Cantabria sufre una nueva oleada de incendios forestales y mantiene activada la alerta por riesgo extremo
Cantabria sufre una nueva oleada de incendios forestales y tiene activos nueve fuegos en los términos municipales de Lamasón, Rionansa, Tudanca, Herrerías, Mazcuerras, Valdáliga, Ruente, Cabuérniga y Luena y uno más que se mantiene controlado en Soba.
Los incendios de mayor importancia son los de Lamasón, Tudanca y Herrerías, donde la actuación por tierra de las cuadrillas forestales se ha reforzado con medios aéreos. En el incendio de Tudanca, al ser una zona alta y de pendiente, han actuado por aire los helicópteros del Gobierno de Cantabria y las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) con base en Ruente.
El Ejecutivo autonómico ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica otra aeronave para apoyar los trabajos de extinción del incendio localizado en Lamasón.
Desde la tarde del domingo se han registrado en la comunidad autónoma un total de 18 incendios, habiendo sido extinguidos 8 de ellos por el operativo de extinción del Gobierno de Cantabria.
Alerta por riesgo extremo
A través de la Dirección General de Montes y Biodiversidad, dependiente de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, Cantabria mantiene activado el nivel 2 del operativo de lucha contra incendios forestales en toda la comunidad autónoma por el riesgo alto o extremo y ante el peligro de propagación de los fuegos.
Desde el Gobierno se ha solicitado colaboración y precaución a la ciudadanía, haciendo un llamamiento para detectar y poner en conocimiento de las autoridades tanto el inicio de cualquier incendio como de los presuntos causantes, contactando con el 112, con la guardería de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, y Alimentación o con la Guardia Civil.
El Gobierno insiste en la importancia de que los ciudadanos colaboren en seguir las instrucciones de las autoridades para evitar poner en riesgo, tanto a las personas que trabajan en este servicio, declarado estratégico durante el estado de alarma, como al conjunto del medio natural de la comunidad.
Y es que la mayor parte de Cantabria se encuentra en riesgo “muy alto o extremo” por incendios forestales, de modo que están prohibidas todas las quemas en la comunidad autónoma, ante el peligro de propagación de fuegos.
Desde enero y hasta finales de marzo, la comunidad registraba unas 6.000 hectáreas quemadas en cerca de 500 incendios forestales provocados en lo que va de año, más de la mitad el mes pasado.
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