El ayuntamiento del PP que abanderaba regularizar migrantes rechaza ahora el proceso por “animar a las mafias”
El municipio albaceteño de Villamalea traspasó fronteras hace unos meses cuando el el periódico The Guardian se hacía eco de su iniciativa, que secundaron sus vecinos y vecinas de Tarazona de la Mancha, para pedir al Congreso de los Diputados la regularización de las personas migrantes. Ese texto defendía que este colectivo “contribuye en lo económico, social y cultural, como ya hicieron aquellos españoles que se vieron obligados a migrar en otros tiempos para buscarse la vida”.
La localidad, caracterizada por la convivencia de más de 30 nacionalidades y por sus políticas activas de integración y multiculturalidad, abanderó entonces esa petición y se convirtió en un ejemplo para todo el país. Sobre todo porque con ello el Ayuntamiento, gobernado por el PP, se desmarcaba de la tónica general del partido de Alberto Núñez Feijóo contra la regularización extraordinaria de migrantes.
Pero esa bandera parece haberse hecho añicos. En el último pleno de la Diputación de Albacete, el segundo teniente de alcalde de Villamalea, Antonio Martínez, que también es diputado provincial, elevó al pleno de esta institución una moción en la que arremetía contra el proceso de regularización extraordinaria de migrantes que pedía esa moción defendida hace meses y en la que figuraba su firma.
Los argumentos del teniente de alcalde: que se trata de un proceso “caótico”, con “falta de recursos” para los ayuntamientos y que, además, “anima a las mafias”, mensaje este último muy parecido al que defienden los discursos de ultraderecha capitaneados por Vox.
En la argumentación de su moción en el pleno provincial, Antonio Martínez explica que el proceso de regularización exige “requisitos difusos” con un impacto potencial “muy elevado” sobre los ayuntamientos. Aunque reconoce que existen cientos de miles de personas a los que “hay que dar una salida” y recuerda la moción que él mismo rubricó en defensa de la regularización, subraya que esa propuesta exigía a las administraciones “más recursos y financiación para los servicios públicos esenciales como sanidad, como educación y vivienda”.
“Regularización, sí, pero con un empleo digno vinculado también y con recursos suficientes”. Frente a ello, opina que el Gobierno ha aprobado este proceso “sin vinculación clara al mercado laboral y sin garantizar el debido refuerzo de los servicios públicos”. Es decir, considera que una regularización sin empleo garantizado “no es integración”, es “condenar al inmigrante regularizado a la dependencia y a la marginalidad”.
El segundo teniente de alcalde de Villamalea deja claro que no discute el objetivo del proceso, sino que se esté haciendo con “irresponsabilidad”. “No se discute sobre la dignidad de las personas, ni sobre la necesidad de la integración de los migrantes. Sobre eso existe un amplio consenso. El problema es cómo se plantea esta reforma”.
Un mensaje pegado a la ultraderecha
“Nuestros municipios ya están suficientemente tensionados y soportando la presión sobre servicios sociales, atención ciudadana, vivienda, escolarización infantil; y esta medida, lejos de aliviar esta situación, lo único que consigue es agravarla”, argumento.
Y añade otra “cuestión de fondo”: la regularización masiva “lanza un mensaje equivocado” porque puede generar “agravios” respecto a quienes han conseguido procedimientos legales y “debilitar la credibilidad del sistema, animando a las mafias a seguir traficando con seres humanos”. Se apresura a afirmar que esto último no es una posición ultraderechista ni xenófoba, sino que son palabras de Magnus Brunner, comisario europeo de Migraciones.
“Por responsabilidad institucional, no todo, no cualquier fórmula es válida, no cualquier regularización es adecuada, si no va acompañada de garantías, planificación y recursos”, concluye.
Lo del PP en Villamalea ha sido un postureo de carácter electoralista, sin importarles para nada el bienestar de las personas
Los socialistas de Villamalea se han echado las manos a la cabeza por este viraje del equipo de Gobierno del Ayuntamiento. Aunque la moción fue rechazada por la mayoría absoluta del PSOE en esta institución, este partido ha arremetido duramente contra el PP, que “durante meses quiso aparecer como defensor de la regularización de personas migrantes”.
“El mismo que firmó una moción conjunta con PSOE y Unidas Podemos, y aprovechó la repercusión nacional e internacional que tuvo nuestro pueblo como ejemplo de convivencia, ha terminado mostrando cuál era realmente su posición. Los conocemos (al PP) y sabemos que lo de Villamalea ha sido un postureo de carácter electoralista, sin importarles para nada el bienestar de las personas”, argumentan.
Para los socialistas, lo más preocupante no fue solo la “contradicción”, sino el “enfoque utilizado”. “Reducir a las personas migrantes a su utilidad económica, hablar de ellas únicamente como mano de obra necesaria o relacionar migración con inseguridad supone deshumanizar a quienes simplemente buscan una vida digna”.
Las personas migrantes no son “paquetes de Amazon”
Por eso destacan la intervención del diputado provincial socialista Fran Valera, que respondió a Antonio Martínez Alcalde recordándole que las personas migrantes no son “paquetes de Amazon”, sino “seres humanos con derechos, dignidad y proyectos de vida”.
“La convivencia no puede utilizarse como escaparate político según convenga. Villamalea sabe perfectamente quiénes hemos trabajado siempre desde el respeto y la defensa de los derechos humanos y quiénes simplemente intentan adaptarse al discurso que más les interesa en cada momento”, añaden.
Y en este sentido, recuerdan que las familias migrantes forman parte de la realidad de Villamalea. “Son vecinos y vecinas que trabajan, viven, educan a sus hijos y construyen pueblo cada día junto al resto; y frente a quienes cambian de discurso según el escenario, el PSOE de Villamalea seguirá defendiendo la dignidad humana, la coherencia política y la convivencia real”.
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