El Gobierno de Cantabria eliminó la contraprestación económica de la farmacéutica estadounidense a la que se le cederán los datos de Cohorte
El consejero de Salud de Cantabria, César Pascual (PP), ha reconocido este lunes en el Parlamento que el contrato que el Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (Idival) prevé firmar en breve con la farmacéutica estadounidense Regeneron Pharmaceuticals para el uso de los datos médicos de los más de 51.000 voluntarios que participan en el Proyecto Cohorte conllevaba una contraprestación económica que se ha eliminado por petición del Gobierno que preside María José Sáenz de Buruaga (PP).
“Este acuerdo hace muchos años que se viene negociando y han sido los directores de Cohorte y del Idival quienes han negociado. La única cuestión que se planteó es que eliminaran la contraprestación económica. Esa fue la única pega que puso el Gobierno al acuerdo que plantearon, porque pensábamos que la contraprestación económica podía ser mal interpretada y por eso se eliminó esa cláusula”, ha admitido Pascual durante su intervención desde la tribuna.
El consejero de Salud se ha manifestado así en el pleno del Parlamento de Cantabria en respuesta a preguntas del portavoz del PRC, Pedro Hernando, sobre el contrato que el Idival prevé firmar con la farmacéutica estadounidense Regeneron Pharmaceuticals y que ha levantado una gran polémica por el uso de esta información personal y confidencial.
Sin embargo, Pascual ha incidido en que el acuerdo está enfocado a realizar estudios de genónica y proteómica sobre los datos recabados por ese proyecto en el que participan más de 51.000 voluntarios cántabros, sin “ningún tipo de contraprestación económica”, más allá del coste que suponga el envío de las muestras a Estados Unidos y ha subrayado que la comunidad “no tiene capacidad” para llevar a cabo una investigación “de la magnitud” que representa el proyecto Cohorte Cantabria.
“El acuerdo no contempla ninguna salvaguarda, exclusivamente la de que no cedamos esos datos de genómica a otros terceros en aquellos procesos de investigación que ellos están haciendo, lo cual parece lógico”, ha precisado.
El consejero ha defendido también que “la elección era muy clara” por el volumen de datos que se van a manejar, dada la cantidad de voluntarios, entre la farmacéutica estadounidense, que está estudiando las grandes cohortes de Europa, “o una empresa china”, que, ha puntualizado, “no estaba dentro del marco”
En este sentido, Pascual ha vuelto a pedir “tranquilidad” porque, según su versión, las muestras y los datos serán “anónimos” y tendrán que pasar antes de ser enviados por el comité de ética del Idival “como cualquier otro ensayo clínico que se está haciendo”.
También ha asegurado que no tiene inconveniente en que se informe al Parlamento del acuerdo, aunque ha aclarado que tendrá que ser el Idival el que lo haga, porque es la entidad que firmará ese documento, que ha recordado que, como el resto de convenios de esta fundación, será publicado en su página web.
“Cantabria no tiene capacidad para hacer un análisis de esta magnitud”, ha recalcado Pascual, quien ha remarcado que se necesitarían “prácticamente ordenadores cuánticos para poder mover y hacer estos análisis tan grandes”, con personal formado.
De hecho, ha apuntado que se está en conversaciones con el Instituto de Física de Cantabria (IFCA) para poder utilizar sus ordenadores y con el laboratorio estadounidense para desplazar allí personal para que se forme.
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