantabria está haciendo “un abuso de poder” para intentar facilitar la tramitación de proyectos como el de Aguayo II o los polígonos eólicos. “Tras las evaluaciones y la toma de decisiones hablan de criterios técnicos, pero es evidente que lo que hay son criterios políticos discriminatorios y al servicio de grandes empresas y entidades financieras”, explican.
Los colectivos censuran también la privatización del agua que implicará el proyecto de Aguayo II “en este caso en favor de la multinacional Repsol”. Eso supondrá que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico permita a la empresa captar agua del río Torina, “priorizando los intereses de Repsol en vez del abastecimiento de agua a varios municipios que hacen uso de estas aguas, entre ellos el de Torrelavega”. Además, recordaron que tanto la masa del embalse de Alsa como el río Torina están identificadas como Zona Protegida de Abastecimiento por el Plan Hidrológico vigente.
En este contexto, denuncian la falta de información geológico-geotécnica de la actuación del proyecto de ampliación de la central y del impacto que puede tener esta obra, no sólo en su construcción “sino cuando esté a pleno rendimiento”.
Al igual que sucede con los proyectos de polígonos eólicos planteados, o incluso en construcción como es el caso del polígono eólico El Escudo, consideran que en esta y otras zonas de Cantabria se están tratando de imponer proyectos “innecesarios, insostenibles y que dependen de combustibles fósiles”.
Además, “expolian los territorios, generan ecocidios e implican una estafa económica en forma de subvenciones derrochadas con dinero público” para el beneficio de grandes empresas y entidades financieras como Repsol, Iberdrola, el Banco Santander o BlackRock, “con la complicidad de las administraciones públicas implicadas, a nivel nacional, regional y municipal”.
Ruta por los paisajes amenazados
Un recorrido de unos seis kilómetros a través de los bosques que rodean el río Torina, que nace en el Pico Jano y desemboca en el río Besaya, ha tratado de mostrar el impacto ambiental de los macroproyectos energéticos como la proyectada ampliación de la Central Hidroeléctrica de Aguayo. La 'ruta interpretada' 'fue convocada por miembros de los Colectivos Vecinales en Defensa del Territorio que, durante las aproximadamente cuatro horas de recorrido, con diversas paradas interpretativas, fueron participando con los asistentes de la “belleza paisajística y el incalculable valor ecológico” de la zona, observando y aprendiendo sobre los distintos ecosistemas que fueron transitando. Primero a la ribera del río Torina, junto a abundantes fresnos, alisos, y algún olmo de montaña, y posteriormente, a medida que iban ganando altura, disfrutando de bosques mixtos con hayas, robles, acebos, tejos o abedules.
Según los organizadores de la marcha, todos estos paisajes requieren preservar el entorno. En su opinión, la ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo “implicaría poner en riesgo estos bosques y su enorme valor ecológico” por la realización de la obra y el acceso de maquinaria que implicará abrir nuevas pistas de acceso en bosques muy cercanos a los entornos a proteger. “Esto es otra parte muy importante del enorme destrozo ambiental y paisajístico que implican megaproyectos como el de Aguayo II o los polígonos eólicos que están proyectados en esta zona y en distintos territorios de Cantabria”, subrayan.
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