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La economía crece al 0,1% pero los precios caen por primera vez desde 2009

El INE dice que la economía creció una décima en el verano

eldiario.es / Efe

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que la economía española salió de la recesión en términos técnicos en el tercer trimestre, cuando el PIB creció el 0,1% en comparación con el trimestre anterior. El dato coincide con la estimación adelantada la semana pasada por el Banco de España. En tasa interanual el PIB todavía cae el 1,2%.

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La oficina estadística ha publicado además el IPC de octubre, que registró por primera vez en cuatro años una tasa negativa (-0,1%). Este dato lleva al IPC por debajo de la tasa anual registrada en septiembre (0,3%) y marca la primera caída desde octubre de 2009, cuando bajó el 0,7%.

Según el INE, la caída interanual de los precios en octubre se debe principalmente al abaratamiento de los alimentos y bebidas no alcohólicas y a la pérdida de efecto de la subida de las tasas universitarias que se produjo en el mismo mes del año pasado.

Aunque un repunte del PIB da por zanjado un periodo recesivo, cabe recordar que en 2010 también se disfrutó de varias tasas positivas intertrimestrales, pero no se logró consolidar la recuperación al llegar el torbellino de la crisis de la deuda sobre los países del euro.

La subida del 0,1% coincide además con los meses de verano, lo cual pone aún más en solfa la solidez del dato ante el fuerte componente estacional que tiene la economía española. Los expertos creen que aunque la subida del PIB es condición necesaria para que la economía entre en una fase de recuperación, no es suficiente ya que debe también lograr reactivar el empleo y el consumo.

Por lo pronto, el dato de caída del IPC no da muestras de un fortalecimiento del consumo. El indicador sufre en gran parte el llamado efecto escalón, esto es, cuando se compara una estadística sobre otra en la que había habido una gran fluctuación. La introducción del IVA en el último trimestre de 2012 disparó el indicador de los precios, que ahora no solo absorbe ese impacto sino que incluso se reduce al unirle al escaso empuje de las ventas.

Ayer mismo se conocía el indicador de ventas de comercio al por menor, que también reflejaba esta influencia estadística de la subida del IVA. Así, después del descalabro en septiembre de 2012 (cuando las ventas cayeron un 11%), en el mismo mes de septiembre de 2013 ha habido un repunte del 2,2%, el primero en tres años.

Pero las tripas del indicador de comercio minorista muestran que esta subida es solo una ilusión óptica. El empleo en el sector sigue cayendo y frente a agosto de este año, las ventas caen.

Efecto sobre las pensiones

Pese a que esta combinación de crecimiento anémico y caída de los precios no augura una evolución briosa de la economía, el Gobierno está contento y vende las bondades de la caída de los precios porque se alinean con su intención de no subir las pensiones el año que viene. Así, con el próximo dato del IPC de noviembre se deberían actualizar las pensiones de 2013, año en el que todavía no ha entrado en vigor la nueva reforma del factor de sostenibilidad que el Ejecutivo tendrá en marcha el próximo ejercicio. Si los precios hubieran superado el 1% de subida, el Gobierno se hubiera tenido que retratar actualizando, o no, las pensiones por encima de ese umbral.

Vista la tendencia de los precios, el Gobierno va a esquivar holgadamente la necesidad de actualizar las pensiones en 2013 y se allana así el camino para que la reforma se apruebe el próximo ejercicio sin excesiva polémica.

Con todo, cabe resaltar que una subida moderada de los precios tiene dos caras. En un entorno de recorte de los salarios y necesidad de competir con otros países del euro, una subida moderada de los precios puede ayudar a familias y a pymes a no perder tanto poder adquisitivo. Sin embargo, el umbral de lo que es una evolución saludable de los precios está fijado en el entorno del 2%, el objetivo de inflación que se marca el Banco Central Europeo.

Una caída de los precios perjudica, por ejemplo, al servicio de la deuda ya que esta se hace cada vez más grande y se convierte en una bola que debe digerir el Estado. En un momento en el que la deuda pública va a superar el 100% de la economía, un entorno deflacionario no ayuda a sanear las cuentas del Estado.

Además, un continúo descenso de los precios obliga a las empresas a estrechar márgenes y eso obstacularizará, aún más, el camino para la creación de empleo.

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Publicado el
30 de octubre de 2013 - 09:05 h

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