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Catalunya acusa al Ministerio de Vivienda de crear un índice de precios que impide que bajen los alquileres

Capella, en una imagen de archivo

Oriol Solé Altimira

Barcelona —

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La única comunidad que está dispuesta a aplicar desde el minuto cero el índice de precios del alquiler que ultima el Gobierno ya ha alertado de que no funcionará. Así lo ha advertido la consellera de Territorio de la Generalitat de Catalunya, Ester Capella, que ha cargado contra el Ministerio de Vivienda por crear una medida que, ha augurado, impedirá que bajen los alquileres.

Capella ha viajado de urgencia a Madrid este lunes para intentar consensuar con el Gobierno que Catalunya pueda aplicar su propio índice de precios, que ya estuvo en vigor hasta que fue anulado por el Constitucional, en vez del que prepara el Ejecutivo central y que, según la Generalitat, no servirá para aligerar la situación de los inquilinos.

Por ahora, ha admitido Capella, no ha logrado convencer al Ministerio, y si la negociación que continúa abierta no fructifica, será el índice del Gobierno el que prevalga sobre el que confeccionó la Generalitat.

De la comparecencia de Capella se desprenden choques de método y de fondo entre la Generalitat y el Gobierno. Por un lado, sobre el objetivo del índice, que para Capella debe servir para “hacer bajar”, mientras que el Gobierno aboga por su contención y control de su incremento.

Capella ha insistido en el objetivo que el Govern de ERC lleva tiempo proclamando en materia de Vivienda, este es, que ante unos alquileres desbocados, las administraciones deben “sacar la vivienda de la lógica del mercado”, una ambición intervencionista que tradicionalmente ha causado recelos en parte del PSOE y que también ha causado choques entre los socialistas y Podemos y Sumar.

Tampoco se ponen de acuerdo Gobierno y Generalitat sobre la confección del índice de precios. La divergencia, según Capella, está en que la Generalitat quiere que el índice fije un precio límite, tal y como ya hacía el que estuvo en vigor en Catalunya, mientras que el que aprobará el Gobierno funciona con un rango de mínimos y máximos. Este diseño del índice por parte del Gobierno, ha avisado Capella, “no funcionará y no hará que los precios bajen”.

Capella ha reconocido que en las reuniones con el Ministerio ha intentado, por ahora sin éxito, que en Catalunya prevalezca siempre el precio de alquiler más bajo en caso de choque entre los dos índices. Ello tiene una incidencia directa en ciudades con el alquiler desbocado como Barcelona, ya que, según Capella, el índice de la Generalitat es más beneficioso para los inquilinos.

Por su lado, fuentes del Ministerio de Vivienda han explicado que en el encuentro de este lunes se ha reiterado la fijación y los criterios del índice que se habían venido trabajando entre los técnicos del Estado y la Generalitat y como se habían compartido políticamente en varias ocasiones.

El Gobierno, en cumplimiento de la Ley de Vivienda, han insistido las mismas fuentes “aplicará un índice un homogéneo al conjunto de España”, que se trata, han añadido, de “un instrumento más para controlar el incremento de los precios del alquiler”.

Capella ha desvelado que en las últimas semanas han llevado a cabo sesiones de trabajo técnicas entre ambas administraciones para comparar los índices. Según sus simulaciones, las diferencias de precio podrían ser de entre 100 y 400 euros más por piso en el índice estatal. Por otro lado, aseguran haber detectado que la distancia entre los rangos superior e inferior es “demasiado amplio”, con ejemplos de viviendas en las que el precio podría oscilar un 45%. 

Por último, se muestran “contrarios” a que se incluyan criterios que consideran que son subjetivos, como puede serr el estado de mantenimiento del piso. “El propietario tenderá a consignar siempre una buena cualificación sin que la Administración tenga herramientas para verificar si el dato es cierto o no”, añade Territorio en su comunicado. 

Según la ley de Vivienda, en las zonas tensionadas los precios de los nuevos contratos de alquiler no podrán ser superiores al último firmado para el mismo piso. En el caso de los hogares que salgan por primera vez al mercado, el precio que se fijará será el del índice. Y, para el caso de los grandes propietarios, también se aplicará el índice –ya sea para viviendas nuevas o alquiladas antes– para que en ningún caso la nueva mensualidad supere lo que fija.

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