“Se mete miedo a la gente y eso deriva en el crecimiento de los seguros médicos privados”
Todos los pasos están indicando el camino hacia una sanidad privada, dice Blanca Parra. Ella, médica jubilada, es una de las profesionales que se ha unido a la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Cantabria convencida de que “las cosas pueden cambiar con la participación de todos”. Se trata de una entidad que reúne a colectivos -como la propia Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública en Cantabria, Ecologistas en Acción, Asamblea de las Mujeres de Cantabria o el Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca- y ciudadanos a título particular que se constituyó precisamente para llevar a los tribunales el convenio de privatización con el Hospital Santa Clotilde de Santander.
Ahora se están dando a conocer en reuniones en distintos puntos de la geografía de Cantabria donde escuchan a ciudadanos y profesionales sanitarios y tratan de ayudarles con sus necesidades. “El dinero que se está yendo a la sanidad privada puede hacer mucho bien en la sanidad pública”, estima Parra. La portavoz de la plataforma considera que el sentimiento de defensa de la sanidad pública “tendría que estar muy arraigado en la población” y lamenta que “la reacción de los ciudadanos frente al deterioro de la sanidad pública es contratar un seguro privado”.
¿Por qué se necesita esta plataforma? ¿Está en riesgo la sanidad pública en Cantabria?
Nosotros lo vemos así y creemos que la sanidad pública en Cantabria está sufriendo un deterioro, vemos cómo se va privatizando con el convenio de Santa Clotilde, el Plan de Salud 2025-2029, las listas de espera... Podríamos analizar que el sistema público de salud está muy deteriorado, que pasa en otros sistemas y en otros servicios autonómicos. El propio Servicio Nacional de Salud como tal, desde hace veinte años, está sufriendo algún deterioro. Desde la Plataforma queremos reivindicar una sanidad pública como la que se conformó con la Ley de Sanidad del año 1986 y con los principios que tiene.
Ustedes están haciendo actos públicos, reuniéndose con ciudadanos. ¿Qué perciben en esos encuentros?
Hace un año que empezamos a trabajar desde la plataforma y estamos en los comienzos de darnos a conocer y abrirnos a la población, porque lo que queremos es que la gente nos conozca y sepa lo que podemos hacer por ellos. Hemos estado en Toranzo y en Torrelavega, estamos pendientes de ir a Solares y Cabezón de la Sal. Queremos ser testigos de los problemas que los ciudadanos tienen en cada localidad. La recepción está siendo buena. Nos apoyan sindicatos, asociaciones de vecinos, Ecologistas en Acción... y nos estamos abriendo a través de las redes sociales. Nuestra asociación es muy abierta, todas las personas que se inscriban pueden participar directamente. Nos reunimos una vez al mes y pueden venir todas las personas que quieran. Un principio muy importante es que colaboren, que se impliquen, que entre todos podemos hacer muchas cosas. Nos preocupa mucho la ciudadanía, que se manifiesten. Las cosas pueden cambiar con la participación de todos.
Las Urgencias de Valdecilla están más saturadas que nunca con más de 400 personas al día, hay centros de salud cerrados por falta de médicos, demoras en la propia Atención Primaria para una consulta con el médico de cabecera. ¿Tienen la sensación de que los ciudadanos protestan poco dada la situación?
Los ciudadanos protestan poco, pero al tiempo van avanzando en la contratación de los seguros privados. Las personas que pueden están contratando un seguro médico. En los últimos seis años el crecimiento de los seguros médicos privados en Cantabria ha sido de un 247%, según los últimos datos que tenemos de 2024. El 24% de la población en Cantabria ya tiene un seguro privado. Es un dato más bajo que el que tiene el resto de España, que es el 31%. La reacción de los ciudadanos frente al deterioro de la sanidad pública es contratar un seguro privado, si pueden permitírselo. El sistema de salud público busca soluciones pequeñas, con un contrato o con un concierto que soluciona un problema puntual de la lista de espera. Pero no existe un concepto global de lo que es el sistema nacional de salud y de la necesidad de cuidar, porque esto se llevaba a cabo desde el Consejo Interterritorial de Salud y hoy día es un Consejo muy político, del que unos se levantan porque son contrarios al partido del Gobierno. No tendría que ser así. Este sentimiento de defensa de la sanidad pública tendría que estar muy arraigado en la población.
No paramos de escuchar que faltan médicos en centros de salud, que se retrasan las lecturas de mamografías o en las consultas de cardiología de Sierrallana porque hay un médico de baja u otro de vacaciones. La Consejería de Salud dice que el asunto no tiene remedio, porque no hay profesionales que contratar. Sin embargo, la sanidad privada llega al rescate y no tiene problemas de personal. ¿Cómo se explica esta situación?
La falta de médicos es cierta, hay una falta de profesionales especialistas, sobre todo en Atención Primaria cuando las plazas del MIR de Primaria no se cubren. La gestión de la sanidad pública corresponde a las comunidades autonómas. La gestión de contratar profesionales le compete a cada comunidad autónoma. No podemos estar permanentemente culpando a los demás de cuestiones que no son nuestras. Plantear soluciones es complicado, porque una gestión en unos organismos tan amplios como son los de la gestión sanitaria es difícil, pero es la gestión de cada comunidad. Faltan médicos sobre todo el área rural y esta plataforma ha protestado mucho por ello, pero el número de colegiados médicos que tenemos en Cantabria es una tasa altísima, como pasa con las enfermeras. Sin embargo, el Colegio de Enfermería está pidiendo 900 profesionales más. Cómo conseguir que estos profesionales se queden y que les interese es una tarea de cada Consejería. Tienes que conseguir atraer a las personas, darles los medios que necesiten para que resulte atractivo el poder trabajar aquí. Tenemos que conseguir que el Hospital Valdecilla, que siempre ha sido un referente nacional, vuelva a ser atractivo. Yo creo que se ha tirado mucho la toalla, por ejemplo, contratando con el Hospital privado de Santa Clotilde. Son soluciones fáciles. El dinero que se está yendo a la sanidad privada puede hacer mucho bien en la sanidad pública.
La plataforma que usted representa es muy crítica con el convenio del Servicio Cántabro de Salud con el Hospital de Santa Clotilde y dicen que se firmó “en la oscuridad”, sin anunciarse debidamente, porque no está nada justificado ni argumentado económicamente.
La sanidad pública se está privatizando delante de las narices de los ciudadanos. Sacan un convenio singular como este en noviembre, que no tiene competencia pública, y que se firma entre un servicio público -la Consejería de Salud- y un centro privado en las condiciones en que se publica, cuando no existe ningún tipo de informe, ni económico, ni jurídico. Cuando modificas una ley para que los hospitales privados sin ánimo de lucro puedan firmar convenios singulares... Claro que legalmente lo pueden hacer, pero, ¿cómo desviamos 256 millones a un hospital privado durante 16 años más? Estamos hipotecando la sanidad de dos décadas, con un hospital que no tiene ni los medios tecnológicos ni el personal necesario. ¿Qué estamos haciendo? ¿Por qué no invertimos en nuestros hospitales? ¿Por qué no los mejoramos? Estamos hablando de un dinero público. Que no nos engañen. El propio personal del Hospital de Santa Clotilde se ha puesto en huelga el otro día. Tenemos que ser sinceros y contar las cosas como son. Que solucionen las cosas y que no busquen soluciones baratas. Un concierto singular es un concierto muy particular, se tiene que realizar en condiciones de mucha objetividad y de mucha transparencia, y aquí no ha habido transparencia y sí mucho ocultismo.
La Plataforma ha presentado un recurso contra la privatización de servicios sanitarios a través de este concierto singular. ¿En qué se basa y en qué punto se encuentra?
Lo que queremos es la anulación del convenio singular con Santa Clotilde. Hemos hecho la solicitud y tenemos que esperar a que se admita a trámite este recurso y en ese segundo tiempo es cuando tenemos que presentar todas las alegaciones que justifiquen la anulación. Aún no hemos tenido contestación. Desde la plataforma ya estamos impulsando una recogida de fondos para poder financiar el recurso judicial. Lógicamente, si no se admite se devolverá el dinero a las personas que lo hayan ingresado.
El programa de cribado de cáncer de mama había funcionado hasta ahora en la sanidad pública. ¿Qué razones creen que impulsan al consejero de Salud a privatizarlo y transferirlo a Santa Clotilde?
No encontramos ninguna razón para privatizar la gestión del programa de cribado de cáncer de mama. No nos explicamos por qué unos cribados que se están haciendo magníficamente bien en la sanidad pública tienen que transferirse a una entidad privada. No lo entendemos y necesitamos explicaciones de por qué se transfiere algo que se está haciendo, y muy bien, en la sanidad pública.
Empezó por un supuesto atasco en la lectura de mamografías...
Que ya no existe.
¿Saben desde la plataforma cómo se están leyendo estas mamografías en el centro privado?
Que yo sepa, no. No tenemos conocimiento de ello.
Vemos ahora una huelga de médicos en el contexto nacional porque quieren tener un estatuto propio, sin compartirlo con el resto de los sanitarios. Una semana de huelga al mes que según el consejero de Salud está haciendo un daño similar al de la pandemia. ¿Qué valoración hacen de esta situación?
Somos la comunidad autónoma que mayor lista de espera tiene. La media se saca con la media de pacientes en lista de espera por cada mil habitantes. En los últimos cuatro años ocupamos puestos como el 17, 16, 17... Nos preocupa muchísimo la lista de espera. Nosotros estamos haciendo un estudio muy amplio. En este momento tenemos 98.827 cántabros en lista de espera y detrás estos números hay muchas personas que están sufriendo, que tienen dolor y ansiedad. Los números a veces no nos asustan porque no ponemos cara detrás. Ahora, que diga el consejero si es culpa de la huelga o no que seamos la comunidad con mayor lista de espera quirúrgica. Nosotros defendemos los derechos de los pacientes, de las personas. No entramos en la huelga ni en las razones que puedan tener de carácter profesional o económico y nos gustaría que por encima de sus reivindicaciones estuviera la atención a los pacientes, que creo que es la labor que tienen los médicos. Desde la plataforma, lo que queremos es hacer estudios rigurosos. Los datos que estamos dando son del Ministerio y de la Consejería de Salud. Nosotros no buscamos el voto, nuestra organización no entra a eso. De hecho, con sus propios datos, las huelgas anteriores no supusieron un aumento de las listas de espera y, en algunos casos, supusieron incluso una disminución. No deben ir asustando a la gente, porque se mete miedo a la gente y eso deriva en el crecimiento de los seguros privados. La prueba la tenemos aquí: un crecimiento del 247% en la contratación de seguros médicos. Un Plan de Salud donde está toda la política que vas a llevar a cabo durante cinco años se presenta en el Centro Botín. Un Plan de Salud se tiene que presentar en el Parlamento, donde se pueda discutir, donde la gente se pueda expresar.
Recientemente, el consejero de Salud ha anunciado que pone los datos de 51.000 voluntarios del proyecto Cohorte Cantabria en manos de una farmacéutica de Estados Unidos. ¿Qué opinan de esta operación?
Efectivamente, acabamos de ver cómo se ha vendido el ensayo clínico. Nos acabamos de enterar, igual que todos los cántabros. Estamos recopilando información sobre la operación y sobre el asunto del consentimiento de datos porque nos gusta ser muy rigurosos. Pero, el IDIVAL, que hace un estudio de investigación, el Hospital Valdecilla, el Gobierno de Cantabria, que vendan los datos a una farmacéutica... no se cómo lo consentimos. O un espacio como el que tenía la Residencia Cantabria, donde se va a hacer un edificio de docencia e investigación, de dos aspectos tan importantes, ¡y que lo gestione una entidad privada! Todos los pasos nos están indicando el camino hacia una sanidad privada, nos los están demostrando, con lo que ello supone. Hay que alertar a los ciudadanos hacia dónde vamos. Quizá hoy por hoy estamos bien, nuestra esperanza de vida es muy buena, podemos ir a un centro de salud, nos van a operar si tenemos una enfermedad grave... Espero que avancemos y veamos lo que estamos perdiendo. Sí que desde la plataforma estamos viendo a gente preocupada, pero tiene que unirse más gente. Ahora la plataforma está en expansión, explicando a la gente lo que pasa, lo que tenemos y hacia dónde vamos.
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